«Palm Springs» (Nicolás Medina)

Una de esas situaciones de bucles temporales de las que has escuchado hablar

El 2020 está lejos de necesitar ser narrado en forma de crónica. Pero si hay algo que vale la pena mencionar ya que bastante falta le hizo a un año donde los días parecían no tener fin y la noción del tiempo se perdía, fue entretenimiento. Y con la industria del cine totalmente en pausa y los estudios postergando y retrasando sus estrenos, fue el cine de género (es decir, el que tiende a recibir su mayor ganancia en la taquilla de las salas de cine) el que más reacio se mostraba frente a las plataformas de streaming.

Pero antes de que la pandemia se expandiera a lo largo del globo, hubo una comedia romántica que destacó en el Festival de Cine de Sundance donde fue abrazada tanto por el público como por la crítica. Lo cual llevó a que instantáneamente recibiera una oferta de distribución que triplicaba su presupuesto y que, de cara a la pandemia, le aseguraba un espacio en la plataforma Hulu.

Palm Springs fue dirigida por Max Barbakow, quien junto con su guionista Andy Siara dieron el salto a los largometrajes de ficción con esta película. Protagonizada por el comediante Andy Samberg (Saturday Night Live, Brooklyn, Precinto 99) y Cristin Milioti (El Lobo de Wall Street, Black Mirror), la película ubica a Nyles (Samberg) y Sarah (Milioti), dos invitados a una boda en la elegante ciudad de Palm Springs, California en un bucle temporal del cual no tienen escapatoria. El dúo que en un principio parece no tener demasiado en común, comienza a desarrollar una relación amorosa mientras repiten una y otra vez el mismo día y conforme la trama avanza, parecen ir aceptando el loop temporal como forma de vida.

Basándose en su sinopsis, esta claro que hay un elefante en la habitación ¿Qué hace que Palm Springs no sea simplemente otra comedia del ya casi subgénero de “bucles temporales”?

Innumerables títulos pueden empezar a aparecer al hablar de esto. Liderados probablemente por Hechizo del tiempo (Harold Ramis, 1993) protagonizada por Bill Murray o (salvando la falta del loop temporal) aquella película de Adam Sandler y Drew Barrymore, Como Si Fuera la Primera Vez (Peter Segal, 2004), donde Sandler debía enamorar todos los días a una Barrymore con amnesia. Y saliendo de las comedias también podemos encontrar títulos recientes en diferentes géneros, como Al Filo del Mañana (Doug Liman, 2014) que nos proponía a un Tom Cruise combatiendo alienígenas eternamente o Feliz Día de Tu Muerte (Christopher Landon, 2017) donde una estudiante universitaria moría todos los días en manos de un asesino enmascarado.

Palm Springs no aspira a ser una propuesta completamente nueva. De hecho, homenajea y referencia constantemente a sus antecesoras colaborando con la intertextualidad del mundo cinematográfico. «Esta es una de esas situaciones de bucles temporales de las que has escuchado hablar” le explica despreocupadamente Nyles a Sarah en el primer punto de giro de la película, cuando esta queda atrapada en el bucle accidentalmente. Más tarde, Sarah plantea la idea de que estar atrapados en el bucle puede tener que ver con los errores que han cometido y que de enmendar el daño que han hecho, quizás puedan escapar. Algo que Nyles descarta inmediatamente dando a entender que ya lo ha intentado. Esto también es una clara referencia al desenlace de Hechizo del tiempo, donde Murray es capaz de escapar del loop una vez que se posiciona en un lugar ético de abnegación, altruismo y generosidad, pero más que una referencia, es una forma de sus realizadores de decir que la película conoce y toma la fórmula ya existente, pero no irá por el mismo camino.

A su vez, el tipo de humor y el como los personajes se enfrentan al conflicto se actualiza a un contexto y a espectadores modernos. Algo sumamente necesario para mantener vivo este subgénero. Mientras que la decisión de orientarla al tono de comedia romántica y no de comedia dramática permite un uso del subtexto y una revelación de la psiquis de sus personajes que no necesita de largas exposiciones acerca de los sentimientos de sus personajes a lo largo del desarrollo, sino que permite al espectador conocer progresivamente y leyendo entre líneas las decisiones (no importa lo absurdas que sean) de sus protagonistas. Y esto es un mérito con el que carga no solo la historia sino también sus actores.

Andy Samberg es uno de esos comediantes que dividen a la audiencia entre amor o rechazo por la forma en la que aborda el humor, su expresividad exagerada y por encarnar personajes que mal o bien parecen cortados con el mismo molde. Desde sus trabajos en los sketches de Saturday Night Live o como parte del grupo musical The Lonely Island (que surgió de SNL e integra con Akiva Schaffer y Jorma Taccone). Pero en Palm Springs su personaje y su actuación se luce por completo, con un uso del humor, la ironía y lo absurdo bajo los cuales se esconde la frustración, la angustia y el miedo a abandonar un estilo de vida que ya ha aceptado. Es de hecho, la elección de la focalización en la película y con el personaje de Samberg, que se viven algunos de los mejores momentos de la película. Cuando inicia el relato, Samberg ya lleva un buen tiempo viviendo en el loop, sabe como este funciona y aunque se nos muestran flashbacks de momentos puntuales con un fin cómico, se nos limita esta información la cual debe, sin embargo, dejarse ver a través de la actuación de Samberg que realmente debía de conocer a su personaje.

Milioti por su parte es quien en una primera instancia nos introduce a este mundo. Entramos con ella y lo vemos desde sus ojos, sus reacciones son las que parecen más verosímiles ante la situación, pero conforme el montaje avanza y perdemos por completo la noción del tiempo (al igual que sus personajes), pasamos a observarlos con mayor objetividad. Sarah, a diferencia de Nyles, es el personaje que más se construye y evoluciona a lo largo de la película. Nyles se va viendo revelado progresivamente, Sarah va cambiando y es el motivo por el cual Nyles deberá moverse de su zona de confort. La versatilidad de Milioti para interpretar las diferentes etapas de su estadía en el loop, con el mismo tono absurdo e irónico de Samberg pero sumándole una carga de culpa, indignación y decisión.

La resolución final puede por momentos hacer que el espectador se sienta un poco estafado. Pero la gran dosis de humor que recibimos desde el inicio del relato deja esto en segundo plano y al igual que sus personajes, logremos aceptar lo divertido de vivir el momento y sacarle el mayor provecho posible abordando con creatividad un encierro que parece no tener fin.

Palm Springs es, para quien suscribe, la mejor comedia del 2020 y merece no solo el reconocimiento que ha recibido (la película fue premiada como Mejor Película en los Critics’ Choice Awards de este año, aparte de haber estado nominada para los Globos de Oro y otras decenas de premios), sino que merece mucho más.

«Palm Springs» (Palm Springs, 2020) Director: Max Barbakow. Reparto: Andy Samberg, Cristin Milioti, J.K. Simmons. Guion: Andy Siara. Banda Sonora: Matthew Compton. Fotografía: Quyen Tran. Producción Ejecutiva: Gabriela Revilla Lugo, Alex Dong. Productoras: Limelight Productions, Lonely Island Classics, Sun Entertainment, FilmNation Entertainment. Distribuye: Neon, Hulu. Duración: 90 minutos Estreno: 26/01/2020 (Festival de Cine de Sundance), 10/07/2020 (Streaming).

Nicolás Medina (Original para ACCU.UY, 02/04/2021)

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