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Montevideo Comics (Débora Quiring)

Montevideo Comics

Los propios

Como sucede desde hace 14 años, este sábado y domingo los fans de la historieta y la animación estarán de parabienes: comienza una nueva edición de Montevideo Comics, con conferencias, talleres, juegos, puestos de venta, concurso de disfraces y estrenos de películas. El programa incluye una larga lista de invitados nacionales y extranjeros. De Argentina llegarán la prolífica historietista Maitena (para hablar de sus comienzos en los años 80 y de sus nuevos rumbos, en una charla con Gonzalo Eyherabide); un grande como su colega Gustavo Sala, quien además de hablar sobre sus libros presentará el show Sonido bragueta, junto a Ignacio Alcuri; Marcos Vergara y Luciano Saracino. Desde más lejos, la coreana Gendry-Kim, el español Rubén Pellejero, el francés Matthias Picard y los estadounidenses John Dilworth (creador de la serie Coraje, el perro cobarde) y Ron Marz (guionista para varios personajes famosos de cómic, incluyendo a Batman y a Linterna Verde).

Entre los films se exhibirán el británico Depredador: tiempos oscuros (sábado, 13.00), de James Bushe, con el personaje de esa franquicia contra caballeros templarios; El leñador de las palabras (sábado, 15.05), “genial y hermoso” corto francés de Izù Troin; y Fiesta Nibiru (sábado, 20.30), de Manuel Facal (Relocos y repasados), con drogas y extraterrestres. También la argentina Kryptonita, de Nicanor Loretti, adaptación con estética ochentosa de la novela homónima de Leonardo Oyola, con Diego Capusotto, Juan Palomino, Pablo Rago y Nicolás Vázquez, entre otros.

En la obra de Oyola, luego de su primera novela Siete & el tigre harapiento (2004), se comenzó a filtrar una fuerte influencia del cine, la televisión, lo fantástico, el policial y el cómic, conformando lo que él llama el “locro western”, ambientado en el conurbano bonaerense. En 2009 publicó Kryptonita, una novela con un fuerte precedente: en 2003 DC Comics editó Superman: Red Son, miniserie en un “universo alternativo” en el que el tradicional personaje no crecía en un diminuto pueblo de Kansas , sino en la Unión Soviética, e iniciaba su trayectoria al servicio de Iósif Stalin. En Kryptonita, el bebé extraterrestre llega a una villa de La Matanza, partido de la provincia de Buenos Aires. Este hombre de acero será llamado Nafta Súper, y estará al frente de una banda de pesos pesados. La historia se desarrolla en 2009, en un hospital público al que Nafta Súper, gravemente herido por un rival, es llevado por sus compinches y amigos: entre ellos, la travesti Lady Di (Mujer Maravilla), el Ráfaga (Flash), Juan Raro (Detective Marciano, con el mismo nombre criollo que un libro clásico de la ciencia ficción), el Faisán (Linterna Verde) y el Señor de la Noche (Batman). Es una especie de remasterización criolla, marcada por el western y en clave de policial, con superhéroes del margen que no lograron ni quisieron dejar atrás el barrio.

Débora Quiring (La Diaria, 25/05/2016)

Montevideo Comics 2016 (Sergio Moreira)

Coraje, Cosplays y Maitena!

Este año se presenta la 14a Convención de Comics de Montevideo, aquella que comenzara en un antiguo boliche llamado Pachamama, siendo una convención para unos 600 jóvenes y que año a año va superando ese número.

En 2016 se realizará este 28 y 29 de mayo, contando con varios invitados; la más notoria y esperada es Maitena, pero junto a ella también llegan John Dilworth (creador de Coraje, el perro cobarde); quien está terminando un corto en Uruguay; Ron Marz (Linterna verde, Silver Surfer, Batman), Leonardo Oyola (presentando el filme Kryptonita, con Diego Capusotto), Gustavo Sala (creador de Bife Angosto, presenta un programa con Nacho Alcuri), Rubén Pellejero (dibujante de Corto Maltés), Lauri Fernández (presentando la historieta La fuga), Mikael Bergkvist (colaborador de Neal Adams).

Para quienes queremos ver cine, tenemos las siguientes películas:

Depredador: Tiempos oscuros (Fan Film, de James Bushe. Inglaterra, 2015)

5 cm. por segundo (animé de Makoto Shinkai, Japón, 2007)

Alien vs. Cow (Pablo Pera, Uruguay, 2016)

El leñador de las palabras (Izú Troin, Francia, 2009)

En el medio. Cómo convivir con un cocodrilo azul (Francia, 2012)

Lo mejor del Festival Internacional de animación, parte 1 (ORT)

Voces anónimas, 10 años (Guillermo Lockhart)

Neptunia de Finoli Finoli

Este fin de semana vuelven los disfraces, los superhéroes y los monstruos (de la ciencia ficción al terror), al Auditorio del Sodre, en la Convención uruguaya más grande del cómic.

Las entradas están a $ 340 por día, a menos que vayas usando un cosplay ($ 240), los abonos por los dos días salen $ 520 y los menores de 10 años entran gratis. El horario es de 13 a 22 hs.

Sergio Moreira

Premios Platino 2016 (Mariángel Solomita)

Platino

Bienvenida a unos premios “soñados”

Para la ministra de turismo Liliam Kechichian el anuncio de la entrega de los Premios Platino en Punta del Este es “un momento soñado”. Durante la presentación del evento dijo que es una oportunidad para demostrar que somos buenos anfitriones y promover actividades en invierno en el balneario más famoso del verano: será el acto que inaugurará el Centro de Convenciones, “la mayor inversión turística del país”.

Los Premios Platino son la versión latina de los Oscar. La primera edición se celebró en Panamá, y la segunda en Marbella, generando más de 100 mil noticias publicadas y logrando el interés de millones de televidentes.

Fueron creados para promover la distribución del cine iberoamericano, pero van ganando fuerza política porque según pronosticó su director general, Miguel Ángel Benzal, “traerán beneficios económicos y turísticos al país”. Los organizadores estiman que vendrán unos 500 invitados. En su mayoría serán estrellas del cine y de la televisión, y decenas de medios a cubrir el glamuroso encuentro.

Ayer, entre el público asistente a la conferencia de lanzamiento, había directores de cine, técnicos, productores, distribuidores, actores y músicos, como Ruben Rada, que protagonizará uno de los shows de la ceremonia. Como en años anteriores, la gala será televisada para 60 países y podría ser vista por 600 millones de personas. “Estos premios están cambiando el ritmo del cine y de su difusión”, aseguró con orgullo el director general de los Platino.

La actriz Leonor Svarcas fue la encargada de conducir el evento de bienvenida, en el que tomó la palabra el intendente de Maldonado Enrique Antía, el director del Instituto de Cine y Audiovisual Martín Papich, y el presidente de Egeda (agrupación de productores que organiza el evento) en Uruguay, el cineasta de animación Walter Tournier. El creador de Los Tatitos aprovechó la instancia para pedir mayores políticas públicas que sostengan la actividad cinematográfica local. “Estoy convencido de que este es un reconocimiento internacional a nuestros 100 años de cine”, dijo.

Para esta edición se postularon 826 films, entre los que hay varios títulos nacionales preseleccionados. Mañana, la actriz Roxana Blanco anunciará en Buenos Aires quienes son los cincos nominados en cada categoría. Los ganadores se conocerán el 24 de julio, en una impresionante gala puntaesteña que será conducida por Santiago Segura y Natalia Oreiro.

Mariángel Solomita (El País, 25/05/2016)

“Clever” (Débora Quiring)

Así no

La película Clever se retira de las salas de Grupocine por considerar que recibió un trato “injusto y deshonesto”.
Ya hace un buen tiempo que el medio cinematográfico uruguayo acusa de un trato desigual a las salas exhibidoras, sobre todo frente a las grandes producciones internacionales, generalmente estadounidenses, que coarta cualquier permanencia u horario razonable de las producciones nacionales en esas salas. En relación con esto, el año pasado el director Pablo Stoll afirmaba: “El fortalecimiento [del sector] es exigir a las salas que mantengan determinado tiempo en cartel a las películas nacionales, y eso sería generar políticas que, todavía, siguen siendo un gran debe”.
Lo antedicho viene a cuento de que hoy -a las 17.30- se producirá la última función de la película Clever (de Federico Borgia y Guillermo Madeiro) en las salas de Grupocine, debido a que su productora, Montelona Cine, considera que la película y el público “han recibido un trato totalmente injusto y deshonesto” en esas salas. El martes de noche, un comunicado de la productora Montelona Cine revolucionó las redes, cuando anunció que la película se bajaría de la cartelera de esa distribuidora, poco tiempo después de haberse estrenado. Su productor ejecutivo, Francisco Magnou, dijo a la diaria que, desde que presentaron el proyecto, Movie Center les “ofreció todo el apoyo, y dos horarios centrales”, mientras que Life Cinemas “la vio con cierto cuidado y explicó que, en un principio, la exhibirían en el horario de las 22.20. Pero, como le fue muy bien en la primera semana, a la siguiente nos ubicaron a las 20.00”.
En cambio, “Grupocine en ningún momento nos comentó el horario. Después de mucha insistencia a lo largo de tres semanas para conocer el horario de estreno, ya que necesitábamos comunicarlo, finalmente, 48 horas antes del estreno, nos informaron que el horario sería a las 22.45, marginando a la película de la posibilidad de un buen comienzo. Cuando intentamos contactarnos con ellos para conocer el porqué de esa decisión, nos respondieron que ese era un buen horario para una película de estas características, que respondía a un público más juvenil. La primera semana funcionó bastante bien, con un muy buen rendimiento tanto en Life como en Grupocine, donde figuraba entre las tres más vendidas de esos días, algo muy aceptable para el horario en el que estábamos”, añadió.
Según el comunicado de Montelona, durante la segunda semana, “sin previo aviso” y más allá “del buen rendimiento en un horario tan difícil para el público”, Clever se programó en Grupocine sólo a las 17.30, y “lo realmente grave sucedió el miércoles 4: cuando el público fue a ver la película a esa función se encontró con la desagradable sorpresa de que en Grupocine habían decidido no proyectarla, aunque esa función había estado confirmada en cartelera durante toda la semana. Al día siguiente, el informe de venta de entradas en esa sala marcaba cero. Ante nuestra consulta sobre qué había sucedido, Grupocine simplemente respondió que la película no vendió entradas”, cuando había un grupo de 15 personas que “se quedó en la puerta sin poder ver esa función que se decidió suspender sin ninguna explicación”. Magnou fue más allá y sostuvo que existía un acuerdo comercial en el que “éramos socios, pero si no hay una mínima cuota de confianza para poder creer en los datos que nos mandan, es imposible mantenerlo”.

Intereses y roles
El productor señaló que, más allá de su incomodidad, esto vuelve a poner sobre la mesa el complejo tema de que las salas asumen los roles de distribuidores y exhibidores, lo cual implica que “los realizadores uruguayos competimos con nuestros propios socios”. En otras palabras, “los intereses de las salas generalmente se corresponden con el cuidado de sus películas”, lo que, en cierta medida, podría explicar el cambio imprevisto de Grupocine, que ahora, en lugar de Clever, suma una exhibición más de Capitán América: Civil War.
Magnou también dijo que poco después del estreno, la productora que dirige se comunicó con el director del Instituto del Cine y Audiovisual del Uruguay (ICAU), Martín Papich, para plantearle que la programación en horarios poco atractivos le quitaba a Clever, “de entrada, la posibilidad de competir”, por lo que el ICAU “mostró cierta preocupación por la película” y el viernes se reunió con algunos directivos del Centro Cinematográfico del Uruguay (CCU).
En la página del ICAU se explica que el motivo de esa reunión fue conversar sobre la necesidad de establecer acuerdos formales que garanticen “mínimos de permanencia” de los films uruguayos en las salas y horarios iniciales para su trayecto comercial, “luego siempre sujetos al desempeño”.
Consultado por la diaria, Papich indicó que después de aquella reunión han vuelto a mantener contacto telefónico con el CCU. “Hay una transmisión de la preocupación”, aseguró, y no “de lejos”, sino tomando partido para solucionar la situación, más allá del problema específico de Clever. “Es tener las vacunas vigentes”, graficó, y agregó que la respuesta del CCU había sido bastante positiva, considerando que “todo el mundo sabe y conoce cuál es el abanico de posibilidades: de un ambiente desregulado a otro regulado hay toda una escala. Eso fue lo que planteé a principio de año, y seguimos cerca de esto. Hoy la situación es la que tenemos, pero nada indica que vaya a ser así para siempre. Si hay datos de la realidad que indican que tenemos que sumar un acuerdo que establezca compromisos escritos del cumplimiento de ciertas garantías para la producción nacional, se puede hacer. También se puede, no llegado ese punto, adoptar otro tipo de normativas que existen a nivel internacional, de modo que si no hay acuerdos se buscarán otras posibilidades”, aseguró.
Magnou, por su parte, recordó que el ICAU cuenta con potestades para regular el mercado, y que las salas de cine en Uruguay “están amparadas por una cantidad de beneficios por, supuestamente, ser una actividad cultural. Eso les genera muchos beneficios fiscales, pero, a su vez, su manejo de las salas es netamente económico. Y todas sus ecuaciones son en virtud de los números, no de los valores culturales que puedan presentar los contenidos”.
Libre mercado
En cuanto a la reiteración de estos hechos (uno de los casos más sonados se dio con El padre de Gardel -2014-, de Ricardo Casas), el responsable de Montelona apuntó que no se trata de problemas de “acuerdo entre privados”, porque “los exhibidores son distribuidores, y ahí existe un oligopolio de tres empresas [Movie, Life y Grupocine] que son las que tienen todas las salas importantes del país. Que, además, están asociadas con los grandes estudios, y son las distribuidoras de esos estudios en Uruguay”, de modo que “no sólo el productor uruguayo compite con Hollywood, sino que además se suma lo ridículo, cuando te dicen ‘vos vendiste 40 entradas y Capitán América 200, ya que a Capitán América la pasaron cinco veces y a Clever, una’, así que la relación no es proporcional a cuántas personas fueron por función”.
Para Magnou, hace tiempo que el ICAU debería haber tomado una postura mucho más firme, “cuidando tanto los procesos de producción como los de exhibición. El tema es cuando se deja que el mercado se regule a sí mismo. Los productores no tienen ninguna herramienta para negociar con las salas para protegerse de ellas, y ni siquiera para competir en igualdad de condiciones”, lamentó el productor de esta película, que cuenta la historia de un profesor de artes marciales y un fisicoculturista unidos por el tuning, una trama que se distancia de lo presuntamente típico en el cine uruguayo.
Débora Quiring (La Diaria, 11/05/2016)

Comunicado de ACCU (Asociación de Críticos Cinematográficos del Uruguay)

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Montevideo, 11 de mayo de 2016.

Frente a los hechos de público conocimiento que involucran a Clever y la sala Grupocine. ACCU declara su total adhesión a todos los responsables de este filme uruguayo; así como su repudio al trato irrespetuoso hacia aquellos que invirtieron tiempo, dinero y trabajo para que esta producción se llevara a cabo.

Al igual que Asoprod reclamamos que tanto el MEC o ICAU participe en esta situación, haciendo cumplir su parte a aquellas salas que no entienden como propio al cine nacional.

Directiva de ACCU

Comunicado de Montelona Cine

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Al público en general,

La Productora Montelona Cine comunica su decisión de retirar la película Clever de las salas de Grupo Cine, siendo la última función el miércoles 11 de mayo de 2016 a las 17:30hs, por considerar que la película y el público han recibido un trato totalmente injusto y deshonesto.

En primer lugar Grupo Cine, colocó la película en su semana de estreno en un solo horario a las 22:45 hs, avisando esto a último momento y marginando a la película de la posibilidad de un buen comienzo. Para la segunda semana, sin previo aviso y más allá del buen rendimiento en un horario tan difícil para el público, la película se programó sólo a las 17:30 hs, siendo además cambiada de complejo. Pero lo realmente grave sucedió el miércoles 4 de mayo, día de la última función de Clever a las 22:45 en Torre de los profesionales. El público que fue a ver la película a esa función se encontró con la desagradable sorpresa de que en Grupo Cine habían decidido no proyectarla, cuando la función había estado confirmada en cartelera durante toda la semana. Al día siguiente el informe de venta de entradas en esa sala marcaba 0 entrada vendida. Ante nuestra consulta sobre qué había sucedido, esperando una posible explicación, Grupo Cine simplemente respondió que la película no vendió entradas. Pero nosotros sabemos que un grupo de unas 15 personas se quedó en la puerta sin poder ver esa función que se decidió suspender sin ninguna explicación ni aviso previo. Nos mintieron y, lo que es peor, le faltaron el respeto al público. En estas condiciones se hace imposible seguir trabajando con esta empresa.

Queremos aclarar que la película seguirá en cartelera en LIFE Cinemas 21 de setiembre y en MovieCenter – Montevideo Shopping

Hacer Clever, como tantas otras películas uruguayas, ha sido un largo y cuidado proceso de varios años, cientos de horas de trabajo de decenas de personas y el esfuerzo de múltiples instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, que apoyan un proyecto de este tipo. Es por respeto a este proceso, a todos sus involucrados y sobre todo a nuestro público, que nos sentimos forzados a tomar esta decisión.

Lamentamos profundamente estar viviendo esta situación tan triste para nuestra cinematografía y el público de nuestro país.

Atentamente,

Federico Borgia, Guillermo Madeiro y Francisco Magnou

Comunicado de Asoprod a propósito de la ida de Clever de Grupo Cine

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La Asociación de Productores y Realizadores de Cine del Uruguay
(ASOPROD) expresa públicamente su apoyo a los productores de la película
nacional Clever en su decisión de retirar la película del complejo de
salas comerciales GRUPOCINE por el trato injusto recibido  y rechaza
estas prácticas de maltrato hacia el cine nacional.

Este hecho se suma a una larga lista de problemas para que las películas
nacionales logren ser ofrecidas al público en salas comerciales debido a
una total ausencia del Estado en este tema, por lo cual los productores
quedan desprotegidos con una casi nula capacidad de negociación frente a
los complejos comerciales de exhibición, que también son distribuidores.

Poco tiempo atrás discrepamos con el director del ICAU cuando declaraba
que no era necesario que el Estado participe en el relacionamiento
salas-películas nacionales. Ante los graves inconvenientes
experimentados ya con el primer estreno de cine de ficción nacional del
año, reclamamos que el ICAU asuma las responsabilidades que le asigna la
ley de cine.

Los estrenos nacionales no llegan al 7% de los estrenos anuales y son
claras las desventajas competitivas frente los grandes tanques que
llegan de Hollywood. Se hace totalmente necesario evitar que las
películas nacionales sean manoseadas en su trato y condiciones de
estreno.

Desde ya exigimos que se regulen pautas mínimas para los estrenos de
películas nacionales (que incluyan permanencia y horarios) para que el
público pueda acceder en condiciones de respeto e igualdad, así como
sanciones para quienes cometan tales acciones.

“American Crime Story” (Mathías Dávalos)

Todos contra O.J. Simpson

La historia de los grandes acontecimientos del mundo apenas es más que la historia de sus crímenes”. (Voltaire)

El 3 de marzo de 1991 un videoaficionado documentó la paliza que cuatro policías blancos le dieron al taxista afroamericano Rodney King tras perseguirlo en una autopista de Los Ángeles. La imagen llegó a millones a través de la televisión y evidenció el conflicto racial en Estados Unidos. Los policías fueron a juicio y el 29 de abril de 1992 un jurado compuesto en su mayoría por blancos los absolvió. La comunidad negra tomó el fallo como una afrenta. Miles de personas salieron a las calles de la ciudad y durante seis días se sucedieron disturbios hasta que el ejército controló la situación. Como consecuencia de las revueltas, en 1993 se realizó un nuevo proceso que terminó con dos policías condenados.

En enero de 1995 comenzó otro juicio que convulsionó a California. En junio del año anterior, Orenthal James Simpson, legendario ex jugador de fútbol americano, actor y celebridad de Hollywood, fue acusado de asesinar a puñaladas a su ex esposa Nicole Brown y a su amigo Ronald Goldman (ambos blancos) en el exclusivo barrio de Brentwood.

King y Simpson fueron dos figuras trascendentales en la opinión pública de Estados Unidos durante los años 90. Ambos casos, sus causas y efectos sobre política, sociedad y cultura, proyectan el eje crítico central del debut de American Crime Story, serie creada por Ryan Murphy y Brad Falchuk (Glee, American Horror Story) presentada como una antología basada en casos criminales reales. Los guionistas Scott Alexander y Larry Karaszewski basan el relato de esta primera temporada en el libro The Run of His Life: The People vs. O. J. Simpson (Jeffrey Toobin, 1996).

Medio y mensaje

La serie parte del documental (su primera imagen es el video de la paliza a King) pero es en la ficción donde reconstruye el contexto histórico del caso. Una de sus prioridades es examinar el comportamiento de los medios de comunicación ante el evento. Por ejemplo el de la industria del entretenimiento de Los Ángeles que se benefició de la situación de Simpson al proyectar un perfil basado en su raza, estatus y temperamento volátil. Para miles de afroamericanos, O.J. Simpson era “The Juice”, referente de una comunidad con la que por otra parte muy poca interacción tenía. El personaje se le explica a sus abogados: “No soy negro, ¡soy O.J.!”. En otra de sus lecturas, la serie explora dos realidades de la ciudad: la corrupción en la Policía y la posibilidad de una nueva revuelta racial tras el fallo.

Son claves el riguroso desarrollo en los detalles supuestamente menores en la historia, y la labor del elenco en los diferentes perfiles de los personajes. Los detalles evidencian la acción de los medios de comunicación. En la televisión se destacó la cobertura en vivo de la persecución policial a Simpson. Se interrumpió la final de la NBA para transmitir la noticia. Con el paso de los minutos, la imagen de la camioneta blanca con los patrulleros alineados detrás, y con decenas de personas a un lado de la autopista en apoyo a su ídolo, se asemejó mucho más a una larga caravana que a la caza de un fugitivo. Una pantomima seguida por más de 90 millones de espectadores. Este hecho se vinculó con una polémica decisión del juez: permitir la presencia de cámaras de televisión durante el juicio. En el caso de la prensa escrita, la serie rememora el incidente de la foto de prontuario de Simpson en las portadas de las revistas Newsweek y TIME; la segunda oscureció su rostro sobre fondo blanco para sumar controversia y ventas de ejemplares.

En el elenco, Cuba Gooding Jr. interpreta a Simpson, un hombre cautivo del culto a la personalidad que se considera en la apertura del juicio “100% absolutamente no culpable” de los asesinatos, a pesar de la cantidad de pruebas en su contra. John Travolta interpreta a Robert Shapiro, prestigioso abogado que debe lidiar con su ego y cinismo, además de dirigir al “Dream Team”, el equipo de defensores de Simpson. Courtney Vance personifica al abogado Johnny Cochran, especializado en auxiliar a afroamericanos en litigios contra la Policía de Los Ángeles. A través de este personaje (en sus parlamentos y en el recurso del flashback) el guion ahonda en su análisis histórico del conflicto racial. Su rival en la corte es la fiscal Marcia Clark, personificada por Sarah Paulson, actriz destacada en diversos papeles de la serie American Horror Story. Clark sufre un perverso proceso de transformación a lo largo del juicio: de su inicial idealismo contra la violencia de género se convierte en víctima de los tabloides que con sus críticas provocaron cambios en su imagen y en su vida privada. Su asistente Chris Darden (interpretado por Sterling Brown) es un personaje atrapado entre su inexperiencia y deber profesional y las críticas de la comunidad negra.

Luego está el precio de la fama. El actor David Schwimmer (Friends) interpreta al abogado Robert Kardashian, más amigo de Simpson que representante legal. Fallecido en 2003, es el padre de las hoy famosas Kim y Khloé Kardashian, ahijadas de O.J. Su caso es paradójico: si Robert intentó alejarse del rumbo que tomaba el caso Simpson, que terminó convertido en el primer reality show americano (como llegó a ser definido por la prensa), veinte años después sus hijas, a causa de una sobreexposición mediática, se han convertido en grotescas celebridades y referentes de adolescentes tanto en Hollywood como en las redes sociales.

El juicio del siglo

Todos vs. O.J. Simpson se suma a series recientes como The Jinx. Making A Murderer y Serial en el análisis de la acción del sistema judicial de Estados Unidos ante los acusados según sus clases sociales y perfiles ante la comunidad. Dos décadas después el caso de Simpson tiene paralelismos con el del comediante Bill Cosby, acusado de abuso sexual por más de cincuenta mujeres. Ambos comparten variables como el estatus de celebridad adquirido, atención de la prensa y sus influencias en la comunidad afroamericana. Por otra parte, y como contraste, la serie no elude la actualidad político-social estadounidense con víctimas del racismo policial como Trayvon Martin y Sandra Bland, casos de evidente paralelismo con el de Rodney King.

El denominado “juicio del siglo” resultó un fiasco que superpuso histeria colectiva, polarización entre razas, violencia de género y críticas al sistema policial. Pero sobre todo fue un circo mediático que dejó como rehenes a la justicia y a las víctimas del crimen. Una prueba en la que se amparó la defensa la imagen más recordada del juicio fue cuando Simpson se colocó el guante hallado en la escena del crimen ante juez, jurado (de los doce miembros nueve eran negros) y millones de televidentes. “Si no se ajusta, deben absolver”, ilustró Cochran. Tras el veredicto “no culpable” (seguido en vivo por el 57% de la población estadounidense), festejos y críticas marcaron la agenda en la opinión pública pero no volvió a arder Los Ángeles como en 1992. En juicio civil realizado en 1997, O.J. fue hallado culpable de las muertes y condenado a indemnizar a las familias de las víctimas por 30 millones de dólares. Nunca pagó. Endeudado y en decadencia, pero sin perder la arrogancia, en 2006 casi publica un libro sobre los crímenes titulado Si lo hubiera hecho que la editorial ReganBooks finalmente descartó. Un año después fue detenido en Las Vegas por robo a mano armada y secuestro. Recibió entre 9 y 33 años de condena que actualmente cumple con sobrepeso y una artritis fruto de los golpes de su época de jugador de fútbol americano. Su país no lo ha olvidado: la noche del 2 de febrero de 2016, 5.11 millones de estadounidenses vieron “De las cenizas de la tragedia”, el capítulo estreno de la serie.

American Crime Story” Estados Unidos, 2016. Creadores: Scott Alexander y Larry Karaszewski.Elenco: Cuba Gooding Jr., John Travolta, Bruce Greenwood, Nathan Lane, Sarah Paulson, David Schwimmer. Productores: Chip Vucelich, Alexis Martin Woodall y John Travolta. Duración de cada episodio: 42′

Mathías Dávalos (El País Cultural, 29/04/2016)

“Clever” (Mariángel Solomita)

Amistad entre tuning y músculos

La historia de Clever empieza 10 años atrás, con dos compañeros de facultad buscando una película para hacer. Guillermo Madeiro pasaba cada día frente a una escuela de artes marciales maltrecha. Hasta que se decidió y entró. Y conoció a su dueño. Entonces comprendió que la inspiración estaba en la esquina de su casa. Federico Borgia, la otra parte de esta dupla, dice que a partir de ese momento empezaron a imaginarse al personaje principal de su primera ficción: Clever Pacini, 35 años, padre de un niño de 10. Un hombre que debe lidiar con un divorcio que no quiere, y fluctúa entre el caos (fiestas, cocaína, autos tuneados y ruidosos) y la disciplina (porque practica artes marciales).

“Clever no tenía nada que ver con la apariencia de Hugo Piccinini, el actor que lo interpreta. Lo imaginábamos como una especie de Arévalo Ríos pero queríamos trabajar con Hugo, así que escribimos para él”, cuenta Borgia. Clever tomó su forma: pelado, nariz aguileña, ojos verdes y barba pelirroja. Pero a Piccinini le llevó un año calzarse el personaje: tuvo que aprender artes marciales y entrenarse con dedicación para ganar musculatura.

El resto de los personajes y la escritura de las escenas llegaron con el tiempo y luego de una particular investigación. “Para sacar ideas y escribir, visitamos diferentes ambientes. Nos quedábamos en espacios que nos parecían interesantes y prestábamos atención al tipo de persona que nos da curiosidad”, explican a dúo.

“Nos gustan los personajes rotos con inclinación a la comedia. Que son extremos y antihéroes”, describe Borgia.

Un lugar central para desarrollar la historia fue San Antonio, pequeño y solitario pueblo de Canelones en el que se filmaron algunos cortos y en donde Guillermo Casanova rodó hace poco su nueva película. En la ficción San Antonio fue bautizado como Las Palmas.

“Nos propusimos filmar al pueblo de tal manera que luciera como uno cualquiera”, aclaran. Pero tomaron cierta extrañeza y misterio que se percibe en el aire, y que en la pantalla le da un tono fantástico a la narración. “Nos inspiró muchísimo y fue un placer filmar ahí. El otro personaje central se nos ocurrió en San Antonio cuando vimos una casa de familia que en la fachada tenía escrito Power Gym. Miramos por una ventana y vimos que funcionaba un gimnasio”, dice Madeiro.

Así surgió Sebastián, un forzudo que se siente un artista incomprendido en un pueblo de mediocres. Pinta, toca el piano, reza en latín, y soporta a una madre sensual que dibuja compulsivamente cuerpos de hombres desnudos.

Clever llega a Las Palmas en busca de Sebastián, porque quiere que le decore la chapa de su Chevette Tiburón para competir en un encuentro de tuning. Uno de los lujos de esta película fue conseguir que Sebastián sea interpretado por Antonio Osta, bicampeón mundial de fisicoculturismo que acá debuta como actor.

“Una vez nos dijeron que nuestros personajes son caricaturas pero que tienen carne, y que es eso lo que los hace reales y queribles”, comenta Madeiro.

Horacio Camandulle, por ejemplo, es un parroquiano del bar Las Palmas, usa peluca y toma la especialidad de la casa: helados palito de vino tinto. A Néstor Guzzini le tocó ser el malo: un mecánico sudoroso y malhumorado que trabaja rodeado de chatarra oxidada.

Los aliados.

La historia de Clever, incluye el entusiasmo y el apoyo de varios amigos. Desde que Madeiro entró a esa escuela de artes marciales hasta que el guión se filmó pasaron siete años. Y tres más hasta su estreno de hoy.

Entre los responsables del buen resultado de la película están el director de fotografía Ramiro González, el músico Ismael Varela (también conocido como Señor Faraón), y el montajista Juan Ignacio Fernández.

Los dos primeros ya había formado parte del equipo de Nunchaku (2011), un film experimento de esta dupla (cuya productora se llama Montelona Films) y que también tenía como eje de su argumento la amistad y la traición.

En Clever, su trabajo crece gracias a la inclusión de cineastas experientes, como el director de arte Gonzalo Delgado, la encargada de la ambientación Nicole Davrieux, y el equipo de sonido.

Otra participación relevante es la del artista plástico Alberto Saravia, que se encargó de hacer los diseños con aerógrafo (como el del Chevette, que quedó de recuerdo en una plaza de San Antonio), y otras estructuras muy bien logradas como la fachada del gimnasio (que quedó en la iglesia del pueblo).

En Clever la estética es fundamental para darle forma al ánimo buscado: una mezcla de comedia, drama y violencia. Por eso investigaron la paleta de colores mucho antes de empezar las charlas con los directores de arte. También planificaron varios detalles de decoración que ayudan a definir a los personajes, y escogieron locaciones que reflejasen el estado emocional del protagonista.

Clever llena de aire fresco al cine uruguayo, proponiendo un tratamiento lúdico y arriesgado de un drama íntimo.

En los festivales que ha recorrido suelen definirla como una sátira que desnuda lo frágil que puede ser la masculinidad. Pero estos amigos prefieren ver a su película como el encuentro de dos personas que se fabrican una ilusión para sentirse valorados en un entorno simpáticamente hostil.

Dirigir a un campeón de culturismo.

Aunque a estos cineastas no les gusta contar a través de los diálogos, el rol de Sebastián exigía un actor que pudiera soportar el peso de líneas difíciles, porque se trata de un personaje sensible encerrado en el cuerpo de un hombre forzudo. Luego de buscar, llegaron hasta Antonio Osta, bicampeón de fisicoculturismo: 120 kilos de musculatura. Osta se negó a hacer un casting, pero le gustó la idea de rodar. Los conquistó enseguida. De hecho aportó varias de sus particularidades para engrandecer al personaje, como su habilidad para tocar el piano y sus conocimientos de latín. También compuso un tema musical para una escena.

Mariángel Solomita (El País, 28/04/2016)

Julio García Espinosa: representante de una época (Álvaro Sanjurjo Toucon)

Del cine a la revolución

El pasado 13 de abril, a los 89 años, falleció en La Habana, donde había nacido, el cineasta Julio García Espinosa. Era el último sobreviviente de los fundadores del ICAIC (Instituto Cubano del Arte de Industria Cinematográfica) que comenzara su actividad tan solo 83 días después del triunfo de la Revolución Cubana.

Realizador, guionista, docente, ensayista, fue una figura a la que más allá de coincidencias y/o discrepancias ideológicas y estéticas, debe reconocerse su labor en la construcción del cine cubano, a la vez que dejara su impronta en el llamado Nuevo Cine Latinoamericano.

En 1955 dirigió El Mégano, cortometraje considerado el principal antecedente del cine gestado luego del triunfo de la Revolución. Dirigió seis films de ficción y participó en diversos rubros, especialmente guionista, en títulos de la relevancia de Lucía (Humberto Solás), y La primera carga al machete (Manuel Octavio Gómez), entre otros.

Fue símbolo y representante de un tiempo de cambios en el cine de su país y del Tercer Mundo, especialmente en lo que a Latinoamérica concierne.

Álvaro Sanjurjo Toucon (Semanario Crónicas)