«Mi vecino, el asesino» (Jaime Costa)

Algunas buenas ideas

La gracia de Mi vecino, el asesino, una comedia de crímenes y engaños, reside en chistes efectivos y en un elenco solvente, encabezado por Bruce Willis, que defiende con humor sus papeles.

Si la misión de una comedia es hacer reír, entonces Mi vecino, el asesino cumple con ella. El comienzo no es muy promisorio, con Matthew Perry como un dentista fracasado de Montreal que cada vez que da un paso mete la pata y cada vez que abre la boca dice lo que no debe. Ese personaje torpe no es digno de simpatía y parece lógico que la arpía de su mujer (Rosanna Arquette) lo odie y hasta piense en mandarlo matar para cobrar su seguro de vida. Pero Perry demuestra que no es tan estúpido como se empeña en hacer creer y logra que el asesino a sueldo que se muda al lado (Bruce Willis, nada menos) le tome afecto, a pesar de los temores que su sola presencia (suave pero amenazante) imponen al inseguro dentista.

Las cosas se complican cuando se sabe que un poderoso mafioso de Chicago (Kevin Pollak) ha puesto precio a la cabeza de Willis, lo que enciende la codicia de Arquette para empujar a Perry a delatar al vecino y esconder un plan más siniestro que implica la desaparición de su marido, matando dos pájaros de un tiro y cobrando dinero por ambos lados. Pero aquí se revela el doble juego de varios personajes, la astucia de Willis (que se las sabe todas), la personalidad oculta de la bonita secretaria de Perry (Amanda Peet) y la arriesgada actitud de éste, que se envuelve sentimentalmente con la esposa de Willis (una rubia y tentadora Natasha Henstridge) y no puede quedar bien con unos y con otros.

Muy amena

El desarrollo de esa intriga tan entreverada es el centro de esta comedia que tiene sus buenos chistes y varias vueltas de tuerca que envuelven a demasiados asesinos que se entrecruzan tras muchas víctimas, alguna de las cuales no sabe de dónde vendrá la bala mortal.

El mejor antecedente del director Jonathan Lynn había sido la comedia Mi primo Vinny (1992), con Joe Pesci y Marisa Tomei, que se llevó un Oscar como mejor actriz de reparto. Otros títulos con Eddie Murphy, con Michael J. Fox y con Steve Martin no llegaron a ser recordables, pero Mi vecino, el asesino cuenta con un libreto de Mitchell Kapner que tiene su gracia y el director Lynn saca buen partido del elenco, donde Bruce Willis pone presencia, Matthew Perry cara de bobo, aunque bueno e ingenuo, y las dos mujeres Henstridge y Peet lucen espectaculares. También aparece el enorme Michael Clarke Duncan, reciente candidato al Oscar por Milagros inesperados, mientras Rosanna Arquette se sobra para imitar un acento francés y componer a la odiosa esposa de Perry.

Todos ellos aseguran algunas auténticas carcajadas, que sumadas a las canciones de la banda sonora y a las hermosas tomas de Montreal y de Chicago, configuran una comedia divertida con algunas buenas ideas.

«Mi vecino, el asesino» Título original: The Whole Nine Yards. Origen: EEUU, 2000. Director: Jonathan Lynn. Libreto: Mitchell Kapner. Intérpretes: Bruce Willis, Matthew Perry, Rosanna Arquette, Michael Clarke Duncan, Natasha Henstridge, Amanda Peet, Kevin Pollak. Duración: 98 minutos. Estreno: Casablanca 3, Moviecenter Montevideo 10, Moviecenter Portones 3, Plaza, Punta Carretas 1. *** (Buena)

Jaime E. Costa (El Observador, 26/07/2000)

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