Recordando películas: “Conspiración de mujeres” y “El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante”

Greenaway X dos

Volvemos con Peter Greenaway, la semana pasada fue Zoo, una zeta y dos ceros. Ahora los invito a recordar: Conspiración de mujeres (1988) y El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (1989).

Conspiración de mujeres, comienza y termina con números. Un “UNO”, puesto en el tronco de un árbol y con un “CIEN” en la proa de un bote, en el final.

El título original en inglés (Ahogándose en números) indica, algo, lo que va a ocurrir después. Todo o casi todo tiene relación con números colocados en diversos lugares: libros, puertas, salvavidas, pescados. En una niña ataviada con vestidos de época, que mientras salta a la cuerda cuenta hasta cien, nombrando a las estrellas.

Como en toda película de Greenaway hay una historia en la superficie, que es motivo para diferentes lecturas. En esta ocasión son tres mujeres: la abuela (Joan Plowright), la hija (Juliet Stevenson) y la nieta (Joely Richardson). Todas por causas banales, o al menos no tan graves, asesinan a sus maridos; ahogándolos en una bañera, en la playa y en una piscina, respectivamente al orden generacional, abuela, hija, nieta.

Las tres tienen un amigo común, nada menos que el médico forense, que por ciertos “favores”, le firma las partidas de defunción que encubren los asesinatos.

                    Un río subterráneo

Tras esa aparenta historia policial, Greenaway desliza como un río subterráneo observaciones sobre las complicadas relaciones de hombres y mujeres. Cuenta con una estética que tiene en la fotografía de Sacha Vierny un aliado formidable, enmarcando un contenido donde se acumulan propuestas desafiantes para que el espectador reflexione. El camino no es fácil y quizá están mejor preparados aquellos que hayan seguido las propuestas del director galés, aunque no es determinante.

La acción transcurre en un tranquilo y encantador pueblito inglés, habitado por personas de apariencia respetable y normal. Sin embargo, algunas de ellas tienen un comportamiento extraño.

La historia narrada en paréntesis que delimita y encierra del uno al cien, va señalando las partes del relato. Los números son “expresiones de cantidad computada con relación a una unidad”. Greenaway maneja esa definición para este conjunto de mujeres y hombres, que alteran sus vidas por una sucesión de hechos progresivos, donde la muerte es una constante permanente, y no sólo por asesinatos sino y además por las distintas muertes violentas de animales que se van sucediendo con crudeza con una relación entre humanos y animales como la había hecho en Zoo, una zeta y dos ceros.                                                                                                                                                    

“Conspiración de mujeres” (Drowning By Numbers) Reino Unido 1987. Dirección: Peter Greenaway. Guion: Peter Greenaway. Fotografía: Sacha Vierny. Montaje: JOHN Wilson. Música: Michael Nyman. Elenco: Joan Plowright, Juliet Stevenson, Joely Richardson, Bernard Hill, Jason Edwards, Bryan Pringle, Trevor Cooper, David Morrissey, John Rogan, Paul Mooney, Jane Gurmett, Kenny Ireland, Michael Percival, Joanna Vickens. Duración: 118 minutos. Estrenada el 24 de julio de 1992 en la sala Libertad.

“El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante”

Algunas declaraciones de Peter Greenaway sobre este film sirven para aclarar ciertos puntos: “…hay cosas particularmente horribles que ocurren delante de la cámara en esta película, y que a mí mismo me cuesta mirar”.

Una advertencia para distraídos. Toda la propuesta es una constante provocación, como para que los espectadores no queden sentados tranquilamente en la butaca de la sala. 

“Banquete de los oficiales de Guardia de la Compañía St. George”     

Todo ocurre dentro de un gran restaurante. Un enorme cuadro del pintor Frans Hals, “Banquete de los oficiales de Guardia de la Compañía St. George”, colgado de una de las paredes da pie al nombre que lleva el local, “Los holandeses”. El dueño (Michael Gambon) es un ladrón, grosero y perverso. Su mujer (Helen Mirren) es un ser sumiso. El cocinero (Richard Bohringer) además de hacer las exquisitas comidas, ordena al personal y prepara encuentros amorosos. A éstos se agrega el amante (Alan Howard) de la esposa, un intelectual que lee libros mientras cena.

Estos son los cuatro personajes principales, verdadera columna vertebral de la historia, que va engrosando el anecdotario de cada uno a medida que el relato avanza. Cada uno aporta una personalidad diferente y significativa.

Hay otros personajes “menores”, pero que también cumplen funciones que guardan una relación importante; un ayudante de cocina que canta mientras trabaja y que más tarde sería torturado por el ladrón y sus secuaces. Además de otros malhechores que rodea el lugar.  

               Los colores como símbolos

Los colores son manejados no solo como algo estético, sino y más importante, como elementos de unión de la trama, ofreciendo coherencia narrativa.

El azul, está en las escenas nocturnas con algo de misterio.

El verde, predomina en la cocina, donde se cuecen y elaboran lo que luego se sirve.

El rojo, está en el comedor dominando las paredes y donde el ladrón hace ostentación de su poder.

El negro, demuestra tristeza está en la secuencia que el joven ayudante es castigado.

El blanco, sinónimo de pureza, paradójicamente, se encuentra en los baños que es lugar de las citas de los amantes.

El director diría después, que los colores eran un homenaje a Isaac Newton y su teoría óptica. Una coherencia creativa que había mencionado en El vientre del arquitecto (1987).

El cocinero… combina escenas de un poder visual que impactan y una sutil y desgarrada metáfora de la empecinada destrucción de los humanos por los humanos. La realidad parece darle la razón: una mirada por el mundo encontrará odios, violencia y muertes en distintas partes. Greenaway compone su propuesta con secuencias de una delicada belleza, en contrapunto con otras de una agresividad inquietante.

“El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante” (Cook, thief, his wife and her lover) Reino Unido 1989. Director: Peter Greenaway. Guion: Peter Greenaway. Fotografía: Sacha Vierny. Montaje: John Wilson. Música: Michael Nyman. Elenco: Michael Gambon, Helen Mirren, Richard Bohringer, Alan Howard, Tim Roth, Claran Hinds, Gary Olsen, Ewan Stewart, Roger Ashton-Griffinths, Ron Cook, Liz Smith, Emer Gillespie, Janet Henfrey, Arnie Breevold. Duración: 123 minutos. Estrenada el 25 de abril de 1991 en la sala Libertad. Elegida por ACCU, la mejor película de 1991.

Alberto Postiglioni (Exclusiva para accu.uy, 28/09/2020)

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