«Herbie a toda marcha» (Sergio Moreira)

Cupido motorizado y tuneado

Herbie ha vuelto al ataque. Una nueva secuela de Cupido motorizado (The love bug, 1968) está aquí. Ya es la cuarta y es mejor que alguna de las anteriores.

El auto, que lanzó la manía por los Fusquitas alrededor del mundo, regresa después de 25 años sin estar en las pantallas de cine. Esto no quiere decir que no haya aparecido en la pantalla chica, ya que en estos últimos años lo ha hecho alguna que otra vez. 

¿De qué estás hablando, viejo?

El guionista Gordon Buford escribió un guión en el año 1961, donde detallaba la historia de un auto que tenía vida propia. En un primer momento se llamaba algo así como Chico-Auto-Chica y no estaba en la mente de Buford que fuera un Volkswagen Fusca. 

En 1969, un estreno causaría sensación en Estados Unidos y también en el mundo entero: Cupido motorizado . Esta peli era, nada más y nada menos, que la versión llevada al celuloide de aquel guión que paseaba desde hacía ocho años por la Disney. 

De entre varios autos que ¡hicieron un casting! (eran muy locos los sesenta), se terminó eligiendo al Fusca modelo 1963 con techo corredizo. El encargado de dirigir esta peli fue Robert Stevenson a quien no hay que confundir con Robert Louis Stevenson, el autor de la novela El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, entre otras. 

Stevenson era un director estrella en Disney, ha dirigido las mejores comedias que se recuerden en este estudio. Si están listos para el montón de información aquí les va; Stevenson (1905-1986) dirigió las siguientes pelis: Las minas del Rey Salomón (King Solomon’s mines, 1937), El profesor distraído (The absent minded proffesor, 1961), Los hijos del Capitán Grant (In search of the Castaways, 1962), El profesor Voligoma (Son of Flubber, 1963), Mary Poppins (1964) y Travesuras de una bruja (Bedknobs and Broomsticks, 1971). 

En Cupido motorizado, un Fusca – que se encuentra a la venta en una automotora- sigue a un tipo que no permitió que el dueño de este local lo maltratara. Esto le acarrea que el dueño del local le exija que compre el auto o que vaya a prisión por robo. A partir de este momento, Jim Douglas (interpretado por Dean Jones) trata de entenderse con este auto que parece tener vida propia. Cuando Tennessee Steinmetz (Buddy Hacket) se entera de esto, reconoce que este auto tiene un corazón y que por fin se está cumpliendo lo que él siempre profetizó; que un día las máquinas se levantarían como seres humanos (obviamente, quien creó esta historia fumaba cosas raras). Luego de conocer toda esta situación y entender que Herbie (es así como lo llama Steinmetz) es un auto con sentimientos, comienza la otra historia: las carreras de autos. 

Herbie compite en distintos escenarios, siendo la sorpresa; pero tiene un gran rival en Peter Thorndyke (David Tomlinson, el villano más adorable de Disney) quien quiere verlo fuera de las carreras y convertirlo en chatarra. 

El éxito de Cupido motorizado generó una secuela: La pandilla de Cupido motorizado (Herbie rides again, 1974) del mismo director. Cuenta como Herbie está al cuidado de la madre de Steinmetz y juntos luchan contra un empresario inescrupuloso que quiere destruir la estación de bomberos donde ellos viven. Una secuela muy mediocre y nada digna para nuestro amiguito. Lo más extraño de todo es que esta es una secuela doble, porque el empresario es Alonzo Hawk (Keenan Wynn) el mismo malo de El profesor distraído

Tres años después llegaría Cupido motorizado enamorado (Herbie goes to Montecarlo, 1977); donde el director Vincent McEveety recupera el espíritu de la primer película. Aquí Herbie es llevado a Francia para competir en una de las carreras más importantes del mundo. Nuevamente es Jim Douglas quien conduce el Fusquita y el mecánico que lo acompaña esta vez es Wheely Applegate (Don Knotts, el tonto por excelencia de Disney). Pero no sólo se cuenta la anécdota de la carrera, también hay otras historias por allí: el diamante más caro del mundo es robado y escondido en el tanque de nafta de Herbie. Y, por primera vez, ¡nuestro auto favorito se enamora ¡de un Lancia! Muy buen regreso de nuestro amiguito. 

La última aparición de Herbie en el cine fue en Cupido motorizado rumbo a Río (Herbie goes bananas, 1980) del mismo McEveety, donde el Fusca se hace amigo de un niño ladrón panameño. El auto se encontraba allí, donde se da como herencia para el sobrino de Douglas, quien junto a un amigo lo quiere anotar en el gran premio de Rio. La historia tampoco transcurre en una carrera, sino que nuestro amiguito tiene que huir de tres malhechores que quieren atrapar al ladroncito. Esta secuela es absolutamente para niños e incluye una canción en spanglish. Una tercera parte de la peli está hablada en español. 

Entre esta peli y la recientemente estrenada, hubo una serie televisiva con Dean Jones (Herbie, the love bug, 1982) que duró tan solo 5 episodios y que tuvo entre sus directores a: Bill Bixby y a Vincet McEveety. 

En 1997 se realiza un telefilme llamado The love bug de Peyton Reed, director que después realizara Triunfos robados (Bring it on, 2000) y Abajo el amor (Down with love, 2003). El personaje principal era interpretado por Bruce Campbell, la estrella de Diabólico (The evil dead, 1981) y sus secuelas; quien retomaba su personaje después de varios años era Dick Jones. Así es que llegamos a esta, la quinta secuela oficial y como todos los números impares de la serie- en donde nuestro amado cochecito vuelve a las pistas. 

Pero… ¿de qué viene todo?

Maggie (Lindsay Lohan) es la hija de un gran piloto retirado: Ray Peyton (Michael Keaton) y comparte su afición por los fierros. Pero su padre decide que el que debe correr es su hijo Ray Jr. (Breckin Meyer), quien es un pésimo chofer. Cuando Ray le regala el dinero para que su hija compre un auto, ella se topa con Herbie y va a descubrir qué es lo que lo hace especial. Maggie podrá participar en carreras (sin que el viejo lo sepa), Herbie volverá a las pistas y también se enamorará de una New Beetle último modelo. 

Lo que podría haber sido un refrito de las pelis anteriores, se posiciona como una de las mejores secuelas de la original; quizá detrás de Cupido motorizado enamorado. Y si bien refrita algunas ideas de las versiones que le anteceden tiene un guión propio y bien escrito que es disfrutado incluso por aquellos que vieron toda la saga. 

El elenco es muy bueno: se destacan Keaton, Matt Dillon y Lohan. Los efectos digitales, por momentos, son insufribles pero acompañan la historia, aunque es cierto que no era necesario usar esos efectos de los ojitos o caritas de Herbie. 

¿Pero, ‘tonce que hacemos? ¿Vamo’ al cine o no vamo ?

Sí, y de paso lleva al niño o niña que tengas a mano. Es para el disfrute de toda la familia, aún sabiendo qué es lo que vas a ver. El gran mérito de Herbie a toda marcha es que no es una peli pretenciosa, sino que es un divertimento familiar apuntado a los niños. Y al final demuestra que la vieja fórmula de Chico-Auto-Chica sigue funcionando. 

«Herbie a toda marcha» (Herbie: Fully loaded, 2005) de Angela Robinson. Guión: Thomas Lennon, Robert Ben Garant, Alfred Gough y Miles Millar, sobre personajes de Gordon Buford. Con Lindsay Lohan (Maggie Peyton), Michael Keaton (Ray Peyton Sr.), Matt Dillon (Trip Murphy), Breckin Meyer (Ray Peyton Jr.), Justin Long (Kevin) y Herbie. Duración: 101′. Distribuye: RBS.

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 29/07/2005)