«Downtown Abbey» (Analía Filosi)

Debería regresar de tanto en tanto

Si se la considerara en forma aislada, quizás se podría decir que Downton Abbey es una película más, que podría perfectamente pasar desapercibida. El tema es que hay que evaluarla en el contexto de lo que fue la serie televisiva británica, una de las mejores de los últimos años, porque allí es que uno entiende la riqueza y los detalles que encierran cada escena o cada personaje. Si bien se muestran situaciones cuyos diálogos permiten explicar algunas cosas para aquellos que no conocen la serie o no la siguieron de principio a fin, es cierto que todo es más disfrutable y redondo si uno está empapado de todo lo sucedido a lo largo de las seis temporadas. Desde los condes de Grantham, pasando por todo lo que representa Lady Mary o el sarcasmo tan necesario de Violet Crawey (aplaudan de pie a Maggie Smith una vez más), llegando a cada uno de los principales integrantes de la servidumbre y todos los personajes laterales (de arriba o de abajo), todos tienen algo que decir sea personal o sobre el gran «problema» en torno al cual gira la primera película de la serie: la visita y estancia de los reyes en el majestuoso castillo de Downton Abbey. Alojarlos, «competir» con la servidumbre real y solucionar un viejo secreto vinculado a la dama de compañía de la Reina, son los pilares de un guión que llega a las dos horas. Estas no se sienten siendo fanático de la serie (es mi caso), pero quizás pueda resultar algo largo para los que no están tan involucrados con la historia. Eso pasa porque, lo que para algunos son escenas sin importancia, para otros están cargadas de contenido y viejas historias. Decir que la recreación de época, la música (entre ella, el inconfundible tema de la presentación) y el elenco están al mejor nivel, es solo confirmar lo que se esperaba de la creación de Julian Fellowes, autor también del guión de la película. Por eso es que considero que Downton Abbey cumple ampliamente con las expectativas de los seguidores y nos hace pensar que, un regreso de tanto en tanto, sea con una pequeña temporada o con una película de dos horas, sería ampliamente reconfortante… y hasta necesario.

Analía Filosi (Columnas de Analía, 9/11/2019)

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