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Juan Sasiaín (Fernán Cisnero)

Sasiain

“La realidad que veo es la que tiñe mis películas”

El cineasta habla sobre  su cine, en el que, afirma, el viaje es un componente crucial. 

Está en cartel en Uruguay, en Sala Pocitos, su segunda película, Choele. El título refiere al pueblo donde transcurre la historia de este padre e hijo, el patagónico Choele Choel. ¿Por qué allí?

Nací en Buenos Aires y una vez por año me voy de gira de teatrero por todo Argentina y ahí me quedo en lugares, charlando con la gente y aprovecho para escribir historias y buscar locaciones para mis películas. Así surgió mi primera película, La Tigra, Chaco, y así descubrí Mina Clavero donde transcurre la próxima.

¿Qué le llamó la atención de Choele Choel?

Dos cosas. Una que me invitaron a almorzar a una casa y había una niña con su padre que trataban de construir un amor familiar con el gran dolor de una madre ausente. Intuí que ahí había una tónica para escribir un relato. Y en la casa había un taller mecánico que es el que usé en la película.

Ahí fue que construyó esta historia de un padre (Leonardo Sbaraglia) que recibe a su hijo (Matías Larray) por el verano…

Trasladé esa historia a este papá e hijo que se quieren amar, es temporario, tienen mucha ausencia y no saben cómo lidiar con eso.

¿Cuál es la otra cosa que le llamó la atención?

Después de ese almuerzo me fui al río a la tarde, se largó a llover y me encontré con otros actores y se dio una cosa de seducción y amor muy fuerte. Así que vinculé eso de los despertares amorosos junto al río y las familias rotas en un pueblo del interior.

No podría ser un paisaje urbano.

Mi imaginario paradisíaco es acá en Uruguay, en La Floresta donde pasé todos los veranos de mi infancia. Y ahí es donde me tiraba a leer bajo un árbol horas y horas, así que no podría ser urbano. Porque encuentro mi zona de paz en esos pueblos donde hay una tranquilidad y calma como de compartir un tiempo determinado.

¿Ves películas cuando estás filmando para buscar inspiración?

En realidad, leo mucho. Pero Historias mínimas es una película que me influyó mucho. Y el cine de Eric Rohmer. Pero en esa época estaba leyendo mucho Murakami.

¿Entonces hay algo muy literario en tu cine?

Hay mucho de viaje. Hace 14 años que viajo por los pueblos y lo que más me influencia está en la gente, en los relatos de la gente que veo en vivo, no en ficción. La realidad que veo es la que tiñe mis películas.

Hace 14 años que recorre Argentina, ¿sobreviven estos pueblitos como el de Choele?

Sí, y cada vez es más contrastado con la ciudad pero siguen ahí. Se distanció un poco, y le extraña mucho al capitalino que siga habiendo esos lugares tan tranquilos. Lo que sí hay es una inundación tecnológica en los pequeños pueblos: mucha invasión de celulares y Facebook que los hace tener más vértigo y menos tiempo libre. Es raro eso.

Fernán Cisnero (El País, 09/04/2016)

Inés Bortagaray (Pablo Staricco)

 

“Es una película sobre otra manera de encarar una familia”

La histórica guionista uruguaya galardonada en Sundance cerrará el Festival de Cine de Punta del Este.
“Una apreciación honesta de los aspectos públicos y privados de la maternidad, que arroja las inseguridades y exaltaciones de la amistad femenina de forma igualmente aguda”. Con esas palabras el Instituto Sundance, perteneciente al festival estadounidense de cine, presenta la película Mi amiga del parque, de la directora argentina Ana Katz.

El filme fue galardonado en la última edición del festival fundado por Robert Redford con un premio especial del jurado, quien reconoció el trabajo de escritura detrás del guión de la película. Detrás de él, se encuentran dos cabezas responsables. Por un lado está Katz, quien además coprotagoniza el filme junto a la actriz argentina Julieta Zylberberg. Por otro, la guionista uruguaya Inés Bortagaray. Es su segundo guión coescrito junto a Katz. La película, que tiene a Zylberberg en el papel de una madre primeriza, será parte del acto de clausura del Festival Internacional de Cine de Punta del Este el próximo sábado. Bortagaray describió a El Observador el origen detrás de la premiada obra, que tiene su estreno en salas comerciales de Uruguay previsto para el mes de mayo.

¿Qué es lo rico y lo complejo de compartir la escritura de un guión cinematográfico?

Es un vaivén muy rico que va mostrando, como en un espejo, los aprendizajes y las soluciones que cada una va imprimiendo a esa obra compartida. Hay problemas nuevos que van surgiendo. Hay cosas para pulir, hay escenas que se pierden en el camino, hay un proceso natural de despojo o de crecimiento. Y en el medio, antes y después, la amistad.

Mi amiga del parque es una película sobre…

Una aventura, un aprendizaje, la amistad, el miedo, las complicidades, una identidad nueva, la maternidad. Pero más que sobre la maternidad, es sobre una otra manera de encarar la familia.

En una entrevista en 2014 con El Observador, Katz y Zylberberg dijeron que en Mi amiga del parque el personaje de Liz comienza a vivir las experiencias de “la revolución que significan para una mujer transformarse en madre”. ¿Qué cree que quisieron decir con ello?

Es una revolución –tanto para una mujer como para un hombre– tener un hijo. Es una revolución inmensa, hermosa y definitiva, y esto no necesariamente se restringe a los efectos biológicos y hormonales que sobrevienen a un nacimiento, o al puerperio.

Y además esta revolución no necesariamente tiene que ver con un parto.
Esa revolución de la maternidad o de la paternidad se experimentan, creo, cada día, en decisiones cotidianas y en escenas aparentemente anodinas.

Y doy fe de que, aunque pase el tiempo, la revolución sigue su curso. Es permanente.

¿Cree que la crianza y la maternidad son temas poco tratados en la industria audiovisual rioplatense?

Sí. Creo que no han sido muy atendidos. Tal vez eso esté cambiando. Probablemente y ojalá.

Tanto directora como protagonista son madres. ¿Usted se siente más cómoda a la hora de escribir ficción basándose en experiencias personales?

No necesariamente las experiencias personales se reproducen en un relato biográfico (ni en literatura, ni en cine), pero sin duda expanden la mirada. Entre esta película y mi historia personal sí hubo una simultaneidad absoluta. Fue entre los inicios de la escritura del guión y el proceso de embarazo de mi primer hijo. Años después, mientras duraba el rodaje –que se hizo en Uruguay y otro poco en Buenos Aires–- yo estaba embarazada de mi segundo hijo.
Esta película fue acompañando toda esa etapa entre uno y otro. Fui como extra en un par de escenas, acompañada por mi hijo y esperando al segundo.

El avance de Mi amiga del parque parece indicar que la película tiene varios momentos de humor, así como otros de situaciones más estresantes. ¿El término de promoción “una comedia preocupante” hace justicia a la película?

Sí. Me gusta ese tag-line que la señala como una comedia preocupante. La película tiene mucho humor.
Esto es algo natural en Ana que es una persona muy graciosa siempre. Pero a la vez, esta película es un thriller. Hay aventura, hay miedo y hay gracia. Como en la vida misma.

¿Qué tienen las plazas como locaciones? ¿Por qué resultan tan atractivas para esta historia?

Creo que es bien interesante el parque como un universo de ficción.
El lago, los patos, los puentes, el verde, las hamacas, el arenero, a lo lejos el ruido de la calle y los autos, las madres y los padres posando la mirada en los hijos o en debates más o menos minúsculos pero a la vez tan importantes.

También esas escenas de las madres y los padres buscando algún atisbo de complicidad, y todos (por supuesto que me incluyo) a punto de iniciar una conversación sobre cuántos meses tiene un bebé, si duerme, cómo duerme, cuántas horas, dónde…

¿La amistad entre dos mujeres te resulta más atractiva a nivel narrativo?
No necesariamente es más atractiva que la amistad entre una mujer y un hombre o dos hombres. Con Mi amiga del parque nos parecía interesante bucear en identidades aparentemente distintas, pero esencialmente próximas.

Una mujer que de algún modo está todavía resolviendo qué clase de madre quiere ser, que se encuentra con otra que la interpela sobre las creencias, los prejuicios y los mandatos sociales, y que la asoma a una nueva idea de familia.

¿Qué significó el premio recibido en el Festival de Sundance?
Una alegría y la oportunidad de que la película encuentre otra fuente de visibilidad.

¿En qué otros proyectos está trabajando actualmente?
Estoy trabajando con Federico Veiroj en un tratamiento para un guión. Y estoy escribiendo relatos. La escritura es algo que siempre está.

Perfil

Escritora y guionista
40 años
De Salto a Control Z

Criada en una infancia de películas e idas al cine en Salto y compañera universitaria de la generación de autores responsables de la productora Control Z, Inés Bortagaray ha tenido una carrera que la ata directamente a la expansión del cine nacional de la década de 2000, no solo como autora, sino también bajo roles técnicos en filmes como Whisky (2004) o La perrera (2006). También colaboró con Federico Veiroj en el guión de La vida útil (2010).

Pablo Staricco (El Observador, 25/02/2016)

Foto: Magela Ferrero (Brecha)