«Judy: La leyenda detrás del arcoiris» (Álvaro Loureiro)

Sombras sobre el arcoiris

La vida de la cantante y actriz Judy Garland (1922-1969), si bien en el aspecto profesional contó con la  unánime aprobación del público y de la crítica, en el plano privado, sufrió altibajos muy serios que la llevaron a una temprana desaparición. Esta película, más allá de algunos oportunos flashbacks encargados de registrar sus orígenes como niña prodigio, lidiando con el zar de los estudios Metro en los tiempos en torno a la filmación de El mago de Oz, se refiere a la última etapa de su existencia, mientras cumplía una serie de presentaciones en su amada Londres. Sin efectismos y con la natural discreción que merece la observación del  día a día de un artista. la anécdota no deja de informar acerca de sus cuatro fracasos matrimoniales que podían convertise en cinco, las dificultades para reunirse y ocuparse de sus tres hijos y los problemas financieros que la obligaban a seguir trabajando, aún cuando bien se merecía un descanso. Todo lo que le acontece en la capital inglesa a una Judy que ya ha conocido tanto los halagos del triunfo como las embestidas de la soledad y la adicción a medicamentos  antidepresivos, de alguna manera, no hace sino prolongar las referencias a un ser humano cuya niñez resultó tronchada por las exigencias del complejo mundo del espectáulo. «Si es verdad que soy una leyenda, ¿por qué me siento tan sola?», dijo una vez Judy, quien, sin embargo, podía también, en la ocasión más inesperada, brindar su apoyo a una pareja homosexual en épocas de la peor intolerancia.     

A la platea le cabe entonces manejar los datos que se  van brindando de manera de entender todo lo que le sucede a Judy en la última etapa de su vida. El realizador Rupert Goold es el encargado de desgranarlos con el entendimiento del caso, a partir de un libreto de Tom Edge que toma como punto de partida un texto teatral de Peter Quilter. Los logros de Goold cuentan con el apoyo de los aciertos de vestuario, maquillaje, fotografía y montaje, a lo largo de un desarrollo que, por otra parte, dispone de los temas musicales que cantaba la estrella –SolaLa canción del tranvía y Sobre el arcoiris, entre ellos- en muy bien elegidos momentos. 

Por cierto que ninguna de las virtudes anotadas cobrarían toda su fuerza si el film no contase con un adecuadísimo elenco y una protagonista como Renée Zellweger. La compenetración de la actriz con respecto a su papel abarca gestos, miradas, movimientos, reacciones y una tan excepcional entrega cuando se pone a cantar que, en más de un instante, el espectador puede experimentar la sensación de estar viendo a la propia Judy Garland interpretando su vida. Un merecido Oscar de la Academia de Hollywood premió días pasados a Zellwegger por la profundidad de su labor. Fue allí que, al recibir el galardón, se la escuchó agradecerle al espíritu de Judy Garland la inspiración recibida para llevar adelante la caracterización. Sus palabras no dejan lugar a la menor duda.

«Judy Garland: La leyenda detrás del arcoiris» (Judy) Reino Unido 2019

Álvaro Loureiro (Brecha, 21/02/2020)

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