Jorge Abbondanza (Álvaro Sanjurjo)

Despedida a un Maestro

(Fotografía de: Rodrigo López – Publicada en Semanario Voces-)

La desaparición de Jorge Abbondanza, trasciende el dolor que podemos sentir quienes tuvimos el placer de ser sus amigos. Le leímos y mucho aprendimos de ese formidable crítico cinematográfico, teatral y plástico, verdadero humanista del Renacimiento en los siglos XX y XXI.

Jorge fue un maestro de la crítica de cine ya desde sus inicios en prensa de menor trascendencia; luego en la prensa grande, sin desmedro de las figuras de la generación del 45 que le precedieron, su pluma ejerció docencia inigualada en cuanto a toda disciplina artística ligada a ese cine y teatro juzgados con rigor, erudito estilo y una constante enseñanza que no parecía tal.

Supo ejercer la crítica con refinada ironía, donde no faltaba la frase digna de Oscar Wilde. Pero no solamente contempló, juzgó y analizó sin pedantería la creación artística ajena, sino que el mismo fue un  artista  creativo e innovador. Y cuando en  los últimos años, la vista, su principal herramienta, le jugó una mala pasada, escuchar sus pensamientos a través del teléfono, permitió  afirmar que  la lucidez le acompañó hasta el final.

Su valor como ceramista, felizmente se ha perpetuado en la entrega de sus obras al Museo  de   Artes Visuales y en ese formidable libro testimoniando una trayectoria que se encargó que poseyéramos sus amigos. Las cerámicas de Jorge tienen una doble  autoría, fue Enrique Silveira el otro componente de ese par de artistas actuando como un único hacedor de piezas que alcanzaran valoración internacional.           

Décadas atrás, cuando solicitamos a Jorge su colaboración honoraria para una nueva revista de cultura cinematográfica, no vaciló en participar en el emprendimiento y continuó haciéndolo en el futuro.

No sabemos hasta donde las nuevas generaciones conocen los textos y  cerámicas de Jorge; de los primeras existe la opción de leerlos en parte en el libro «El gran desfile», imprescindible recopilación de críticas de cine; las cerámicas pueden visitarse en el museo.

Aquello que lamentablemente no conocerán los jóvenes de hoy,   es el placer de escuchar sus palabras y descubrir bajo  su capa de legítima humildad a un gran maestro.

Hacemos llegar nuestro saludo a Enrique Silveira, compañero de vida del irreemplazable Jorge.

Alvaro Sanjurjo Toucon (Exclusiva para accu.uy, 29/08/2020)

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