Recordando películas: “Barton Fink”

Continuando con el repaso de películas que han interesado a espectadores y crítica nos detenemos en los hermanos Coen , Ethan y Joel, y su filme Barton Fink.

Con un tema aparentemente pequeño de joven dramaturgo, Barton Fink, de origen judío que ha triunfado en Broadway con algunas obras teatrales. Es aconsejado por amigos para que vaya a Hollywood a probar suerte escribiendo libretos, tarea muy bien remunerada. Así  que es contratado por un estudio, el Capitol Film, que realiza películas de bajo nivel artístico.   

Es el año 1941, poco antes de que EE. UU. entrara en guerra contra el eje Alemania, Italia y Japón. Pero hay pocas referencias a ese acontecimiento histórico, salvo algunos soldados y marineros bailando antes de partir a la batalla o el jefe del Estudio vestido de oficial.

                Un medio vulgar y hostil

El relato se centra en el encuentro de Barton Fink con Hollywood, un medio vulgar y hostil, especialmente para escritores idealistas. Este choque provoca un bloqueo creativo que no le permite escribir.

Hasta aquí podría pensar el espectador que la película va a girar en torno a los problemas existenciales de Fink, pero el talento de los hermanos  Coen va introduciendo otros datos que dan otras pistas; un vecino algo extraño vendedor de seguros, un escritor al que Hollywood le quitó toda ilusión vive de borrachera en borrachera, una secretaria sumisa y ambigua. Estos personajes dan una imagen de seres decadentes. Pero también hay un espacio dedicado a productores y hombres que manejan la industria cinematográfica con una actitud arrogante, castrando toda intención innovadora. Quizás no esté ajeno lo que le sucedió a Orson Welles y a Erich von Strohem, por nombrar a dos creadores que vieron peligrar sus carreras y sus películas fueron mutiladas. A escritores como Scott Fitzgerald que sucumbieron a la frialdad e indiferencia.

                     Los elementos visuales

Pero la inventiva de los Coen no se agota en esos ejemplos sugeridos sutilmente, los elementos visuales adquieren un valor importante. Casi todo el relato se desarrolla en espacios cerrados; un hotel de baja categoría con largos y deprimentes pasillos, habitaciones con poca luz, el papel que se desprende de las paredes por un extraño calor y la insoportable humedad, los molestos mosquitos que no dejan en paz al escritor y la hoja de papel en blanco puesta en la máquina de escribir. Son recursos usados para crear el ambiente donde la creatividad de Barton Fink se detiene. Un hecho criminal aporta la cuota de incertidumbre y confusión y permite que el filme maneje, sin decidirse, otros géneros cinematográficos.

La habilidad de los Coen logra que los espectadores se mantengan atentos en las casi dos horas de duración. Barton Fink quedó en la memoria de los aficionados que se encontraron con una propuesta diferente, recordarla o verla por primera vez puede ser una buena experiencia.

“Barton Fink” (Barton Fink) EE.UU. 1991. Dirección: Joel Coen y Ethan Coen (sin acreditar). Guión: Joel Coen y Ethan Coen. Fotografía: Roger Deakins. Montaje: Joel Coen y Ethan Coen (en los créditos figura como Roderick Jaynes). Música: Carter Burwell. Elenco: John Turturro, John Goodman, Judy Davis, Michael Lerner, John Mahoney, Tony Shalhoub, Jon Polito, Steve Buscemi, David Warrilow, Richard Portnow, Christopher Murney. Duración: 116 minutos. Estrenada el 28 de mayo de 1992 en la sala Libertad.

Elegida por ACCU como la mejor película del año, premio compartido con “Thelma y Louise” (Ridley Scott).

Alberto Postiglioni (Exclusiva para accu.uy, 29/06/2020)

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