«El cumple» (Pablo Delucis)

Camino de encuentro

Carlos Morelli es un cineasta uruguayo que desde hace unos años vive en Alemania. Sus antecedentes más notorios son el premiado mediometraje Monstruo (2011), que en una trama un tanto truculenta, presenta un intenso duelo actoral entre Roberto Jones y Roberto Suárez, y el largometraje Mi Mundial (2017), una de las películas más taquilleras en la historia del cine uruguayo.

El cumple, es el primer trabajo de Morelli en Alemania, y tiene su punto de partida en un episodio que tuvo lugar en la fiesta de cumpleaños de uno de sus hijos y también – según propias palabras del cineasta – en un proceso personal relativo a su rol de padre.

Todo comienza cuando en medio de una discusión, una pareja que lleva poco tiempo de separada (lo que prima en el entredicho son los reproches de la mujer en relación a la poca atención que el padre brinda a su hijo), descubre para su sorpresa, que la fiesta de cumpleaños que le habían organizado a su hijo, aún no había terminado. Julius, uno de los niños invitados, todavía seguía en la casa ya que nadie lo había ido a buscar. Luego del desconcierto inicial, la pareja llega a la conclusión que lo mejor será no esperar a la madre del chico y encargarse ellos mismos de llevarlo a su casa. La tarea recae en Matthias, el padre, y en lo que la película cuenta durante el tramo que le llevará cumplir – a medias – con el cometido, está lo mejor y más disfrutable de este trabajo.

A partir de este momento, la anécdota recurre muy eficazmente a climas ominosos, y cercanos a lo fantástico y onírico. Todo esto va en consonancia con el proceso que se va gestando en Matthías en su propio rol de padre. Ese vínculo con Julius, el niño invitado, al comienzo un tanto forzado, va tomando un camino sensible y con indudables aciertos en el tono en que Morelli articula una trama que nunca se le va de las manos, algo fundamental teniendo en cuenta las atmósferas a las que se recurre.

En estos pasajes, es donde se justifica ampliamente el haber optado por el blanco y negro para contar la historia. Los matices, y los pequeños detalles, adquieren en este aspecto, toques ingeniosos y sofisticados.

Cabe señalar que todo lo bueno que la película venía ofreciendo, decae en su último tramo. La resolución aparece un tanto alargada y el predecible final, no se resuelve con la eficacia y creatividad que el filme mostraba hasta ahí.

Un apartado a tener en cuenta es el gran trabajo del elenco. Dos actores muy conocidos en Alemania, Mark Waschke y Anne Ratte-Polle – ambos participan en la serie Dark de Netflix – están muy bien como los padres y los niños Kasimir Brause como Lukas y Finnlay Berger como Julius (en especial este último) cumplen cabalmente con el tono requerido a sus personajes.

En suma, a pesar de ese segmento final un tanto deslucido, El cumple acierta y mucho en la forma y el concepto con que cuenta un proceso vital, realista y sensible de verdad.

Pablo Delucis (Cartelera)

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