«Guerra de los mundos» (Sergio Moreira)

¡E.T. GO HOME!

Spielberg vuelve a traernos una historia de extraterrestres, pero ya no son tan buenos como antes ni las historias tan inocentes como las de antaño.

No es la primera vez que la novela La guerra de los mundos es llevada al cine, ya había sido adaptada antes e incluso había tenido su versión más famosa en radio. ¿Qué es lo que lleva a un director prestigioso a retomar otra vez esta historia? Supongo que las ganas de mostrar su astucia como director, alucinarnos con nuevos efectos visuales y aprovechar el tinte político que podría tener la historia. 

Pero quienes han leído la novela original saben que Stevie no ha sido tan fiel a la historia como se comenta. 

¿De qué estás hablando, viejo?

La guerra de los mundos es una novela escrita por H. G. Wells (1866-1946) en 1898. Es la primer novela que relata el encuentro con marcianos (¡sí, marcianos!), y la que logró que éstos fueran temidos (hasta que Bradbury los reivindicó con sus Crónicas marcianas). 

Algunos años después un futuro director de cine – llamado Orson Welles -, haría una versión radial. Resulta que el amigo Orson tenía un grupo teatral que se dedicaba a hacer radionovelas, y decidió que Halloween era una buena fecha para largar una historia de terror. Cuando lanza ese día su adaptación de la novela de Wells, en Estados Unidos estalla el caos: los tontitos radioescuchas se tragaron todo. 

Pero… ¿qué narra este libro?

La invasión de los marcianos a la Tierra para destruir a todos sus habitantes y así quedarse con el planeta, ya que Marte se está muriendo. Había solapada en esta premisa una crítica a los países europeos que con sus conquistas destruían y mataban a los habitantes de sus colonias. De esta forma, les mostraba que siempre había un poder superior al de ellos que los podría aniquilar. 

En 1953, el director Byron Haskin (1899-1984) dirigió La guerra de los mundos (The war of the worlds), produciendo terror en quienes iban a ver la peli. Haskin venía haciendo películas desde la época del cine mudo y tenía en su haber algún que otro éxito como La isla del tesoro (Treasure island, 1950) y Tarzán en peligro (Tarzan’s peril, 1951). 

Las imágenes de la peli de Haskin aún nos quedan en la mente, pues trae unas naves espaciales excelentes que aún hoy influyen en la cultura popular. Los efectos estaban muy bien logrados para la época y tenía la producción de un maestro en este arte, George Pal. Pal luego adaptaría nuevamente a Wells en su clásico La máquina del tiempo (The time machine, 1960). 

Pero… ¿de qué viene todo?

En la versión de este año no son marcianos quienes nos atacan, son extraterrestres que vienen de un planeta indefinido. Ocultos en una tormenta llegan para matar a los seres humanos; su única razón parecería ser la envidia. 

Tom Cruise es Ray Ferrer; un típico piola, divorciado con dos hijos y que es más inmaduro que sus críos. Podríamos decir que es la versión yanqui del típico personaje de Francella, pero a pesar de ser tan despreocupado, sus hijos le interesan más que nada. 

¿Qué pasa cuando el rey de los langas es testigo del ataque de los extraterrestres? No se vuelve un héroe, sino todo lo contrario; huye para salvar a sus hijos y así lo hará hasta encontrar el escondite perfecto. Corre, Tomy, corre. 

Hay una doble lectura en este nuevo filme de Stevie y Tom -quienes ya habían colaborado previamente en Minority report: Sentencia previa (Minority report, 2002)-. Los invasores atacan de manera violenta y asesinando sin piedad, esto produce que los hijos de Ray Ferrer pregunten si sus atacantes son los terroristas: esto más que parecer un chiste es una afirmación de lo que nos quiere decir Spielberg. Los extraterrestres son terroristas y esa es la amenaza que el pueblo sufre. 

Si en la década del 50 el cine de ciencia ficción se usaba para mostrar los estragos de la «amenaza roja» (la Rusia comunista), en este nuevo siglo Spielberg lo utiliza para atacar a la «amenaza terrorista». 

Lo primero que nos afirma que este es el punto de vista del director, es cuando la voz en off (a cargo de Morgan Freeman) nos dice que desde otras partes somos mirados con envidia, tomando sólo una parte de la frase aparecida en la novela original. La segunda señal es cuando Ray llega a su casa cubierto de las cenizas de otros seres humanos; una imagen que alude a la caída de las Torres gemelas el 11 de setiembre del 2001. 

Luego muchas cosas suceden y vemos un ataque masivo a los Estados Unidos. Es cierto que también se menciona que hay otros ataques en varios países, pero el importante es el que ocurre en USA. Más precisamente el que le ocurre al personaje de Tom Cruise y su familia, quien no dudará en dejar morir a miles o matar si es necesario por sus hijos. 

Aquí hay un tema que podría ser muy rico si hubiera sido explotado, que es ver como los humanos pueden ser tan crueles como los atacantes. En dos situaciones distintas vemos como los seres humanos actúan egoístamente, llegando a asesinar a otras personas por su supervivencia personal. En vez de mostrar esto y compararlo con la actitud de los extraterrestres (que estaban haciendo lo mismo), Spielberg justifica la actitud a manos de su personaje principal. 

Es muy duro que un director que se ha preocupado de temas más humanos en filmes como La lista de Schindler (Schindler s list, 1993), nos traiga una obra donde el mensaje sea de un egoísmo tan cruel, algo que pensábamos que Spielberg estaba lejos de hacer. 

Una cosa que hay que decir a favor del filme es que el suspenso está muy bien llevado; tanto como el terror que ocasiona en muchas secuencias. No hay momento de las casi dos horas de duración, que uno no esté al borde de la butaca y eso demuestra que Stevie sigue en carrera como director de género. Lamentablemente no está acompañado de un buen guión, que adolece de errores que subestiman al espectador (como el único auto que funciona porque sí o las cámaras que funcionan cuando otros objetos a batería no), acompañado de un final abrupto y muy mal resuelto. 

¿Pero, ‘tonce que hacemos? ¿Vamo al cine o no vamo’? 

Hay varios puntos a favor; un director que sabe llevar el ritmo como Spielberg, una excelente actriz como Dakota Fanning, una de las mejores actuaciones de Tom Cruise y los mejores efectos especiales vistos hasta el momento. 

Hay otros puntos en contra: un guión muy manipulador, las obras anteriores de La guerra de los mundos que la superan (pero que posiblemente muchos no hayan visto u oído) y un sabor amargo a cine patriotista. 

Entre unos y otros están empatados, por lo tanto habrá gente que saldrá muy molesta del cine y otra que dirá que vio una de las mejores películas del año. Como dato curioso tenemos la actuación de Gene Barry y Ann Robinson (los actores de la película original) haciendo de los suegros de Cruise. 

A aquellos que vayan a ver la peli espero sus comentarios. Y recuerden: los humanos unidos jamás serán vencidos. 

«Guerra de los mundos» (War of the worlds, 2005) de Steven Spielberg. Guión: Josh Friedman y David Koepp, basado en la novela de H. G. Wells. Productores: Kathleen Kennedy y Colin Wilson. Música: John Williams. Fotografía: Janusz Kaminski. Con Tom Cruise (Ray Ferrier), Dakota Fanning (Rachel Ferrier), Tim Robbins (Harlan Ogilvy), Miranda Otto (Mary Ann), David Harbour (Trabajador portuario), Morgan Freeman (Narrador). Compañías productoras: Paramount Pictures, DreamWorks, Amblin Entertainment y Cruise/Wagner Productions. Duración: 116′. Distribuye: RBS. 

Sergio Moreira (El Fantasticomm, Montevideo Portal, 08/07/2005)

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