2021: Incierto destino (Álvaro Sanjurjo Toucon)

Cuando hoy, 12 de febrero de 2021, nos acercamos al primer año de lo que puede considerarse ingreso oficial de la pandemia al Uruguay (13 de marzo de 2020), no exageramos al afirmar que la exhibición cinematográfica es inexistente en su relación con el mercado cinematográfico mundial.

En el mundo occidental, son los grandes capitales que englobamos en la llamada “industria hollywoodense” –utilizando el término con un sentido de “modus operandi” y no geográfico- los que en definitiva regulan y dominan la producción, distribución y hasta la exhibición cinematográfica. Todo ese otro material “marginal”: producciones independientes, films exhibidos casi únicamente en festivales y muestras, no es viable sin la “abominable” presencia del primero.

La fronteras suelen ser difusas.

  • De entrecasa

En el Uruguay de la pandemia (concretamente en Montevideo), la oferta de las salas cinematográficas es ínfima y, nos atrevemos a afirmar, incapaz de mover el negocio.

Luego del fracaso –tal como vaticinamos- de los autocines, y algún tímido anuncio de “futuros estrenos”, ni a nivel individual ni corporativo, las empresas agrupadas en el “Centro Cinematográfico del Uruguay”, se han pronunciado públicamente. Hoy, alguna sala de “Grupocine” ofrece poco más que reposiciones de Harry Potter. En tanto esas otras salas agrupadas bajo el rótulo de “no comerciales”, apenas subsisten:

Cinemateca Uruguaya, Cine Universitario, y la sala “B” del Auditorio “Nelly Goitiño” del Sodre, realizan funciones, con bajo aforo, que por otra parte no es totalmente cubierto en muchas ocasiones.

La Cinemateca cuenta con salas que le han sido cedidas por convenio con la Intendencia de Montevideo y el MEC y ofrece exhibiciones semanales por TV, el Auditorio “Nelly Goitiño” es estatal, y Cine Universitario, a esta altura un empecinamiento heroico, tan inútil como la carga de caballería de “Lotna”, sobrevive en el “día a día”, según declarara un miembro de la entidad.

El fenómeno no es patrimonio nacional.

  • Detrás de la Muralla

Los cimientos de la industria cinematográfica se tambalean en una era marcada por una pandemia brutal que ha afectado al mundo en muchos sentidos. Pero los países que antes han conseguido salir de esta oscura espiral como China parecen estar combatiendo el bloqueo cultural y llenando las salas, haciéndose con el liderazgo mundial. Y las cifras lo demuestran. En 2020, la taquilla del gigante asiático superó por primera vez a la de Estados Unidos. Hollywood ha sido destronado y China tiene un plan ganador.”

Con la frase anterior se inicia un informe de Albert Sanchis, en “Magnet”, en el que también señala a los ingresos de taquilla de EE.UU. en 2020, como los más bajos en las últimas cuatro décadas, con una disminución del 68% respecto a 2019.

El éxito chino se sustentaría en un mayor aforo de sus salas, llegando al 75% y en la preferencia por exitosas producciones propias, arrebatándole la taquilla al cine norteamericano exhibido en el gigante asiático. Uno de los norteamericanos derrotado en China es la muy taquillera Tenet, en competencia con la superproducción china The Eight Hundred, comentada más adelante.

  • Fusiones y tranfusiones

La indescifrable maraña de fusiones, adquisiciones, asociaciones y cuanto vínculo tan complejo como las relaciones entre señores y vasallos ofreciera la época feudal, parecen regir a todo cuanto atañe al cine, existente por encima de mitológicas “guerras de patentes” y la legalidad/ilegalidad que hoy rige a las imágenes animadas.

La archicitada frase que escucháramos en 1989 a jerarquías de la MPAA, continúa vigente:

El cine no está en crisis. Es un producto que se vende en varios envases. Las salas son uno de ellos”. Aún no habían ingresado el “streaming” y sus variantes, al campo de batalla.

Hollywood ya perdía fuerzas antes de la pandemia. O quizás fuese más exacto señalar que previamente a la pandemia, algunas instituciones hollywoodianas, debieron someterse al mercado:

Roma, un film del mexicano Alfonso Cuarón, ganó el Premio Oscar en las categorías: Mejor film extranjero, Mejor Dirección, y Mejor Fotografía, habiendo sido candidato también en los rubros: Mejor Película, Mejor Actriz Principal, Mejor Actriz de Reparto, Mejor Guión Original, Mejor Diseño de Producción, Mejor Edición de Sonido y Mejor mezcla de sonido.

Según consigna esa cuasi “biblia” del Cine que es el “imdb” (Internet Movie Data Base), Roma es una coproducción entre México y los EE.UU. Culturalmente es tan mexicana como María Felix y Jorge Negrete, y los mismos Villa y Zapata.

Ese enseñoramiento de lo mexicano sobre la Academia de Hollywood, no impidió el triunfo económico, a partir del film, de empresas que cotizan en Wall Street.

Roma, que inaugurara las nuevas salas de Cinemateca Uruguaya, tuvo su casi simultáneo estreno por “Netflix”, donde puede verse hasta hoy.

  • Piratas y Corsarios

“Netflix” opera legalmente, o al menos su visionado no compromete al espectador, que ha de pagar puntualmente cada mes su cuota de afiliación.

En tanto, cualquier aficionado, con un poco de paciencia, hallará en Internet, gratuitamente, aquellos films estrenados o a estrenarse en salas y por “streaming”. ¿Cómo saber si estamos infringiendo leyes que es imposible aplicar a nivel personal y sin beneficios económicos tangibles para el espectador?

Nadie pondrá en duda que la venta de entradas en salas de cine sufre embates como no se habían sentido desde el 28 de diciembre de 1895, en adelante.

  • Citizen Hanks

News of the World” (Noticias del gran mundo) es una coproducción de la norteamericana “Universal Pictures”, la china “Perfect World Pictures”, con sede en Pekín, “Playtone” y “Pretty Pictures”, vinculadas con Tom Hanks y el gigante editorial “Random House”, respectivamente.

Su estreno tuvo lugar en buena parte del planeta a través de plataformas de Internet, y en Uruguay puede verse, desde el 10 de febrero de 2021 por “Netflix”. La sección “Espectáculos” de diarios y semanarios, en papel y “online”, compensaron la ausencia de estrenos en salas dedicándole su espacio al film con Tom Hanks y dirección del inglés Paul Greengrass.

Ubicada en el sur de los EE.UU. inmediatamente después de finalizada la Guerra de Secesión (1861-1865), el film tiene su personaje eje en un llamado Capitán Kidd (Tom Hanks), ex integrante de las derrotadas tropas confederadas, quien se gana la vida leyendo en voz alta y a cambio de unas monedas, las noticias publicadas en diversos periódicos de la época. Este émulo de nuestros informativistas radiales de primera hora de la mañana, hombre de buen corazón empeñado en la unidad de los estadounidenses, recogerá a niñita blanca, hallada en el bosque, secuestrada por indígenas luego de matar a sus padres (colonos alemanes) y convertirla en parte de la tribu.

De un plumazo, y mediante un pensamiento en voz alta del Capitán Kidd, se resume la situación: los blancos se defienden del indio al que arrebataran sus tierras, y el indio le ataca, mata y secuestra a sus niños asimilándolos a su cultura.

La disyuntiva en cuanto a quienes ha de restituirse a la niña protegida por el Capitán Kid, un caso con ribetes semejantes a los de hijos de desaparecidos en el Río de la Plata en las dictaduras militares, aquí es resuelto a través del caritativo Capitán Kid, autoerigido en padre adoptivo y asociando a la niña a su negocio de lectura de periódicos.

Con estilo machacón, simplificando a la sociedad estadounidense de la época –el Ku-Klux-Kan no existe por de pronto en la forma generalizada y visible que tuvo- Noticias del Gran Mundo toma los elementos tradicionales del más tradicional “western” idealizado por las pautas del “american way of life”, pergeñado por este género en sus variantes maníqueas.

Tom Hanks, con cerca de un centenar de films como actor, retoma su rol de anónimo norteamericano heroico, según modelo establecido por James Stewart, Gary Cooper y Spencer Tracy, entre otros, a través de su participación en las “rooseveltinas” comedias de Frank Capra. Stewart fue el ingenuo idealista de Caballero sin espada, el honesto pequeño banquero en lucha con un capitalismo feroz en Que bello es vivir, el espíritu libre ejemplificado por Vive como quieras, Cooper es el vagabundo convertido en héroe en Y la cabalgata pasa, el buen provinciano millonario de El secreto de vivir, mientras que la política norteamericana es santificada por Su mujer y el mundo, con Tracy.

Cual compendio de aquellos entrañables films legítimamente añorados por las buenas e ingenuas plateas de antaño, surge en numerosos personajes interpretados en tiempos más cercanos por Tom Hanks, un verdadero compendio del norteamericano común, convertido en representación de lo heroico y propio de los ciudadanos de la poderosa nación del norte. Así, Hanks es honesto abogado (Philadelphia), discapacitado mental que con su abnegación protagoniza y construye situaciones increíbles (Forrest Gump), uno de los arriesgados tripulantes de una nave espacial (Apolo 13), un héroe de la II Guerra Mundial (Rescatando al soldado Ryan), el increíble sobreviviente de un naufragio (Náufrago), víctima de piratas (Capitán Philips), y entre muchos más el autocanonizado Walt Disney (El sueño de Walt).

Así, “El arma de Celuloide”, que describieran David Manning White y Richard Averson, funciona una vez más. El “american dream” hollywoodiano ahora viaja en internet (“Netflix” y otros que vendrán).

Noticias del gran mundo escapa al nervio narrativo propio del “western” tradicional, aproximándose al “neo-western” donde su contenido busca cierto trascendentalismo, y su fotografía adquiere dramática relevancia por encima de adocenados cielos azules y praderas sin sendas, aquí suplantadas por huellas recordatorias del pasaje de numerosos 4×4 en vez de diligencias guiadas por la vista del conductor.

Para las salas de cine, Tom Hanks ha dejado de ser buena atracción. Las boleterías están cerradas.

  • Pantallas chinas

La expansión comercial China, capitalista/comunista, no ha descuidado ningún rubro; y con frecuencia sorprende su capacidad para ofrecer réplicas de productos otrora restringidos a sus fabricantes occidentales.

El cine ocupa importante sitial.

Según señalamos precedentemente, ha sido la producción china de 2020, “Ba bai” (Los ochocientos / The Eight Hundred) la que ha dado al país asiático el primer lugar en la taquilla.

De incierto futuro en buena parte del mercado occidental Los ochocientos ya se ofrece a través de “streaming” por internet y con una búsqueda intensiva hasta puede verse gratuitamente (vaya a saberse si ello es legal), en excelente copia subtitulada.

Los sitios de internet ofreciendo inimaginables archivos fílmicos no son desconocidos para aficionados (críticos incluidos), ignorantes respecto de las condiciones legales de los mismos.

El marco histórico del film apenas es enunciado. Transcurre durante la guerra chino-japonesa (1939-1945), más concretamente durante la lucha en Shanghai, entre tropas chinas ligadas al Partido Comunista y japoneses invasores que ya habían establecido en territorio chino el estado títere de “Manchukuo” (al respecto pueden verse El último emperador de Bernardo Bertolucci, y la producción china La última emperatriz).

Cual si fuesen imágenes de un imposible sueño, Los 800 muestra partes de la ciudad de Shanghai a ambos lados del río que la atraviesa. En una margen, se ven las llamadas “concesiones”. Zonas bajo jurisdicción inglesa, francesa y estadounidense abiertas al comercio internacional, verdaderos implantes, cuyos habitantes observaban la guerra en la otra orilla, como si se tratase de una competencia deportiva. En la margen opuesta, fuerzas armadas chinas se traban en feroz lucha con el invasor japonés, al tiempo que enfrentan deserciones en sus filas. A ello se destinan las casi dos horas y media del film.

Tratada como un gran fresco colectivo, la realización apenas desliza pocos y escuetos datos históricos y personales, para con un par de gruesos brochazos definir personajes.

El recuerdo para El Día D y Dunkerke aflora velozmente. Aunque aquí ello responda más probablemente a dar paso al colectivo en detrimento de lo individual, propio del cine soviético de los primeros años. No busque el espectador referencias a Maozedong o su rival Chiang-kai-sek. Apenas unas leyendas iniciales y finales, señalan la mayoritaria presencia de miembros del Partido Comunista.

Impresionantes escenas de batalla, y el castigo a desertores, son el “leit motiv” de una reconstrucción física cautivante, a la vez que agobiante en su reiteración.

El realizador y coguionista Hu Guan tiene mayores contactos con el cine de Steven Spielberg, que con sus compatriotas Zhang Zimou, Chen Kaige, y Wong Kar Wai, si acaso demasiado occidentalizados.

El enfoque dado a la realización de HuGuan, convierte al espectador en poco más que esos europeos contemplando la guerra desde un verdadero palco próximo al escenario. Si no logró permear la construcción de personajes, acaso hubiese sido más adecuado convertirnos en uno de ellos, tal como lo expusiesen las imágenes subjetivas de 1917, de Sam Mendes.

  • Hoy

Hoy viernes 12 de febrero de 2021, un conjunto de científicos locales comienzan a hablar de un posible aflojamiento de las restricciones por la pandemia.

Cualesquiera sea la decisión de mañana, subyace la interrogante.

¿El gran público, retornará a las salas? La respuesta no se obtendrá por cuanto ocurra en el mercado nacional. La tienen los “fabricantes de cine”. Pertenezcan a la etnia “hollywoodiana” o simplemente sean chinos.-

Álvaro Sanjurjo Toucon (Exclusivo para accu.uy, 12/02/2021)

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