«Boogeyman: El hombre de la bolsa» (Sergio Moreira)

¡El regreso del cuco!

Se ha estrenado en Uruguay una nueva producción de Sam Raimi, apostando al terror y trayéndonos un personaje de nuestra más tierna infancia.

El título al español es equívoco, porque nos recuerda a otro personaje y no al que se refiere la película del director Kay. Porque Boogeyman, lejos de ser el viejo de la bolsa, es el nunca tan bien ponderado Cuco. ¡Sí, chicos! Aquel que si no te dormías aparecía para llevarte, aquel que nos aterrorizaba desde la puerta abierta del ropero o que podía estar debajo de la cama (y al que cuando somos grandes, aunque no se vaya, no le damos tanta pelota). Un personaje distinto a ese tipo que venía a llevarnos si no nos tomábamos toda la sopa (no sin antes tomarse la sopa, ese viejo asqueroso). 

De todas formas no es la primera vez que el cine se la agarra con el Cuco, ya que antes había aparecido como invitado en alguna peli – por ejemplo en El extraño mundo de Jack (The nightmare before Christmas, 1993)- e incluso llegó a protagonizar otros filmes. 

¿De qué estás hablando, viejo?

El viejo y querido Cuco ya había aparecido en los ochenta (en pleno auge del boom del terror de psicópatas), en una película que fue estrenada en Uruguay: El espejo negro (The Boogeyman, 1980) del director alemán Ulli Lommel. Aquí parece que el Cuco se escondía detrás del reflejo de los espejos (esta no la tenía, el Cuco alemán es más salado que el nuestro) y desde allí comenzaba a asesinar a quienes se les pasaran por delante. Contaba con un ignoto elenco del que sobresalía John Carradine (1906-1988), un excelente actor que – de entre sus 251 películas – lo podés haber visto en: Sangre en el castillo de Drácula (Blood of Dracula s castle, 1969), Aullidos (The howling, 1981) o Tengo un monstruo en el ropero (Monster in the closet, 1987). 

Pero esto no quedó acá, ya que esta peli generó dos secuelas: Boogeyman 2 (1983) de Bruce Starr, con Suzanna Love (la estrella de la primera parte) y Ulli Lommel (el director de la original ¡como actor!), en una secuela horrible y sin guión. Tanto es así que los primeros 40 minutos de la cinta son un racconto de todo lo sucedido en la primera y luego la historia nos cuenta como un equipo de rodaje hace una película sobre los sucesos ya narrados. Varios años después llegaría Return of the Boogeyman (1994) de Deland Nuse, donde otra vez se recurría al flashback para contarnos lo que había sucedido en aquella peli de 1980. 

Boogeyman, el hombre de la bolsa es una versión distinta del mito. Una gran ventaja es que encontramos a Sam Raimi, un querido director del género que más nos gusta, en carácter de productor. 

Pero… ¿de qué viene todo?

Tim (Barry Watson) es un muchacho que le tiene miedo al Cuco, todo esto porque cuando tenía ocho años vio como este ser se manyó al padre delante de él (una buena razón para tener cuiqui). Luego de un tiempo se entera que su madre fallece y es en ese momento que tiene que volver a la vieja casa. En su primer noche en la casa de su infancia, empezará a notar que el miedo que siempre sintió tenía un porqué. 

El argumento es muy bueno, y si bien se deshilacha un poco al final, está muy bien narrado con el ritmo que una historia de terror necesita. Lamentablemente el director, en su afán por hacer al Cuco aterrador, termina destruyendo al mito haciéndolo más risible que temible. 

El director Stephen T. Kay ha realizado varias películas menores, de las cuales solo conocemos una: El implacable (Get Carter, 2000) con Sylvester Stallone, un mal antecedente que no nos deparaba grandes expectativas. 

De todas formas parece que la mano del productor surge para ir puliendo a un director de escasos recursos, logrando que éste maneje muy bien los tiempos que el género requiere. Los efectos sonoros logran todo un clima, junto a la música y eso funciona mejor que los efectos visuales, escasos y mal puestos. 

¿Pero, ‘tonce que hacemos? ¿Vamo al cine o no vamo’?

Yo diría que si, ya que Sam Raimi es una garantía de calidad. Aunque debo decir que esta peli es absolutamente previsible, el director Kay logra asustar de todas formas. 

También, para aquellos que gusten de Raimi, podrán ver que algunas locaciones (como la casa de la infancia de Tim) son típicas de este cineasta, ya que nos recuerda a la que utilizó para Diabólico (The evil dead, 1981). Otra joyita para los adoradores de Raimi es la participación de Lucy Lawless, la actriz que supo encarnar a Xena en la serie televisiva del mismo nombre (Xena: Warrior princess, 1995). 

Es recomendable no irse de la sala hasta que terminen los títulos finales, ya que allí hay una sorpresa que nos prepara para la secuela que ya se está por filmar. 

Chicos, no se preocupen por El hombre de la bolsa ya que en esta peli no aparece, ¡pero el Cuco los está esperando en sus cuartos!

«Boogeyman: El hombre de la bolsa» (Boogeyman, 2005) de Stephen T. Kay. Productores: Sam Raimi y Rob Tapert. Con Barry Watson (Tim), Emily Deschanel (Kate Houghton), Skye McCole Bartusiak (Franny), Lucy Lawless (Madre de Tim) y Andrew Glover (Boogeyman). Duración: 89′. Distribuye: Movie. 

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 22/07/2005)

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