«Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero» (Sergio Moreira)

Crónicas narnianas

Llega al cine la obra que inspiró a J. K. Rowling para crear su Harry Potter , después de cincuenta años Las crónicas de Narnia llegan a la pantalla grande.

El primer estreno fuerte del año es la primera de una serie de siete capítulos; al igual que la saga de Harry Potter. Esto es porque los libros originales de Crónicas de Narnia inspiraron a la autora del niño mago, quien decidió que fueran siete libros a modo de homenaje.

¿Pero como es todo el asunto?

Las crónicas de Narnia son una saga nacida de la mente de Clive Staples Lewis. C. S. Lewis (el nombre artístico del pibe) tuvo una vida muy compleja y siempre estuvo cercano a la literatura. Nacido el 29 de noviembre de 1898 en Belfast (Irlanda), a la edad de 10 años pierde a su madre, a un tío y al abuelo paterno. A los 18 años lee por primera vez el libro Phantases de George Macdonald y la obra de este autor lo inspira terriblemente. Las obras de Macdonald giran en torno a mundos fantásticos y están repletas de castillos, princesas, hadas, entre otros seres sorprendentes. Apenas llegado de la primera guerra en el año 1919 – Lewis edita Death in battle, una revista que contenía poemas de autores de la época. Dos años después edita un ensayo llamado Optimismo.

Después de años de considerarse un ferviente ateo conoce a J.R.R. Tolkien con quien tiene grandes discusiones sobre Dios. Finalmente tras leer mucho y después de las grandes charlas con Tolkien, en 1929 se declara creyente, ese mismo año fallece su padre.

Lewis fue inspirado por El hobbit, un libro publicado por Tolkien en 1937 y tras ver el trabajo que le había llevado años a este autor; El señor de los anillos (que fue publicado en 1954, pero ya estaba terminada años antes). Cuando Lewis en 1950 publica El león, la bruja y el ropero, el universo creado tenía muchas similitudes con los mundos de Tolkien y los de Macdonald.

La diferencia es que Lewis ponía más explícitamente las connotaciones cristianas, parecería ser que ahora que había descubierto esta religión quería convertir a todos. Los siete libros de Las crónicas de Narnia están plagados de mensajes de ese tipo. Los héroes son llamados los hijos de Adán y las hijas de Eva , un personaje es comparado con Jesús ya que se sacrifica por su gente y luego resucita, uno de los hijos de Adán es tentado por la bruja blanca (algo así como el diablo de Narnia) y no olvidemos que Narnia es una tierra paradisíaca, podríamos decir que es la tierra prometida.

Una de las cosas que Lewis agregó a sus historias (y que la hacen más interesante) es la diferencia cronológica entre Narnia y la Tierra. Siempre que se entra en este mundo y se vuelve a la Tierra no habrá pasado ni un minuto en nuestro planeta. De hecho en cada libro los chicos llegaran a Narnia en épocas distintas, que pueden ser años antes o años después, pero nunca en una fecha determinada.

Los libros fueron publicados año a año desde 1950 a 1956, y en orden fueron los siguientes: El león, la bruja y el ropero (The lion, the witch and the wardrobe), El Príncipe Caspian (Prince Caspian), La travesía del Explorador del amanecer (The voyage of the Dawn treader), La silla de plata (The silver chair), El caballo y su niño (The horse and his boy), El sobrino del mago (The magician’s nephew) y La última batalla (The last battle).

Pero… ¿No estabamos hablando de una película?

La nueva producción de Disney, basada en C. S. Lewis parecía que iba a ser una obra maestra; que recuperaría las viejas glorias del Estudio, pero no fue así. Todo apuntaba a que iba a ser una gran peli: una serie de libros épicos y clásicos (al nivel de El señor de los anillos, Duna o Harry Potter); un director con talento probado y una superproducción para niños.

El director es nada menos que Andrew Adamson, quien fuera co-director (junto a Vicky Jenson) de Shrek (2001) y Shrek 2 (2004) junto a Kelly Asbury y Conrad Vernon. Este es su primer trabajo con actores y también su primer trabajo en solitario. Indudablemente el área en el que se siente mejor Adamson es con los efectos digitales; los mejores momentos de Las crónicas de Narnia… son los interpretados por las animaciones computarizadas.

Otra de las buenas cosas que tiene esta peli es la producción, con buenas locaciones y decorados. Pero no es con esto solo que se puede hacer una buena película; y es en el resto de cosas en que empieza a fallar. Si bien los actores consagrados no están mal en sus papeles (Tilda Swinton y Jim Broadbent), y quienes prestan sus voces también están muy bien; los cuatro niños que son el sustento de la película no tienen la credibilidad necesaria. No hay un solo personaje que lleve la película y de hecho no se resuelve bien el momento de madurez de los niños (que deciden de un momento a otro prestarse a una lucha que recién supieron que existía).

El casting es otra de las grandes fallas de Las crónicas… , la elección de los actores que interpretan a la versión adulta de los niños protagonistas es realmente pésima. Pareciera que hubieran elegido a propósito actores que no se parecieran en nada. La duración podría no ser tan excesiva, con una hora cuarenta podría resolverse muy bien toda una historia que al director le lleva dos horas veinte.

Lo extraño del caso es que, a pesar de todo esto, en las boleterías funcionó bien y esto demuestra nuevamente que hay películas hechas no para críticos sino sólo para público.

Ir o no ir al cine… esa es la cuestión

Lo cierto es que Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero gusta más a los niños que a los adultos y es una buena excusa para que todos (a la salida del cine o antes de entrar a él) compren los libros y todo el merchandising que ya se produjo sobre esta película que se sube al éxito de Harry Potter y El señor de los anillos.

Si tu hermanita te dice que detrás de su ropero hay un mundo de seres rarísimos, tenés dos opciones: o le cambiás la medicación o llamás a los exterminadores de bichos.

«Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero» (The chronicles of Narnia: The lion, the witch and the wardrobe, 2005) de Andrew Adamson. Guión: Ann Peacok, Andrew Adamson, Christopher Markus, Stephen McFeely, basados en el libro de C.S. Lewis. Productores ejecutivos: Andrew Adamson, Parry Moore. Música: Harry Gregson-Williams. Con Georgie Henley (Lucy Pevensie), Skandar Keynes (Edmund Pevensie), William Moseley (Peter Pevensie), Anna Popplewell (Susan Pevensie), Tilda Swinton (La bruja blanca), James McAvoy (Sr. Tumnus), Jim Broadbent (Profesor Kirke), Liam Neeson (Aslan), Rupert Everett (Sr. Zorro), Ray Winstone (Sr. Castor), Michael Madsen (Maugrim). Duración: 143′. Distribuye: RBS.

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 14/01/2006)

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