Un comentario sobre “«La espía roja»”

  1. La espía roja toma la historia real de Melita Norwood, convertida aquí en Joan Stanley, una bibliotecaria jubilada con el rostro y el buen hacer de Judi Dench , que pinta acuarelas y esconde un pasado como espía que apostaba por el diálogo como solución a los conflictos. Es esta la mejor aportación de un film con un buen arranque, narrado a dos tiempos, que desarrolla dilemas morales irresolubles a los que intenta poner luz y que maneja bien las implicaciones familiares. Lástima que Trevor Nunn, prestigioso director teatral de raquítica carrera cinematográfica, no le coja el tono al ritmo de un thriller de espías comme il faut, y que el peso del elemento romántico y la convencionalidad del conjunto lastre las intenciones de un film que se presumía mejor de lo que es en realidad.

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