«El exorcismo de Emily Rose» (Sergio Moreira)

¡Qué chica más diabla!

Nuevamente los exorcistas llegan al cine, y no me refiero a que ciertas iglesias que ofician en cines hagan exorcismos. El subgénero de este cine, nacido con la genial El exorcista (The exorcist, 1973), tiene un sinfín de malas películas. A ésta algo la distingue de las copias baratas.

A diferencia de otras pelis de exorcistas,  está basada en hechos reales. Si bien es cierto que no es absolutamente fiel (¡bah! no llega ni al 50 % de veracidad), tiene un gran inspirador en el caso real ocurrido en Alemania. 

¡Papá… contame como era la historia!

En la peli se cuenta el caso de Emily Rose, pero en realidad su nombre era Anneliese Michel. Michel nació el 21 de setiembre de 1952 en Baviera, hija de una familia súper religiosa; obviamente su fe era alimentada a diario en su hogar. Pero en 1968, a la edad de 15 años su vida cambió. Según ella vio que no podía dominar su cuerpo y comenzó a sacudirse furiosamente; no podía avisarle a sus padres o hermanos y pensó que  era una señal de que algo se metía en ella.

Llevada a un neurólogo de la Clínica Psiquiátrica Wurzburg fue diagnosticada de epilepsia. No es algo muy extraño lo que sucedió, ya que la epilepsia suele aparecer en casos de mucha tensión; posiblemente los cambios hormonales – propios de la edad – hayan causado esta reacción. 

Según ella esto iba en aumento y Michel cayó en un estado depresivo, por lo que fue internada en un hospital. Pero esto no le ayudó en nada y a medida que pasaba el tiempo todo empeoraba. Anneliese decía ver demonios cuando rezaba, y escuchaba voces que la condenaban al infierno. Ya era 1970 y mientras todos disfrutaban del sexo libre (en plena era de la paz y el amor), Anneliese sufría lo que ella consideraba como ataques demoníacos. 
En 1973, con el estreno de El exorcista ya no se podía controlar a la bella Anneliese: sus padres iban a las iglesias pidiendo por un exorcismo. En dichas iglesias se les decía que continuaran con el tratamiento y que tomara las medicinas recetadas. También se les dejaba en claro que el rito del exorcismo no se hacía porque sí y se les dijo cuales eran los síntomas de alguien poseído. 

Al año siguiente Ernst Alt, el cura de una parroquia cercana, fue a ver a Anneliese Michel (a pedido de sus padres) y lo que vio lo llevó a pedir el exorcismo. Obviamente la iglesia se negó y aconsejó que se aumentara la vida religiosa de la chica, pero esto no cambió en nada el estado de ella. Ahora atacaba a su familia, se lastimaba, no comía porque los demonios no querían que lo hiciera, dormía en el suelo, comía insectos y carbón, bebía su propia orina y destrozaba cualquier elemento religioso (crucifijos, cuadros, rosarios). Lo más aterrador era cuando gritaba, se rasgaba la ropa y orinaba en el piso; sus padres ya no sabían que hacer. 

Después de estudiar bien el caso, Josef Stangl, el arzobispo de Wurzburg, decidió autorizar el exorcismo. Ernst Alt (quien había pedido esto hacía un año) junto al padre Arnold Renz, deberían liberar a Anneliese de los muchos demonios que la habitaban; según ella eran seis (Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler y Fleishmann, un cura que había sido deshonrado en el Siglo XVI). 

El exorcismo duró cerca de un año, desde setiembre del 75 hasta junio del 76. Durante ese tiempo se harían dos sesiones por semana, pero los ataques empeoraban, a tal punto que ni encadenándola la podían detener. A veces en las sesiones de exorcismo, concurrían sus familiares o algún otro visitante. Anneliese se negó a comer durante semanas y se rompió las rodillas por tirarse  violentamente sobre las mismas, cerca de 600 veces por día. Alt y Renz grabaron cerca de 40 cassettes de audio para guardar los detalles del exorcismo. 

El 30 de junio fue su último exorcismo. Anneliese tenía neumonía, picos elevados de fiebre y estaba muy debilitada, su estado físico asustaba. Se dice que a los curas les dijo: «Pidan la absolución» y que miró a su madre para decirle «Madre, estoy asustada», antes de desmayarse. Anna Michel grabó la muerte de su hija al otro día, mientras el padre Ernst Alt fue el encargado de llamar a la policía. Dos años después de la muerte de Anneliese, fueron llevados a juicio sus padres y los curas responsables del exorcismo. Según las pruebas forenses, la causa de la muerte había sido «inanición». Se acusaba que si la chica hubiera sido alimentada a la fuerza o por vía intravenosa, por lo menos una semana antes, no hubiera fallecido. 

El juicio llevó tiempo y los curas presentaron las grabaciones como pruebas; durante el transcurso del juicio nadie dudó de la presencia del diablo. Los siquiatras decían que la epilepsia, más la inducción doctrinaria de la iglesia sumado al desarrollo sexual inestable de Anneliese fue lo que llevó a su estado sicótico. 

El jurado declaró culpables de negligencia y negación de auxilio a los curas y a los padres de la chica; la condena fue de seis meses con derecho a libertad condicional. La corte opinó que los acusados debieron ayudar ocupándose que la joven recibiera el tratamiento adecuado, pero por el contrario, utilizaron «prácticas ingenuas que agravaron el estado de Anneliese». 

Finalmente una comisión de la Obispo-Conferencia Alemana declaró que Michel no estaba poseída, pero esto no opacó la fe que muchos habían depositado en esta chica. 

A su tumba van muchas personas para dejarle flores y rezar por su alma; muchos creen que Anneliese es una santa por lo que tuvo que sufrir. Su cuerpo demoró once años en ser exhumado,  tiempo que se demoró para ver si el cuerpo cumplía con el proceso normal de descomposición o si se mantenía en perfecto estado. Los huesos de Anneliese volvieron a su tumba y las personas siguen peregrinando hasta allí. 

Che Chita, ¿no te fuiste un poco por las ramas?

En El exorcismo de Emily Rose, se cambian muchas cosas para el bien de Hollywood. Lamentablemente no todo llega a buen puerto. Si bien cumple muy bien como peli de terror (es uno de los mejores estrenos del género en el año), tiene varios puntos que la debilitan. 

La historia tiene muchas concesiones: el director prefiere dejar la Alemania original de la historia para situarla en Estados Unidos; cambia a los dos curas por uno solo y envía sólo a él a juicio (el espectador nota la ausencia de los padres como acusados). 

También todos terminamos pensando lo que director y guionista quieren que pensemos; toda la película no deja dudas de que existió la posesión. Ejemplos de esto son que una agnóstica sea atacada por demonios (de formas sutiles), que el fiscal sea un mal tipo y que el cura haya hecho todo lo posible por cuidar la salud de Emily. Esto es una forma tramposa de que nos encariñemos con ciertos personajes, para bien de la historia que se cuenta. 

Una historia más objetiva (como se nos quiso hacer creer que era esta peli), hubiera colocado en la balanza las dos situaciones; quizás eso haría pensar más al espectador y posiblemente no creyera tanto en la posesión. 

Las actuaciones son magistrales, en especial la de Jennifer Carpenter como Emily Rose, a quien ya habíamos visto en Espías seductoras (D.E.B.S., 2004) y en ¿Y dónde están las rubias? (White chicks, 2004). La dirección a cargo de Derrickson – quien había realizado Hellraiser V: Infierno (Hellraiser: Inferno, 2000)- es correcta y si bien es un poco tramposa, cumple muy bien cuando se mete en el género. 

Es que cuando El exorcismo de Emily Rose se sumerge en el género de horror (dejando la parte de los tribunales), es cuando encuentra sus mejores momentos, demostrando que Derrickson se mueve mejor en esta área. 

Tonce vamo al cine, ¿no?

Sí, es una peli recomendable pero hay que ir atentos a lo que se va a ver. Los amantes del género pueden quedar agradecidos con los momentos de terror que nos brinda esta peli. Aquellos que piensen que van a ver una película objetiva sobre este caso, no la encontrarán. Si a vos te gustó El exorcista, posiblemente te guste esta peli, porque las escenas de posesión son aterradoras y el guión está realizado para que dicha posesión sea creíble. 

En fin, si ves que tu novia se queda dura y en una posición extraña en el piso, pueden ser tres cosas: está jugando al Twister, estuvo queriendo hacer alguna posición extraña del kamasutra (y quedó enredada) o está poseída. Chequeá bien antes de llamar a tu exorcista de confianza.

«El exorcismo de Emily Rose» (The exorcism of Emily Rose, 2005) de Scott Derrickson. Guión: Paul Harris Boardman y Scott Derrickson. Productores: Paul Harris Boardman, Beau Flynn, Gary Lucchesi, Tom Rosenberg, Tripp Vinson. Música: Christopher Young. Con Jennifer Carpenter (Emily Rose), Laura Linney (Erin Bruner), Tom Wilkinson (Padre Moore), Campbell Scott (Ethan Thomas), Joshua Close (Jason), Colm Feore (Karl Gunderson). Duración: 119′ . Distribuye: Movie.

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 09/12/2005)