«Vuelo nocturno» (Sergio Moreira)

Wes Craven vuela en picada

Se acaba de estrenar Vuelo nocturno, la última película de Wes Craven. Este es su segundo filme en el año y, al igual que en La marca de la bestia (Cursed, 2005) -su obra anterior-, se marca la pérdida de talento que el director va teniendo con el paso de los años. 

El director Craven indudablemente tuvo momentos mejores en la historia del cine, pero para aquellos que lo conocen de sus últimas películas está dedicado este repaso que haré a continuación. 

¡Papá… contame como era la historia!

Craven nació en el 39 y a sus 32 años debutó como director con: Together (1971) al igual que Sean S. Cunningham, quien co-dirigió. Este último fue conocido más tarde por ser director de la peli Martes 13 (Friday the 13th, 1980). 

Together era una obra típica de la época, donde varias parejas aparecían desnudas y haciendo el amor (no la guerra). De hecho el afiche publicitario decía: «¡Vea lo que sus niños pueden mostrarle sobre el amor!». Luego de esta rareza a dúo, vendría su primera película en solitario Paranoia (The last house on the left, 1972) donde mostraría una cruda dosis de gore y una historia que sumaba humor negro a un drama sangriento. El guión cuenta como unas chicas que hacían dedo son violadas y asesinadas por tres sujetos que se detienen en la casa del título original. 

Cuando la familia de las chicas vejadas se enteran de esto, irán a cobrarse la vida de los tres delincuentes. 

Luego de esta vendría La pandilla abominable (The hills have eyes, 1977), película que sí tuvo estreno en nuestro país y que incluía un elenco un poco más reconocible: Dee Wallace-Stone comparte cartel junto al «freak» Michael Berryman (un tipo enorme y sin un pelo en toda su cabeza, incluyendo cejas ni pestañas). 

Tras el éxito obtenido con esta peli, realiza una de terror para televisión (que terminó estrenándose en cine en Uruguay); Extraño verano (Stranger in our house, 1978) con Linda Blair y ¡Fran Drescher! (sí, amigos, ¡la niñera!). También realizaría un documental junto a los directores Andrzej Kostenko y Karl Martine, llamado The evolution of snuff (1978), donde entrevistaba al pornógrafo Robert Furch y al director Roman Polanski poco después de la masacre en la que Charles Manson mataría a su esposa, Sharon Tate. 

Seguirían a esta Bendición mortal (Deadly blessing, 1981) con Sharon Stone, Ernest Borgnine y Michael Berryman; El monstruo del pantano (Swamp thing, 1982) basado en el cómic de DC; Invitation to hell (1984), un telefilme con Robert Urich y Michael Berryman. 

En 1984 llegaría su obra más exitosa Pesadilla en lo profundo de la noche (A nightmare on Elm Street) con John Saxon, Heather Langenkamp, Johnny Depp y Robert Englund; a quien todos tenían de la serie V, invasión extraterrestre (V, 1983). Tras Pesadilla… vendría el mejor momento de Craven, con pelis como The hills have eyes Part II (1985) en la que contaría nuevamente con Michael Berryman, Obsesión fatal (Deadly friend, 1986) donde actuarían Matthew Laborteaux y Kristy Swanson, pero es en 1988 que llegaría su mejor obra La serpiente y el arco iris (The serpent and the rainbow). 

Después llegarían varios títulos menores como: Shocker, 10.000 voltios de terror (Shocker, 1989); La gente detrás de las paredes (The people under the stairs, 1991), La nueva pesadilla (New nightmare, 1994), hasta llegar a su otro gran momento: Scream, vigila quien llama (Scream, 1996). Aquí conocería a un guionista con quien se llevaría a las mil maravillas: Kevin Williamson. Tras este éxito vendrían dos secuelas más de Scream, seguido por un dramón musical llamado Música del corazón (Music of the heart, 1999). Todo el camino estaba pronto para que Craven se enfrentara a otro mito por destruir; ya se había tirado contra los asesinos múltiples en Scream, vigila quien llama y antes contra los vampiros en Un vampiro suelto en Brooklyn (Vampire in Brooklyn, 1995): ahora era el turno de los hombres lobo. 

En La marca de la bestia, Jesse Eisenberg y Christina Ricci son dos hermanos mordidos por un hombre lobo; tratarán de controlar su furia pero cada día que pase sentirán más ganas de comer carne humana. Malísima producción que hace mucha agua en la parte de efectos visuales, sobre todo en los digitales. En la versión editada que vimos por aquí, no se vio nada del gore y la ironía característicos del director, esto fue un poco recuperado en la edición en DVD. 

Che Chita, ¿no te fuiste un poco por las ramas?

Vuelo nocturno es una peli de suspenso que nos acerca al Craven de Scream, vigila quien llama. Lisa Reisert (McAdams) es una encargada de hotel que viaja a Miami proveniente del velorio de su abuela, y en el aeropuerto conoce a un tipo llamado Jackson Rippner (Murphy). En el avión se da cuenta que será su compañero de asiento, pero nada es casual. Rippner amenaza a McAdams con que lo ayude a matar a un senador de Estados Unidos o sino matará al padre de ella (Cox). 

La tensión generada durante el filme está bien llevada por Craven, aunque por momentos se hace muy previsible y no es un argumento sólido, si uno se pone a cuestionarlo mucho. 

Es una típica peli de entretenimiento, con algunos momentos de susto genuino (cortesía del amigo Wes) y mucho homenaje al cine de género. 

En las situaciones que ocurren en tierra firme es donde aparecen todos los homenajes: la corrida es una autoreferencia a Scream, vigila quien llama; el momento en que toma el cuchillo de cocina es de Noche de brujas (Halloween, 1978) de John Carpenter; el palo de hockey es un chiste sobre la máscara que usa Jason en Martes 13 y el momento en la ducha es Psicosis (Psycho, 1960) de Alfred Hitchcock. 

Es así como Craven obsequia a sus espectadores con unos guiños cinéfilos que son bienvenidos. El resto de la película no está mal, pero no deja de ser una más dentro de la cantidad de estrenos Hollywoodenses. 

Tonce vamo al cine, ¿no?

Sólo si se es muy fanático de Wes Craven o si querés escuchar el sonido en Dolby y ver esta peli en el cine. Si no estás dentro de estas categorías, ni te acerques al cine; la semana próxima quizás haya algo mejor para vos. Por lo pronto, podés no verla ahora y la mirás cuando la exhiban en el próximo vuelo que te tomes. Que la disfrutes, jeje (risa macabra para finalizar). 

«Vuelo nocturno» (Red eye, 2005) de Wes Craven. Música: Marco Beltrami. Montaje: Stuart Levy y Patrick Lussier. Con Rachel McAdams (Lisa Reisert), Cillian Murphy (Jackson Rippner), Brian Cox (Joe Reisert), Jayma Mays (Cynthia), Brittany Oaks (Rebecca), Wes Craven (Pasajero de la aerolínea). Duración: 85′. Distribuye: RBS. 

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 04/11/2005)