«Guasón» (Álvaro Loureiro)

Detrás de la máscara     

En principio, el tal Guasón (Joaquin Phoenix) no es otro que el personaje de Joker, el cual, aunque Batman no se asome en toda la película, se desplaza en una Ciudad Gótica que, a la vez, adquiere el aspecto de la Nueva York de algunos años atrás. El hombre, como es de suponer, cada poco tiempo, cubre su rostro con una máscara, de manera de poder desempeñarse como payaso en diversos trances que abarcan desde ciertas labores callejeras a las posibilidades de efectuar actuaciones en escenarios televisivos, tales como un programa conducido por el gran Robert De Niro, en intrigante caracterización. Esas andanzas, sin embargo, no constituyen más que el punto de partida para el guión que el realizador Todd Phillips (¿Qué pasó ayer?) y Scottt Silver concibieron con una mirada abierta al payaso o al verdadero ser que todos llevamos adentro y que quienes nos rodean no solo, a menudo, no comprenden, sino también rechazan y hasta agreden.     

Resulta así estimulante el clima de fábula realista que Phillips consigue inyectar a un desarrollo que, además, empuja a la platea a descubrir que la silueta animada por Phoenix puede tener puntos de contacto con otros de su misma condición y hasta con quienes, como ya se adelantara, al parecer, jamás se propusieron convertirse en comediantes. Mérito del director constituye, asimismo, deslizar  todo el asunto y sus proyecciones sin efectismos ni subrayados, a lo largo de una trama dedicada a seguirle los pasos a Joker en un peregrinaje pautado por la aparición de ricas siluetas secundarias y varias demostraciones de violencia que irrumpen como para probar que, aunque no se busque, el peligro acecha en cualquier esquina de una ciudad menos civilizada de lo que promete. Al finalizar la proyección de la película, el espectador abandona la sala con la sensación de haber asistido  a una historia que ahora se extiende  como para que cada uno extraiga sus propias conclusiones y descubra  intrigantes paralelismos.     

A los méritos de la ambientación y la fotografía que extraen el mejor provecho de las calles y de las luces de la gran ciudad, cabe agregar las referencias que Phillips, con la mayor naturalidad, efectúa con respecto a Charles Chaplin – eterno clown-, el tema musical Smile,(Sonríe) por éste compuesto, y la voz de Frank Sinatra cantando  When You´re Smiling (Cuando tú sonríes), habida cuenta entonces de la importancia de la sonrisa que aparece y se borra del rostro del payaso que Phoenix retrata con una riqueza de gestos, tonos y miradas merecedora de los mejores galardones.

Álvaro Loureiro (exclusivo para accu.uy, 7/11/2019)

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