“Proyecto Géminis” (Martín Imer)

Ang Lee y la tecnología

Si hay algo que nos ha quedado claro con respecto al director taiwanés Ang Lee es su amor por perseguir los últimos avances tecnológicos: desde el estreno de Life of Pi: Una aventura extraordinaria el realizador ha seguido una línea solitaria de experimentos fílmicos, comenzando con la mencionada – la cual le hizo ganar un Oscar a Mejor dirección – la cual me han comentado tenía un estupendo 3D (lamento profundamente no haberla visto en ese formato) y continuando luego con proyectos como Billy Lynn y la nueva Proyecto Géminis la cual ha llegado en estos días a las pantallas globales. Estas últimas dos tenían un componente adicional: fueron filmadas a 120 fotogramas por segundo en un formato que se conoce como HFR (High frame rate). Como sabemos, una película es filmada a 24 fotogramas por segundo, por lo que podrán imaginar la enorme diferencia entre un film tradicional y estos últimos dos productos diseñados por Lee.

A diferencia de Billy Lynn,Proyecto Géminis no solo llegó a salas locales sino que además llegó en el formato HFR aunque no en 120 fotogramas (pocos cines en el mundo pueden proyectar en esa velocidad) sino en 60 fotogramas por segundo lo que la convierte en un pequeño acontecimiento de la cartelera; la posibilidad de ver una manera distinta de rodaje y proyección de un film de la mano de uno de los directores más importantes de este siglo. Es cierto que el film es bastante distinto a lo que suele realizar Lee: si bien ya ha jugado anteriormente con el alto presupuesto y las escenas de acción en la inolvidable El tigre y el dragón aquí el proyecto es aún más ambicioso: un blockbuster con miras a gran éxito comercial y exhibición en multisalas, con una estrella en el papel principal y una trama con toques de ciencia ficción. Will Smith es Henry, un talentoso asesino que se ve envuelto en una conspiración luego de conocer que su última misión había sido un engaño. En medio de la investigación por la verdad comienza a ser cazado por otro asesino bastante más joven y que conoce demasiado bien todas sus tácticas, averiguando eventualmente que se trata de un clon suyo elaborado por la organización “Géminis” la cual es financiada por el gobierno. A partir de allí el protagonista intentará entablar un vínculo con su versión clonada a la vez que hará todo lo posible para desmantelar los siniestros planes de quienes lo quieren ver muerto.

Los que somos seguidores del cine de acción – y especialmente el noventero – podremos ver en la trama ecos tanto de Contracara (aquella delirante producción de John Woo en la que Nicolas Cage y John Travolta cambiaban rostros) como de El sexto día, en donde Arnold Schwarzenegger llegaba a su casa para descubrir que existía otra versión suya ocupando su lugar. Tanto en esas películas como en Proyecto Géminis lo que más flaquea es el libreto: la construcción de personajes es bastante simple y se prioriza el exceso antes que el desarrollo, poniendo el interés en las secuencias de acción antes que en lo demás, siendo especialmente evidente cuando aparece en escena el olvidable villano interpretado por Clive Owen. En ese aspecto la película le pertenece más al productor Jerry Bruckheimer que al director, lo que tiene también su punto positivo: se trata de un film con la sola intención de entretener al espectador lo cual se logra bastante, especialmente cuando se entrega a su costado más “clase B” sobre el tercer acto y entrega algunas imágenes bastante delirantes. En ese sentido la ductilidad de Lee es vital ya que el realizador consigue crear una vibra que remite a las producciones mencionadas sin renunciar a su talento, narrando con un ritmo un poco más relajado que en estas y sin recurrir a los clásicos montajes acelerados para transmitir tensión en el espectador. Se trata en definitiva de un thriller convencional que no resulta una revelación pero tiene los elementos para entretener al público más nostálgico de aquel cine de acción extremo y con tintes bizarros que ya no se ve en cartel.

¿Y el 3D? Vi esta película dos veces: la primera en una función en la que se veía muy extraño y resalté que era difícil para el espectador poder enfocarse en la escena, algo que sospeché no podía ser así realmente y comprobé en la segunda oportunidad la cual no tuvo problemas. El HFR junto al notable uso del 3D crean una experiencia diferente y por momentos impactante: la velocidad de la proyección le da una enorme fluidez a los movimientos de los actores y a lo que pasa detrás de ellos dando una sensación sorprendente de hiper realismo que explota en las escenas de acción, generando una inmersión casi total de parte del espectador. Para esto, de todas formas, sacrifica algunos elementos puramente cinematográficos como por ejemplo los movimientos de cámara, apostando por una fotografía correcta aunque bastante estática. Muchos tendrán sus objeciones las cuales pueden estar justificadas: ¿Es realmente necesario? ¿Sigue siendo cine o es más parecido a la televisión? ¿Funcionará en otros géneros como por ejemplo un drama sin una pizca de acción? Lo que importa en definitiva es que Lee sigue buscando maneras de innovar y contar lo previamente contado de forma nueva e ingeniosa además de generar polémica y cuestionar al público cinéfilo… algo que nunca está de más.

Proyecto Géminis” (Gemini Man, 2019, Estados Unidos/China) Dirección: Ang Lee. Guion: David Benioff, Billy Ray, Darren Lemke. Fotografía: Dion Beebe. Montaje: Tim Squyres. Música: Lorne Balfe. Con Will Smith, Mary Elizabeth Winstead, Clive Owen, Benedict Wong.

Martín Imer (Exclusiva para accu.uy, 17/10/2019)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *