El Fantasticomm entrevista a Ricardo Islas (Parte 1)

El Roger Corman uruguayo

Logré uno de mis sueños de la adolescencia, después de estar un fin de semana en Piriápolis y volver a verlo en Montevideo… ¡me hice amigo de Islas!.

Para aquellos que no tengan mucha idea de quién es este hombre (lamentablemente aún queda gente que no lo sabe), Islas es nuestro mayor exponente del cine de terror. Realizador de clásicos uruguayos como El almohadón de plumas (1988) o Plenilunio (1993), decidió que su futuro en el cine podría estar en Estados Unidos y establecido en Chicago da rienda suelta a su creatividad. En su llegada a Montevideo nos concedió una entrevista e hicimos una cabalgata por todos sus títulos con sus respectivos comentarios. Aquí les presentamos la primera parte de una selección de esta entrevista de casi una hora: 

POSESIÓN (1985, cortometraje) 

Islas: Lo primero que hice, estamos hablando del año ’85, pero el guión está escrito desde el ’83. Yo me acerqué a un canal de televisión, me pidieron si podía conseguir avisadores, los conseguí y se largaron a la aventura junto conmigo Canal 3 de Colonia y Canal 8 de Rosario. En el período en que yo estaba editando esa película me ofrecieron trabajo, ahí tenía 16 años y me quedé trabajando en el canal hasta que me fui a los Estados Unidos. 

Posesión es una especie de película que la gente dice «Uy, es un homenaje a El exorcista» (The exorcist, 1973) pero no, era un homenaje a una película muy rara que no se ve nunca, que se llama Poseída (The possessed, 1977) con Joan Hackett y James Farentino, esa película era un rip off de El exorcista (risas), una fotocopia de fotocopia. 

Yo soy un exorcista que aparece ahí, no se sabe de dónde y tengo que sacarle el demonio a una muchacha que es socia de un club de remo, que es la locación. La muchacha vomita, por supuesto, sopa de arvejas, y no da vuelta la cabeza pero está toda llena de llagas. No da vuelta la cabeza porque no podíamos hacer el truco sino, seguramente, lo hubiera hecho. Dura media hora nada más, se editó rapidito y salió al aire en marzo de mil ochocien… eh… mil novecientos (risas), está bien que hace rato pero no tanto, 1986 y la gente la vio por la novedad. 

CROWLEY (1986) 

Islas: Fue un parto, realmente, porque fue el primer largometraje y habían muchos problemas técnicos, el canal a mitad de camino me dio la noticia de que te ayudamos con esta, pero olvidate de seguir haciendo películas y eso a mí me mató, pero por supuesto que el tipo tenía razón – el director del canal – al decirme eso, era una locura hacerlo institucionalmente. Que lo haga yo independiente está bien, cada cual es dueño de sus locuras, pero que un canal comprometa su tiempo y su infraestructura en una locura así era demencial. 

GAG (1987) 

Islas: Gag salió al aire antes de que se terminara Crowley. Es un esfuerzo más corto que se hizo mientras se estaba terminando de editar Crowley. El 6 de enero del ’87, el día de Reyes lo pasaron en horario central y era para niños más que nada, aunque yo no lo hice sólo para niños, pero así fue como funcionó. 

En Gag se podía distinguir a Spy vs. Spy (historieta aparecida en la revista Mad) por un lado, por otro lado El coyote y el correcaminos y por otro lado El escuadrón diabólico y el Palomo, en la forma en que se vestía el que iba en bicicleta. Ya son varias las cosas que me gustaron de niño y que desembocaron en Gag

EL ALMOHADÓN DE PLUMAS (1988) 

Islas: Es un salto cualitativo, parafraseando a Batlle (risas). Lo que pasó es que tuve que buscar a una persona que tuviera una cámara y esa persona fue Bruno Gea, que había estado trabajando en fotografía en Europa y en otros lugares, y él tenía conceptos de iluminación que yo no podía ni soñar, muchas cosas las aprendí con él. A pesar de que él se enojaba mucho conmigo porque yo tenía un régimen de producción a lo Roger Corman y él quería tomarse más tiempo, de todas formas se nota el trabajo de él y la película está mucho mejor de las que hice con Canal 3, o sea bajé de U-Matic a VHS pero subí en calidad creativa. 

Yo me planteé hacer un largometraje a partir de un cuento de tres páginas, obviamente tenía que ir para otro lugar, entonces le pegué Alien (1979) y funcionó, demencialmente funcionó. La película funcionó bien, ganó premios y me puso a mí en conocimiento del público; Crowley y Posesión se conocieron después de El almohadón de plumas o «a raíz de». 

LAS CENIZAS DE CROWLEY (1990) 

Islas: El almohadón de plumas levantó tanto interés y tanto alboroto que aparecieron en el ruedo montevideano un par de productores que quisieron hacer algo conmigo y uno de los que trabajó finalmente conmigo fue Julio Porley. Ellos dijeron que querían hacer una película mía y yo escribí una para ellos que se llamaba «Carnaval»; ya estaba todo listo para empezar a filmar y se echaron para atrás a último momento. 

Yo entré en un pozo depresivo, me enfermé, me vino neumonía y cuando estaba con fiebre escribí Las cenizas de Crowley. Yo digo que la película es un error porque la hice con el criterio de que iba a ser la primera de una serie de películas, entonces el error es que uno no es una industria, cada película tiene que ser tratada como un producto único, un bebé. Y yo el amor -por así decirlo, aunque suene cholulo- que le di a El almohadón de plumas y a Crowley no se lo di a Las cenizas de Crowley, por eso no quedó bien. A pesar de que a la gente le gusta y yo creo que tiene algunos hallazgos de lenguaje bastante interesantes que son diferentes a las anteriores, en general está hecha a los cachetazos. La pelea entre los dos vampiros la filmamos tres personas; los dos vampiros y la novia del otro vampiro, entonces, cuando se ve el hombro de uno a veces era ella con la capa, era todo muy mecánico. La hicimos en un día y fueron casi 12 horas de rodaje. Una locura que no podía quedar bien y no quedó bien. 

RUMBO A LA OSCURIDAD (1992) 

Islas: A mí me gusta esta película, la volví a ver junto con La trampa ahora, después de años. No sabía cómo ponerle, tomé rumbo de Rumbo a lo desconocido y oscuridad por los tres días de oscuridad. Es una película que curiosamente tiene una buena idea, incluso un buen guión y una muy mala producción. 

Lo que pasó con Rumbo a la oscuridad fue que yo de verdad en el año 91 formé parte de un grupo que creía que iban a venir los marcianos: yo era el escéptico del grupo; me echaron pero saqué de provecho hacer la película. Ellos no sé que sacaron, nada (se ríe), entonces -de verdad- fuimos una noche a la playa Blanca Arena, nos agarramos de las manos y no bajó nada, ni el loro bajó. De ahí para adelante me fueron del grupo y yo empecé a escribir esta película en la que, básicamente, todo es real hasta que aparecen los marcianos. Entonces quizás porque está basada en hechos reales, creo que la película es más fresca y mejor que otras que había hecho. 

PLENILUNIO (1993) 

Islas: La crítica que yo tengo de Plenilunio es la que todos tienen, que es la del lobo, pero por fuera de eso -que tiene mil imperfecciones técnicas y demás-, a mí me gustó mucho esa película. 

La secuencia del teatro, que dura como 9 minutos, nos tardamos 5 días en filmarla, tiempo que nos tomamos porque yo tenía claro que eso era clave y antes no había hecho algo así. Yo estoy muy conforme con esa escena y estoy conforme con la estructura de la película en general; de hecho estoy conforme con casi todo a excepción del lobo. Lo del lobo fue una cagada. 

Que el lobo fuera albino no fue una cuestión innovadora, creativa, vanguardista de parte de Islas. El lobo era albino porque era más fácil no pintarlo y la guata es blanca (risas) y yo no sabía cómo carajo pintar el lobo. La otra razón es que yo sentí que la sangre iba a lucir mejor sobre pelo blanco, esas fueron las dos razones para que el lobo sea albino. 

LA TRAMPA (1994) 

Islas: La trampa se filmó antes de Plenilunio, pero todo el proceso de post-producción fue un parto de un año y pico y en ese tiempo me dio tiempo a mí para filmar, editar y estrenar Plenilunio

En La trampa yo no trabajé prácticamente para nada con los actores y el diagrama de las tomas es un 98 % mío. Hay literalmente un par de planos que Julio Porley (que tiene buen ojo para la fotografía) aportó, me puedo acordar de uno puntualmente que es una toma en que uno de los hermanos locos está en la cama y la cámara hace un travelling a través de los barrotes, muy buena, esa es invención de Julio. 

Después las otras tomas, las secuencias, la forma en que está filmado, los cronogramas de producción, eso es mío. El trabajo con actores es de él. En cuanto al guión, la historia era de él, la secuencia de las escenas las escribí yo y luego tuvimos sesiones de trabajo donde no nos empezamos a llevar bien. Era trabajo en el guión, donde a mi juicio (me puedo equivocar), él quería agregar diálogos que explicaban todo y a mí eso me molestó. 

Y él fue el que introdujo lo del español neutro y la década del 50, visualmente la década del 50 está bien pero el español neutro me rompe los huevos. 

La semana próxima seguiremos con esta entrevista con Ricardo Islas, hablando de sus dos últimas pelis en Uruguay y su obra en Estados Unidos. Es para no perdérsela y, sobre todo, para que impriman y guarden estas dos notas como un tesoro: palabra del FantastiComm. 

Nota de Montevideo Portal: En la foto, el fantástico Sergio Moreira, Ricardo Islas y Fausto Balbi

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 02/09/2005)

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