“La fundición del tiempo” (Sergio Moreira)

Entre Japón y Uruguay

Desde hace unos meses está en cartel La fundición del tiempo, un ensayo cinematográfico de Juan Álvarez Neme (El cultivo de la flor invisible, Avant), ganador del premio a Mejor película latinoamericana en el Bafici de 2019.

Durante una hora y media nos vemos inmersos en un viaje entre dos culturas totalmente distintas y que, a pesar de la conexión que intenta darle su director, no parecen cuajar.

La más interesante de las dos es la que retrata lo que realiza Masayuki Ebinuma, un doctor de árboles (como se autodefine) cuya visión cambió cuando descubrió el estado en que quedaron los árboles de caqui afectados por la bomba atómica.

Hay tres momentos bien marcados en la historia de Ebinuma, una es cuando lo vemos cosechando y recuperando semillas de los frutos para poder sembrar, otra es una charla que lleva a cabo con Keimi Yamada (una suerte de alumna que lo escucha atentamente y que es nuestro reflejo en la pantalla) y, también, imágenes del pasado de Masayuki Ebinuma en su trabajo.

El arranque del filme también es muy interesante, con la voz de Pedro Dalton recitando una poesía sobre dioses y que nos inserta en la historia que veremos.

La fotografía, a cargo del director, juega mucho con los fuera de foco; también apuesta a una diversidad con respecto a esta y las distintas historias. La historia en Japón está rodada en digital, mientras que la que transcurre en el interior de nuestro país está filmada en 16 mm. Esta segunda historia es la de Pierre-Gil Venzal, un domador de caballos francés que vive en el interior del Uruguay y durante el resto del metraje intenta domar un caballo. La filmación muestra con detalle este proceso, en lo que denota no sólo el placer de Álvarez Neme en seguir esta tarea de Venzal, sino también el placer que siente al trabajar con el formato fílmico.

Ambas historias son cortadas por una canción que funciona como puente (Too Many Birds, de Bill Callahan), que nos sirve para respirar tras la historia fuerte transcurrida en Nagasaki.

Un filme interesante, para un público exigente, por momentos da la impresión de estirar mucho su historia para llegar al largometraje, pero lo cierto es que – por lo menos en la historia de Nagasaki – es muy interesante lo que se cuenta y los personajes a los que retrata. La fundición del tiempo no llegará a todos los públicos, pero al público que va apuntado le llegará hasta lo más profundo de su ser.

La fundición del tiempo” Director, guión, fotografía y edición: Juan Álvarez Neme. Productora: Virginia Bogliolo. Música y sonido: Daniel Yafalián. Protagonistas: Pedro Dalton, Masayuki Ebinuma, Pierre-Gil Venzal, Keimi Yamada. Compañía productora: Tarkiofilm. Duración: 98′.

Sergio Moreira (Exclusivo para accu.uy, 17/09/2019)

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