«Yesterday» y «Mi amigo Enzo» (Analía Filosi)

Dos películas simpáticas con algo de «dejá vu» 

Dos títulos que se han sumado recientemente a la cartelera cinematográfica utilizan recursos ya probados para abordar temas que interesan a muchos espectadores. Hablo de Yesterday y Mi amigo Enzo. La primera apela al típico accidente inexplicable que hace que el protagonista, de la noche a la mañana, tenga una característica o habilidad de lo separa del resto. En este caso, Jack Malik (Himesh Patel), un músico callejero o de bares que no tiene mucha suerte con sus interpretaciones, se convierte en la única persona en el mundo que sabe de la existencia de Los Beatles. En un primer momento se aprovechará de esa situación e incorporará las canciones de los Cuatro de Liverpool a su repertorio, con las lógicas consecuencias: se volverá un éxito. Claro está que conforme la pequeña bola de nieve se vaya haciendo más grande, entrará a terciar la conciencia y la necesidad de ser sincero, empezando por su mejor amiga y representante (Lily James), que siempre lo apoyó en todo. La película es liviana, no tiene un conflicto muy marcado salvo el cargo de conciencia del protagonista y un amor oculto que todos sabemos a dónde llegará. Pero tiene las canciones de Los Beatles y eso es imbatible, con esa banda sonora tiene todas las de ganar, cuente lo que cuente. Los oídos de los espectadores más que agradecidos y, si encima la historia es simpática y saca alguna sonrisa o alienta la esperanza de que el mundo pueda ser más entusiasmante, mejor. Dato: Ed Sheeran hace de sí mismo.

La segunda película es Mi amigo Enzo y su recurso repetido es usar al perro como narrador de la historia, como los ojos que todo lo ven en la historia de un humano común y corriente, al que acompañará durante toda su vida. Lo vimos hace muy poco en Mis huellas a casa o en La razón de estar contigo, dos films en los que los canes son los que llevan el hilo de la historia y todo lo que sabemos de los seres humanos es contado desde su perspectiva. En Mi amigo Enzo, el golden retriever que protagoniza la historia es el compañero inseparable de Denny (Milo Ventimiglia), un aspirante a piloto de carrera que tendrá una vida relativamente normal, en la que entra una desgracia familiar como elemento que desestabiliza todo. El título original, El arte de vivir bajo la lluvia, hace referencia a la habilidad que distingue al corredor de sus colegas en la pista de carreras, por lo que podría despistar un poco y sacarnos de que es otra película más en la que un perro relata todo lo que pasa. En el original tiene además el plus de que la voz del can es de Kevin Costner. En Uruguay hay versiones en inglés del film pero, como ya lo hemos abordado, en funciones que por lo general van en el entorno de las 20 horas. Ya esta dicho que la película inventa poco, pero entretiene y atrapa, fundamentalmente a todos aquellos que tienen mascotas porque se identifican más fácilmente con lo que sucede. Es una linda historia más allá de las partes lacrimógenas que, en definitiva, tienen que ver con la vida.  

Analía Filosi (Columnas de Analía, 07/09/2019)

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