Recordando películas: «Criaturas celestiales» (Alberto Postiglioni)

Los temas que están basados en la realidad tienen un interés diferente; el espectador conoce parte de esa verdad y a veces sin conocerla sabe, sin embargo, que lo que está viendo ocurrió. La curiosidad por saber como se desarrollaron los hechos, al menos como lo muestra la versión cinematográfica, aumenta ese interés.

Criaturas celestiales, trae del pasado un caso criminal que conmovió a la opinión publica de Nueva Zelanda en 1954; dos jovencitas, amigas inseparables, de común acuerdo asesinan a la madre de una de ellas.

                    Los apuntes delatores

El filme se basa en los apuntes que escribiera Pauline Parker, una de las chicas. De origen pobre, Pauline concurría a una escuela en la ciudad Christchurch (N. Zelanda), retraída se alejaba de sus compañeros, no participando de juegos ni de otra actividad social. Hasta que conoce a Juliet Hulme, una joven inglesa extrovertida, hija de una familia acomodada, locuaz y atrevida, la contrapartida de Pauline. Sin embargo, o, quizás por ello mismo las dos chicas se hacen amigas compartiendo su admiración por el tenor y actor estadounidense Mario Lanza y la pasión por escribir.

En una Navidad Pauline recibe de regalo una agenda y en las páginas numeradas comienza a escribir prolijamente una especie de “diario personal”, donde narra sus experiencias y sus pensamientos y deseos ocultos solamente compartidos con su amiga Juliet. Esos escritos finalmente fueron las pruebas que utilizaron la policía y la justicia para condenarlas. La justicia perdonó sus vidas debido a la edad de ambas, quince años.

                  El relato cinematográfico

La idea de filmar sobre ese caso surge de la escritora Frances Walsh, colaboradora del director Peter Jackson en dos películas anteriores de éste. El proyecto entusiasmó al realizador escribiendo el guion juntos. Basados principalmente en los apuntes de Pauline y en los relatos de periódicos de la época, la película muestra el alucinante mundo creado por las dos adolescentes.

Durante un año y medio la joven describe la amistad, el aislamiento de la vida real, la creación del reino de Borovnia (fantasía de castillos medievales y personajes fabricados con plasticina con los cuales vivían extrañas aventuras).

                 Dos personalidades conflictuadas

Jackson y Walsh dan una versión diferente del clásico relato policiaco, se acercan a la intimidad de Pauline y Juliet tratando de “entrar” en su universo. En esa búsqueda por llegar al centro de los hechos que provocaron el tremendo crimen, la película va analizando las diferentes personalidades de esas amigas. En una y otra hay causas que pueden llevar a un estado conflictivo; la enfermedad en los huesos que sufrió de niña Pauline que la alejaba de los juegos propios de su edad, el descubrimiento que su madre no estaba casada con su padre; también en Juliet otra enfermedad, la tuberculosis, la atormentaba desde muy pequeña, el adulterio de su madre, la indiferencia del padre.  Estos hechos, de alguna manera, marcaron la vida de las dos jóvenes y repercutieron en sus personalidades. Al encontrarse unen sus desdichas y crean un mundo irreal donde ellas son las heroínas y viven un estado ideal rodeadas de jardines y bellos colores. Cuando la madre de Pauline intenta separarlas se convierte en un obstáculo que quiere destruir todo lo bello que ellas han creado. Nada existe fuera de “su mundo” que no sea vulgar y sustituible, por ello escribe en el diario, “día del feliz acontecimiento”, marcando la fecha que iba a asesinar a su madre.

                        La progresión dramática          

El relato tiene un armado eficaz que va acumulando datos respecto a la personalidad de las amigas, describiendo sus fantasías, introduciendo al espectador en una progresión dramática que al desarrollarse deja un espacio válido para la reflexión: por qué estás niñas de sus juegos y narraciones increíbles, pasaron a idear el asesinato de una madre (nada menos). Sin motivos lógicos, pues no había malos tratos todo lo contrario.

Jackson colabora en descifrar ese extraño y macabro proceder, aportando los antecedentes patológicos que van construyendo las dos asesinas. En base a un guion que no deja baches, y a un elenco parejo donde se destacan la madre-victima Sarah Peinse y las chicas que por otro lado debutaban en un largometraje; Melanie Lynskey (43), actriz neozelandesa, tenía 16 años cuando interpretó a Pauline personaje por el cual obtuvo varios premios continuando su carrera en papeles secundarios; Kate Winslet (45) actriz británica encarnó a Juliet, fue el comienzo de una serie de éxitos, hasta el día de hoy, incluido reconocimientos de: Globos de Oro, Sindicatos de actores, Bafta, Crítica cinematográfica, además premios Grammy, Emmy, hasta la Academia de Hollywood le otorgó el Oscar a mejor actriz por su papel en El lector (Stephen Daldry).

“Criaturas celestiales”, (Heavenly creaturas) Nueva Zelanda, Reino Unido, Alemania 1994. Director: Peter Jackson. Guion: Peter Jackson, Frances Walsh. Fotografía: Alan Bollinger. Montaje: Jamie Selkirk. Música: Peter Dassent. Elenco: Melanie Lynskey, Kate Winslet, Sarah Peinse, Diana Kent, Clive Merrison, Simon O’Connor, Jed Brophy, Peter Elliot, Gilbert Goldie, Geoffrey Heatch, Kristi Ferry, Ben Skjelierup, Darien Takle. Duración: 108 minutos. Estrenada el 13 de septiembre de 1996, en las salas: Cinemetro 1, Gamma.

Alberto Postiglioni (Exclusivo para accu.uy, 07/12/2020)  

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