16a. edición de Piriápolis de Película (Pablo Delucis)

Desde el 2 hasta el 4 de agosto pasados se llevó a cabo en el Hotel Argentino, la 16a.edición de un festival que se ha ido constituyendo en una referencia de las importantes en lo que tiene que ver con el cine de la región. Piriápolis en general y el entorno mágico del Hotel Argentino en particular, son el marco perfecto para un acontecimiento que aúna el poder ver películas que difícilmente se vuelvan a exhibir en el país – de forma gratuita además – , con actividades paralelas y con la posibilidad de compartir las veladas con varios protagonistas directos como directores, actores, críticos, etc.

Esta vez, una particular emoción se apoderó del ambiente ya que solo unos 40 días antes de la apertura, falleció repentinamente quien fuera uno de los principales impulsores del Festival, el crítico de cine – y también actor en algunas oportunidades – Jorge Jellinek, a quien se le realizó un entrañable homenaje en la apertura del evento.

El profesor y crítico Gustavo Iribarne, habitual compañero de Jellinek en la dirección artística y programación, compartió esta vez esas tareas con Alejandro Yamgotchian, que también programó como es habitual, la sección Fantapiria, con el cine de terror y de ciencia ficción como motivo principal.

Como sucede siempre en este tipo de actividades, la oferta supera lo que cada persona puede realmente ver, por lo tanto referiré a lo que considero más importante de las funciones a las que pude asistir. Uno de los títulos más valiosos fue sin dudas el que abrió el Festival. Se trata del documental argentino Gran Orquesta de la joven directora Peri Azar, quien justamente mediante un hecho por demás fortuito, encontró las partituras de lo que fue una Big Band de jazz porteña de la década del 40. A partir de ahí, y tras la ardua tarea de contactar con familiares de los músicos, construye un más que disfrutable relato. Vale decir también, que fue una delicia la conferencia abierta que tuvo lugar con la directora.

Otros títulos interesantes fueron la brasileña Legalidad, Resistance de Zeca Brito, en una historia de ficción relativa al momento que Joao Goulart se aprestaba a tomar la Presidencia de Brasil; El kiosco, una comedia costumbrista argentina de Pablo González Pérez, protagonizada por Pablo Echarri; Amigo lindo del alma el documental uruguayo de próximo estreno, de Daniel Charlone y que aborda la figura de Eduardo Mateo y Lobos, un thriller dirigido por Rodolfo Durán, con un elenco importante encabezado por Daniel Fanego y Luciano Cáceres.

Como sucede en todas las ediciones, hubo concurso de cortos, y secciones tan interesantes y variadas como exhibiciones de clásicos del humor por ejemplo de Charles Chaplin y Buster Keaton; cine de animación con clásicos en la grilla, también una muestra del cine que se está haciendo en Maldonado y la ya referida Fantapiria con dos películas muy interesantes, la noruega Los psíquicos y la iraní Mahtab.

Otro de los atractivos indudables, pasa por el homenaje que año tras año se hace a figuras de el cine, el teatro y la televisión. Esta vez, se hicieron presentes a recibir tal distinción, Juan Leyrado, Daniel Fanego, mientras que Esther Goris no pudo concurrir por inconvenientes de último momento.

Ya en el final de esta reseña, no me queda otra cosa que augurar lo que el querido Jellinek sin dudas hubiera querido, y es que el Piriápolis de película, siga irradiando su magia por mucho tiempo más.

Pablo Delucis (Exclusiva para accu.uy, 09/08/2019)

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