«Raia 4» (Hugo Acevedo)

Adolescencia desamparada

La brecha generacional, el aislamiento, la incomprensión, la incomunicación y la feroz competencia impulsada por el
paradigma de la sociedad del mercado, son las desafiantes
vertientes temáticas que desarrolla Raia 4, el primer
largometraje del joven realizador brasileño Emiliano Cunha.
Este novel cineasta de apenas 37 años de edad, ha cultivado, en
los albores de su carrera cinematográfica, cortometrajes y series
de televisión. En efecto, su primer producto con pretensiones de
trascender es Raia 4, que es su ópera prima.
Empero, si bien no tiene antecedentes en el cine de ficción que
permitan evaluar sus cualidades artísticas, esta película, que
marca naturalmente su debut, permite avizorar que se trata de un
creador con indudables inquietudes sociales.
En buena medida, este film parece a priori marcar un derrotero
que apunta a la indagación de la condición humana, en este caso
concreto centrada en los problemas de la adolescencia.
No en vano, este grupo etario constituye una interesante materia
de reflexión, en lo que tiene relación con los vínculos y la
construcción de personalidad, en una sociedad cada vez más
signada por la falta de certezas y la incertidumbre.
La problemática de los jóvenes, particularmente de aquellos que
recién comienzan a asomarse a la realidad, está intrínsecamente
relacionada con los valores o bien anti-valores que pregona un
sistema de convivencia basado únicamente en competir y en
acumular, como si eso debiera ser el centro de sus vidas.
Esta es la clave del modelo capitalista concentrador, que, desde la
propia educación formal, parece omitir los presupuestos de la cultura humanista y apuntar directamente a formar consumidores,
únicamente funcionales al mercado.
En ese contexto, la protagonista de esta historia es Amanda (la
debutante y ciertamente muy promisoria Bridia Moni), una
preadolescente de apenas 12 años de edad, quien, por disposición
de sus referentes adultos, debe padecer una peripecia cotidiana
marcada en forma casi excluyente por las obligaciones.
En efecto, divide su día entre el estudio y el deporte, con un
énfasis muy particular en la natación, que es su gran pasión pero
también un mecanismo de autodefensa y evasión.
Nacida en un hogar burgués y de sólida posición económica, esta
chica retraída se comunica poco y nada con sus compañeros y
también con sus dos padres profesionales, con quienes no
mantiene conversación alguna.
Aunque sus progenitores la cumplimentan con regalos y otros
objetos de consumo, no comprenden que ella requiere ser
contemplada en sus inquietudes, en sus temores, sus
incertidumbres y en otras demandas propias de su edad.
En ese marco, es habitual que durante el almuerzo o la cena, su
padre, que es médico cirujano, se levante presuroso de la mesa
para atender una emergencia. Una conducta similar asume su
esposa, que no tiene ninguna conexión relevante con su hija.
Casi todo el relato transcurre en las lujosas piscinas de una
prestigiosa y poderosa institución deportiva, que prepara
cotidianamente a sus nadadores para la alta competencia.
Acicateados y presionados por un exigente docente referente, los
y las adolescentes son sometidas a un entrenamiento riguroso, en
el cual compiten incluso entre ellos.
La clave, más allá del eventual desarrollo de relaciones interpersonales, es poner a punto física y psicológicamente a los
discípulos para ganar, como si esa fuera la prioridad de sus vidas.
En esas circunstancias, si no se alcanza el objetivo, los
competidores y competidoras se sienten frustrados, con todo lo
que ello conlleva para la autoestima de personalidades que recién
se están moldeando y conociendo el medio social en el cual
deberán interactuar en el presente y el futuro.
Ese es el conflictivo panorama en el cual debe interactuar la
protagonista, quien tiene serios problemas para vincularse con sus pares y, por su edad, está en tránsito a experimentar cambios
radicales en su cuerpo y en su psiquis.
Por supuesto, la mayoría de las escenas transcurren en un
inmenso gimnasio techado, donde se desarrolla la preparación de
los y las jóvenes deportistas para participar en una competencia
que requiere casi un nivel olímpico.
El otro personaje protagónico femenino es Priscilla (Kethelen
Guadagnini), compañera del equipo y a la vez rival, en el
propósito de alcanzar la mejor marca en las diversas modalidades
de nado, antes de competir con otros clubes deportivos.
Muy soterradamente, en función de su temperamento lacónico,
Amanda tiene sentimientos contradictorios hacia la joven, que
discurren entre el amor y el odio.
En el centro de sus desvelos están, naturalmente, el despertar de
su sexualidad, la irrupción de su primera menstruación –que sólo
comparte con su empleada doméstica y no con su madre- y tal vez
la posibilidad de experimentar su primer amor.
Su natural inmadurez con escasa o nula contención familiar, la
pone en riesgo de transformarse en víctima de los tradicionales
traumas que afronta la pre-adolescencia, cuando no es
adecuadamente atendida por los adultos.
En tal sentido, la primera escena, en la cual la joven aparece
sumergida en posición fetal como si levitara sobre el líquido
amniótico del vientre materno, resulta una elocuente metáfora
sobre la necesidad de protección de alguien que se siente
radicalmente desamparada.
Raia 4 es un tan revelador como contundente retrato sobre las
peripecias de una adolescencia que padece un trastorno de
angustia profundo, jaqueada por la incomprensión de un medio
social y familiar caracterizado por una insensible indiferencia.
Pese a su juventud, Emiliano Cunha manipula con sensibilidad y
sabiduría las emociones de jóvenes virtualmente escindidos de la
sociedad adulta, para la cual acumular bienes, apariencias y
estatus social es bastante más trascendente que amar.

«Raia 4» Brasil 2019. Dirección: Emiliano Cunha. Guión: Emiliano
Cunha. Fotografía: Edu Rabin. Música: Felipe Puperi y Rita Zart. Montaje: Vicente Moreno. Reparto: Bridia Moni, Kethelen
Guadagnini, Arlete Cunha, Fernanda Carvalho Leite, Jose
Henrique Ligabue, Fernanda Chicolet y Rafael Sieg.
Hugo Acevedo (Publicada en Revista Onda Digital)

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