Recordando películas: “Hable con ella”

Hable con ella, es una de las propuestas mejor logradas del director español Pedro Almódovar. Recordarla puede resultar un grato encuentro con un cine que despierta el interés del espectador.

En el comienzo dos mujeres danzan en un escenario poblado de sillas que un hombre va apartando presuroso para que ellas puedan bailar. Es Café Müller y una de las bailarinas es Pina Bausch artista alemana (fallecida el 30 de junio de 2009), a quien Almodóvar admiraba. Entre el público del teatro donde tiene lugar la extraña coreografía dos hombres se destacan, uno es Benigno (Javier Cámara) el otro es Marco (Darío Grandinetti). Ellos no se conocen, sin embargo el destino los va a unir; cada uno de ellos arrastrando amores y pesares diferentes, pero con el común denominador de estar enamorados de mujeres que están en el mismo hospital en estado de coma.

            Amores contrariados, amistad, incomunicación

Es un comienzo prometedor de historias interesantes a las que Pedro Almodóvar enriquece con ingredientes que lo han acompañado desde sus principios cinematográficos; amores contrariados, la amistad, la soledad, la incomunicación. Pero está vez colocados y desarrollados de tal manera que convierten a la película en un relato que va atrapando paulatinamente al espectador.

Todo tiene un motivo y todo encaja perfectamente como un ejercicio matemático, resuelto con la elegancia de un maestro que domina el difícil arte narrativo. Cruzado por “flash-back” (idas al pasado y regresos al presente) de Benigno y Marcos que recuerdan o cuentan (en ocasiones) fragmentos de sus vidas, por lo tanto la película se apoya en el montaje excelente de José Salcedo que compagina trozos de vidas de esos seres uniéndolos a las exigencias  de Almodóvar buscando resaltar emociones. Las lágrimas de Marcos ante el bello espectáculo de ballet, también escuchando la melodiosa voz de Caetano Velloso que lo transporta a su pasado  de engaños y sufrimientos. Por otro lado las emociones de Benigno despiertan en los monólogos frente a la muda presencia de su amada.

                               Amante menguante

Las emociones dominan el panorama visual y prevalecen en el contexto como una coherencia a la cual Almodóvar se aferra.

La incomunicación entre los humanos es tratada sutilmente; que mejor ejemplo que el amor no correspondido, seres que no tienen respuesta favorable a sus sentimientos y se hunden en estados melancólicos y solitarios. Para ser más elocuente el ejemplo están los amores de Benigno por Alicia inconsciente en una cama y de Marcos que no logra reconciliar sentimientos. En medio de todo ello nace la amistad casi imposible (por ser tan distintos) de Benigno y Marcos unidos por circunstancias similares.

Al relato central se introduce una película muda, “Amante menguante”, que Benigno ve y luego cuenta a Alicia, además de una pequeña joyita, se relaciona con los acontecimientos; una ficción que anuncia lo que ocurre después, que es mejor no adelantar al futuro espectador. Si vale mencionar porque subraya el inteligente manejo del guión.

No es casual que se comience con una escena de baile y cierre con “Mazurca Fogo”, porque guardan una estrecha relación con el acontecer de los dos hombres. Sería injusto finalizar sin mencionar la labor de los actores y actrices: Javier Cámara compone a su enfermero Benigno enamorado y solitario con una credibilidad que emociona, Darío Grandinetti tiene la naturalidad que le permite entrar en su personaje y mostrar su íntima fragilidad. Rosario Flores y Leonor Watling, la primera como la torera y la segunda como Alicia tienen la difícil tarea de actuar buena parte del relato mudas prestando sus cuerpos y no sus voces y las dos salen muy bien de las exigencias de sus personajes. En papeles secundarios pero importantes cada uno de ellos están: Geraldine Chaplin, Chus Lampreave , entre otras y otros.

Hable con ella está dentro de lo mejor de la filmografía de Pedro Almodóvar.

“Hable con ella”. España- 2002. Dirección: Pedro Almódovar. Guión: Pedro Almódovar. Fotografía: Javier Aguirresarobe. Montaje: José Salcedo. Música: Alberto Iglesias. Elenco: Javier Cámara, Darío Grandinetti, Leonor Watling, Rosario Flores, Mariola Fuentes, Geraldine Chaplin, Chus Lampreave, Elena Anaya, Lola Dueñas, Pina Bausch, Caetano Veloso, Malou Airaudo, Ana Fernández, Roberto Álvarez, Adolfo Fernández. Duración: 112 minutos. Exhibida el 26 de octubre de 2002 en el I Festival de Cine de Montevideo. Estrenada el 15 de noviembre de 2002 en las salas: MovieCenter Montevideo, Pta. Carretas, Portones, Plaza y Alfabeta. Elegida por ACCU como la mejor película del año junto a “El color del paraíso” (Majid Majidi).

Alberto Postiglioni (Exclusiva para accu.uy, 06/07/2020)

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