«1917» (Alberto Postiglioni)

Y al grito de guerra

los hombres se matan

cubriendo de sangre

los campos de Francia”

Esos versos pertenecen al tango “Silencio” (música de Carlos Gardel y Horacio Pettorossi- Letra de Alfredo Le Pera y H. Pettorossi). Se refiere a un trágico episodio de la Primera Guerra Mundial (1914- 1918).

La primera vez que Gardel lo cantó en público fue en abril de 1933. Ochenta y siete años después el director inglés Sam Mendes ubica la acción de su film en abril de 1917. Claro, Mendes no se inspiró en el tango. Sí en relatos de su abuelo paterno (Alfred Mendes) que fue soldado en el primer conflicto bélico que sacudió el siglo xx. Empero, de alguna manera las dos manifestaciones artísticas (tango y cine) se aproximan a un mismo fin: denunciar los horrores de la guerra. Acontecimiento que muchos espectadores que vimos el documental Jamás llegarán a viejos (Peter Jackson) nos conmovió. Está vez es una ficción, pero se acerca a la realidad con veracidad.

Una misión peligrosa

Mendes toma como hilo conductor de la historia a dos soldados británicos, Blake (Dean-Charles Chapman) y Schofield (George MacKay), que tienen la misión de entregar un mensaje que puede salvar la vida de 1.600 hombres. El gran problema es que, para cumplir con el cometido, deben atravesar zonas ocupadas por el enemigo.

Este es el comienzo de una travesía que se torna apasionante y peligrosa. Mendes escribió el libreto junto a Krysty Wilson-Cairns, planificando cada detalle minuciosamente y dando ejemplo cabal que el cine es un trabajo en equipo. Porque toda tarea se enlaza a otra como las piezas de una maquinaria que encajan perfectas unas en otras: fotografía (Roger Deakins), montaje (Lee Smith), los encargados de maquillaje, efectos especiales (visuales, audio, sonido) y por supuesto los actores todos unidos para dar la credibilidad necesaria.

La técnica que involucra al espectador

Como si fuera poco el relato está construido como si fueran dos larguísimos planos secuencias: el primero hasta que uno de los dos soldados se enfrenta a un enemigo, y todo queda queda oscuro, cuando la pantalla vuelve a iluminarse comienza el segundo plano secuencia que conduce al desenlace. Éste efecto (en realidad es un trabajo excelente de edición, uniendo distintos planos secuencias) permite que el espectador acompañe en cada momento y movimiento a los protagonistas, haciendo partícipe del acontecer, involucrándolo en la suerte de los muchachos. Es un periplo con numerosos escollos donde la muerte acompaña el acontecer, metro a metro; cadáveres en estado de putrefacción de hombres y animales, barro, ratas, las trincheras sofocantes, los alambres de púas que lastiman. Todo de un realismo desvatador van pautando las distintas etapas dramáticas. Al repasar en su totalidad a la película queda una sensación de amargura al comprobar tanta muerte, tanto sufrimiento, el desprecio a lo más valioso que tenemos los humanos: la vida.

Es uno de los logros de la película, llevar desde la experiencia trágica de los dos soldados un mensaje antibelicista. Otro de los méritos es que después de cien años (la Primera Guerra Mundial finalizó el 11 de noviembre 1918) en este siglo XXl recordemos y hablemos de ese espantoso enfrentamiento que dejó más de diez millones de muertos entre militares y civiles, tres millones de viudas, seis milones de huérfanos (cifras que pueden variar a más según historiadores). Lo tristísimo es comprobar que la funesta experiencia no sirvió de nada, ventiún años después, en 1939, Alemania invadía Polonia, comenzando la Segunda Guerra Mundial.

Sam Mendes reúne una cantidad de aciertos a los nombrados, está la parte visual que atrapa la atención con su extraña carga de belleza, crueldad y tristeza. Es una propuesta mayor que suma a los aciertos anteriores del cineasta: Belleza americana (1999), Solo un sueño (2008). Por supuesto uds. posiblemente tendrán otros títulos.

1917 es una de las películas candidatas al Oscar y una de las mejores de lo que va de la temporada.

“1917” (1917) Reino Unido, EE.UU. 2019. Dirección: Sam Mendes. Guión: Sam Mendes, Krysty Wilson-Cairns. Fotografía: Roger Deakins. Montaje: Lee Smith. Música; Thomas Newman. Elenco: George MacKay, Dean-Charles Chapman, Mark Strong, Richard Madden, Claire Duburcy, Colin Firth, Benedict Cumberbatch. Duración: 119 minutos. Estrenada el 30 de enero de 2020.

Alberto Postiglioni (Exclusivo para accu.uy, 05/02/2020)

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