«Inframundo: La evolución» (Sergio Moreira)

¡Mordeme que me gusta!

Una nueva secuela acecha nuestras salas. Lo más curioso en este caso es que es la segunda parte de una película que nunca se estrenó oficialmente en nuestro país.

El caso curioso es que la primer parte no se vio en cine, video o dvd, aunque sí tuvo una fugaz incursión en cable (se exhibió cuatro veces en setiembre, otras cuatro en octubre y dos en enero). Entonces… ¿de qué sirve que hagan una campaña contra la piratería, si con estas situaciones la fomentan? Lo que es cierto es que la llegada de una segunda parte, alentó a mucha gente a conseguir la primera, sea como sea. 

¿Pero cómo es todo el asunto? 

En el 2003, el director debutante Les Wiseman nos introducía en una guerra distinta. En su película Underworld, se enfrentaban el clan de los vampiros contra el de los hombre lobos. Lo que parecía una idea muy original, lamentablemente estaba un poco empañada por elementos más hollywoodenses de los que la historia requería. De todas formas, era una peli interesante. 

La película seguía las aventuras de Selene, una cazadora del clan de los vampiros cuya función era dar caza a los hombres lobo existentes sobre la tierra. Al parecer, desde hace siglos existe una guerra entre estos dos clanes, unos más inteligentes que otros (aparentemente). 

Pero un día Selene descubre que los hombres lobo persiguen a un doctorcito, un tal Michael Corvin. Ella se obsesiona con el muchacho, pues supone que por algo lo siguen (¡algo habrás hecho, gil!). Pero es tanto el acercamiento que logra al ir a vigilarlo, que nace un romance entre los dos. 

Michael Corvin es un descendiente de Alexander Corvinus, quien se supone que dio origen a los hombres lobo y a los vampiros. Se dice que Corvinus fue el único sobreviviente de la fiebre amarilla que atacó a su pueblo, y que sus dos hijos tuvieron algunos problemitas en su sangre: uno se convertía en lobizón y el otro en chupasangre. Pero dice la leyenda que hubo un tercer hijo, que nació limpio. Corvin resulta que es descendiente de esta rama de la familia Corvinus y por eso es buscado por los hombres lobo. Cuando lo capturen crearán al ser perfecto, una mezcla de vampiro y lobizón que sea superior a los dos. No sé si será un Mesías que logre la paz entre los dos clanes o si será un ario perfecto que logre lo que el führer quería hace unos añitos. 

En toda esta aventura, Selene se entera que la tan mentada guerra que ella defiende fue creada por el líder de los vampiros (Viktor), a quien ella quiere como a un padre porque fue quien la convirtió en una vampirita. 

Al parecer el tipo no se bancó que su verdadera hija se quisiera casar con un hombre lobo; en esos tiempos a estos seres los tenían como a sus perros guardianes y a él no le gustó que su hija se rebajara. Entonces, como todo padre, decidió darle una leccioncita a su hija: la encadenó para que al salir el sol la quemara viva, eso sí, cuidándose de que su novio lo viera todo (una ternurita, el viejo). 

Así nació la guerra entre unos y otros; y la única intención de Lucian (el líder del clan de los hombres lobo) es lograr que se rompa la diferencia entre ellos. Por eso es que quiere crear un ser de ese tipo. 

La peli no funcionó mucho a nivel de crítica, ni a nivel de público. Los fanáticos de los vampiros nunca le perdonaron que cambiara algunas cosas de la leyenda de estos seres. En Underworld, los vampiros usaban espejos, no eran atacados con ajos ni cruces y, lo que es peor aún, usaban armas de fuego. Convengamos en que es cierto que esto era un poco molesto, pero peor era el hecho de que los recuerdos se pasaban de uno a otro por vía sanguínea. 

El atractivo natural de los vampiros se pierde un poco en esta historia, que más parece una aventura de enfrentamientos entre grupos mafiosos. El querer aprovecharse un poco de la estética de Matrix (The matrix, 1999), es lo que lleva a esta lluvia de balazos que inunda la cinta. 

Pero… ¿no estábamos hablando de otra película?

En Inframundo: La evolución, tenemos una introducción que cuenta parte de la primer película, y la acción comienza unos segundos después del final de aquella. Está contada al estilo de una miniserie, aunque haya momentos en que se agregan datos que no se contaron en la anterior. Luego, como toda secuela, se explota al máximo los tópicos ya visto en Underworld. La sangre como portadora de la memoria, las balas de luz ultravioleta contra las de plata, la historia de Selene y la traición que sufre. La historia de amor entre Selene y Michael también continúa; incluso accediendo a una escena de sexo entre los dos (mientras son buscados para ser asesinados), otra muestra de que al director Wiseman la coherencia narrativa le importa un cuerno, o debería decir… ¿un colmillo? 

Inframundo: La evolución contiene todo lo que le debe gustar al público adolescente: acción, sexo y Kate Beckinsale con su cuerpo envasado al vacío. 

No aconsejable para amantes del cine de vampiros clásico o, incluso, a aquellos seguidores de las andanzas de Lestat – el vampiro de Entrevista con el vampiro (Interview with the vampire: The vampire chronicles, 1994) y La reina de los condenados (Queen of the Damned, 2002) -. 

Ir o no ir al cine… ésa es la cuestión

Siempre diré lo mismo, este género es para verse en cine. Las funciones que quedan son pocas (solo trasnoches de los viernes y sábados). Aunque no se perderá tanto con la edición en DVD, ya que ahí correrás con la ventaja de ver poco a poco la historia, para así no perderte nada de ella. Esperemos que las distribuidoras se apiaden de su público, y editen en formato casero la primera parte de esta saga. 

Kate Beckinsale pasa de luchar contra vampiros en Van Helsing (2004) a chupar la sangre en ésta. ¿En su próxima película, será una lobizona? Tiru riru riru riru (dimension desconocida’s song). 

EL FANTASTICOMM SIGUE REGALANDO 

Continuando con esta cruzada bonachona, esta semana le tocó el turno al gorro de V de venganza (V for Vendetta, 2005). El merecido ganador es… Alejandro Triaca. 

Con su capacidad de palabra a la hora de escribir (y al haber dado con el dinero justo en euros), es el ganador de la gorra. He aquí la muestra de lo que lo llevó a ganar: 

Vamos!! Vos sabéis que Vuestra Verdadera Volición es Vanagloriar y Vivar a Vuestros Varios Vitoreadores. Varias Viscisitudes Van a Variar Vuestro Veredicto… pero Vehementemente espero que Vuestro presente Venga a mi. Vuestro Valiente Vasallo…. Ale. 

¡Vieron! Verdaderamente Vendrá Vertiendo Vinos Varios, Vicioso Vencedor Vermichellístico! Vuestros Vasallos Vivarán Vuestra Victoria. ¿Vamo arriba! 

Vergio Voreira vara Vontevideo Vomm

Y ahora díganme por qué razón se tienen que llevar la camiseta de la peli V de Venganza. Una muy linda t-shirt (¡cómo estamos!), talle S.

«Inframundo: La evolución» (Underworld: Evolution, 2006) de Len Wiseman. Guión: Danny McBride, con historia de Len Wiseman y Danny McBride, sobre personajes creados por Kevin Grevioux, Len Wiseman y Danny McBride. Co-productor: Kevin Grevioux. Productores ejecutivos: Danny McBride, Terry A. McKay, James McQuaide, Skip Williamson, Henry Winterstern y Len Wiseman. Música: Marco Beltrami. Con Kate Beckinsale (Selene), Scott Speedman (Michael Corvin), Tony Curran (Marcus Corvinus), Shane Brolly (Kraven), Sir Derek Jacobi (Alexander Corvinus), Bill Nighy (Viktor), Brian Steele (William Corvinus), Michael Sheen (Lucian). Compañías productoras: Screen Gems y Lakeshore Entertainment. Distribuye: Movie. Duración: 106′ 

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 25/04/2006)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *