«La profecía» (Sergio Moreira)

Vieja… el nene es medio diablito ¿No?

Otra remake llega al cine: esta vez la afectada es La profecía (The omen, 1976). En esta nota veremos qué nos pareció la nueva llegada del anticristo. 

La remake del clásico La profecía de 1976, no trae nada sorprendente al género. De hecho, no es más que una copia hecha en carbónico de la original. 

¿Pero cómo es todo el asunto?

En 1977 se estrenó en nuestro país La profecía, con un gran éxito de público. Esta peli fue dirigida por Richard Donner, un director que realizaría otros filmes como: Superman (1978), Su juguete preferido (The toy, 1983), Los Goonies (The Goonies, 1985), El hechizo de Aquila (Ladyhawke, 1985), Los fantasmas contraatacan (Scrooged, 1988), Rescate en el tiempo (Timeline, 2003). 

En el elenco de la peli original se encontraban: Gregory Peck (Robert Thorn), Lee Remick (Katherine Thorn), David Warner (Keith Jennings), Billie Whitelaw (Sra. Baylock), Harvey Stephens (Damien), Patrick Troughton (Padre Brennan), Leo McKern (Carl Bugenhagen). 

En La profecía se contaba sobre la llegada del anticristo (anunciada en el Apocalipsis Bíblico). Según lo que se podía leer entre líneas, el anticristo llegaría de una familia de políticos. La historia comenzaba con el embajador de Estados Unidos en Italia que espera el nacimiento de su primer hijo, en un hospital católico. Grande es su desesperación cuando se entera que éste nació muerto; pero un cura le da una solución: hay un bebé recién nacido – que no tiene padres – al que puede adoptar. La idea no le atrae al Embajador Thorn, pero tras la insistencia del cura lo acepta. 

El niño es nada menos que el hijo del Diablo, y le va a sacar más que canas verdes a su padre adoptivo. Varias muertes sucederán antes de que Thorn se dé cuenta de lo que su niño (al que le puso Damien), es el tan mentado anticristo. Después de una visita a tierras sagradas, se enterará que con unas dagas llamadas dagas de Megido podrá darle muerte a este niño. Después de saber esto es cuando decide darle muerte a Damien, el diablito. 

Si les pasamos a contar que dos años después se estrena en nuestro país Damian, la profecía 2 (Damien: Omen 2, 1978), demás está decir que el Embajador Thorn no cumplió con su cometido. Esta nueva peli fue dirigida por Don Taylor (1920-1998), a quien se lo conocía por haber realizado Escape del planeta de los simios (Escape from the planet of the apes, 1971) y La isla del Dr. Moreau (The island of Dr. Moreau, 1977), luego de su fracaso con Damian, la profecía 2 tuvo su último acercamiento al cine con La cuenta regresiva (The final countdown, 1980). Aunque no creemos que esta mala peli de ciencia ficción haya inspirado a una de las peores canciones de los ochenta, tampoco afirmamos lo contrario.

La peli era interpretada por William Holden (1918-1981) como Richard Thorn, Lee Grant como Ann Thorn, Lance Henriksen como el Sargento Daniel Neff y el brasilero (¿qué corno hacía acá un brazuca?) Jonathan Scott-Taylor como Damien Thorn. En esta mala secuela, nuestro querido Damien (Damian, para los uruguayos de la época) es un adolescente de 13 años (sí, como el martes) que, tras ser adoptado por sus tíos, está haciendo la escuela militar. Allí encuentra a otro acólito (como lo fuera en la primer peli la Sra. Baylock), que es nada menos que Lance Henriksen. El conocido Lance había realizado Mansion of the doomed en 1976 y Encuentros cercanos del tercer tipo (Close encounters of the third kind, 1977) dentro del género, tenía otras pelis en su haber y luego de este fracasito, le llegarían mejores proyectos (y alguno que otro bastante mediocrón) como: Visitante del más allá (Stridulum, 1979), Piraña II: Asesinos voladores (Piranha part two: The spawning, 1981), Terminator (The Terminator, 1984), Aliens: El regreso (Aliens, 1986), Cuando cae la oscuridad (Near dark, 1987), House 3 (The horror show, 1989), Alien 3 (1992), Super Mario Bros. (1993), Hard target: Operación cacería (Hard target, 1993) y su consagración definitiva con la serie Millenium (1996-1999), derivada de la serie de culto Los archivos X (The X-files, 1993-2002), por último hemos escuchado su voz en el teléfono en Cuando un extraño llama (When a stranger calls, 2006). 

Pero volvemos al tema, en esta Damien es un adolescente que se entera de quién es su papá. Desde ahí se convierte en un reverendo hijo de Satanás y comienza a matar a quien se le entrometa, de todas formas cuando no es él es el papá que hace boleta a quien se le interponga en el camino. Una peli que pierde toda la sutileza de la primera parte, y que se convierte en una más de terror. De hecho no llegó a colmar las expectativas de los fans de la primera película y casi tira la franquicia al olvido. 

Por suerte en 1981 se estrena La última profecía (The final conflict, 1981) y acá sí, la trilogía se completa y las profecías caen en el más profundo infierno para no ser recordadas nunca más (salvo la original que siempre servía de referencia, a la hora de decir ninguna es mejor que la primera ). Acá Damien es el embajador más joven y comienza su carrera a la presidencia (del mundo, calculamos, ¿no?), pero alguien ha vuelto a conseguir las dagas de Megido y comienza un plan para matarlo. Si bien en esta tercera parte se vuelve al origen religioso de la historia, no mantiene el suspenso y la intriga de la primera. Tampoco es tan sorprendente el terror (no está para nada bien manejado) y eso hace que la trilogía culmine de una forma más bien pobretona. 

La dirección de esta recaía en el debutante Graham Baker; quien luego haría Impulse (1984) con Meg Tilly y Bill Paxton, la muy buena Misión Alien (Alien nation, 1988) con James Caan, Mandy Patinkin y Terence Stamp y Beowulf (1999) con Christopher Lambert (cayendo aún más en el olvido). Los protagonistas eran: Sam Neill como Damien Thorn y Lisa Harrow como Kate Reynolds.. 

Pero cuando todos se habían olvidado de esta franquicia, a alguien se le ocurrió revivirla para volver a enterrarla. En 1991 se realiza para televisión (y aquí llegaría al cine) La profecía IV: El despertar (Omen IV: The awakening, 1991) de Jorge Montesi y Domique Othenin-Girard, Montesi venía de la televisión y Othenin-Girard había realizado After darkness (1985), The hospice (1987), Angel de la noche (Night angel, 1989) y Halloween 5: La venganza de Michael Myers (Halloween 5, 1989), luego de La profecía IV: El despertar realizaría cine erótico (no es broma). Aquí una niña continúa con la profecía tras la muerte de Damien Thorn, la niña se llama Delia y es adoptada por una pareja de Congresistas que ven como va volviéndose más diablita la nena. Peli totalmente para el olvido y la franquicia parecía liquidarse acá. 

¡Eh…! Moreira… ¡concentrate en la película que ibas a criticar!

A treinta años de la original, a alguien se le ocurrió la idea de hacer una remake. Lamentablemente contrataron para esto a un director que nunca antes había hecho horror. 

El director es John Moore, que tiene en su haber dos pelis del montón, como son: Tras líneas enemigas (Behind enemy lines, 2001) y El vuelo del Fénix (Flight of the Phoenix, 2004). Su poco conocer del género se nota, ya que Moore se dedica a calcar la peli de Donner, tanto es así que no podemos dejar de pensar en la original a medida que van sucediéndose las muertes.

Si bien Moore le realiza algunos cambios al principio de la historia (donde se le explica al Papa Juan Pablo II, cuáles son las señales que se profetizan en el Apocalipsis), luego el transcurrir es exactamente igual a la original, salvando el detalle de dos muertes que varían un poco. Luego la película se sustenta por el excelente guión que había en aquella versión del 76. 

Al parecer Moore creyó que la historia necesitaba de sobresaltos para asustar al público y le agregó un par de secuencias (las de las pesadillas de la madre de Damien), que aparecen como metidas a la fuerza. No se entiende por qué aparece Damien con una máscara que parece salida de El juego del miedo (Saw, 2004). Tampoco es buena la actuación del niño (sobretodo si la comparamos con la original), que pareciera que alguien le dijo que pusiera cara de malo. La dirección de actores no es muy buena, existen muchas sobreactuaciones (en especial el niño y su niñera) y quizás los que se mantienen más sobrios sean Leiv Schreiber y David Thewlis. 

El único guiño simpático para los amantes del género es la inclusión de Mia Farrow como la niñera de Damien. Farrow había sido la mamá del hijo del diablo en El bebé de Rosemary (Rosemary’s baby, 1968) de Roman Polanski y es gracioso que aquí pase a ser la niñera del nuevo anticristo. La profecía versión 2006, pierde un poco en suspenso y tiene un mal pulso en su dirección si la comparamos con la creación de Donner; pero el hecho de que el guión se mantenga tan fiel es lo que permite que no pase a ser una pésima película. 

¿Voy con la bolsita de pororó al cine?

Si sos muy impresionable, vas a tirar la bolsa al primer sobresalto. Es recomendable estar con las manos libres para cuando tu chica o chico necesite abrazarse a quien tiene al lado. La profecía no logra sorprendernos, ya que hace años que sabemos que el anticristo está dominando al mundo, aunque es un poco más tonto y borracho de lo que creíamos. En realidad este Damien W. que sufrimos nos recuerda más al Nicky del Hijo del diablo (Little Nicky) que a Damien Thorn.

«La profecía» (The omen, 2006) de John Moore. Guión: David Seltzer. Productor: John Moore, Glenn Williamson. Música: Marco Beltrami. Con: Liev Schreiber (Robert Thorn), Julia Stiles (Katherine Thorn), Seamus Davey-Fitzpatrick (Damien), David Thewlis (Keith Jennings), Pete Postlethwaite (Padre Brennan), Mia Farrow (Sra. Baylock), Michael Gambon (Bugenhagen), Harvey Stephens (Reportero). Compañías productoras: Twentieth Century Fox, 11:11 Mediaworks. Duración: 110′. Distribuye: Hoyts.

Sergio 666 Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 15/06/2006)

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