«El gran Lebowski» (Eduardo Alvariza)

Ser hippie a los 50

Nadie puede negar que el tipo tiene porte, estilo, clase. Anda por los 50 y lleva el pelo largo, barba y una vestimenta que nunca cambia (si se baña se vuelve a poner lo mismo): canguro gris gastado, camiseta sucia, bermudas viejas y un par de chancletas de cuarta. Le gusta el bowling y se pasa todo el día fumando marihuana. Por supuesto, no tiene trabajo. Pero se las arregla para vivir en Los Angeles y seguir siendo fiel a sus ideales hippies. Todos lo conocen como «The Dude» (El Fino), y su apellido es Lebowski (Jeff Bridges). El asunto es que al llegar a su casa, una noche, se encuentra con dos matones que le reclaman el dinero de una deuda. A partir de allí, El Fino y un par de amigos (Steve Buscemi y John Goodman) navegarán por El gran Lebowski (que se estrena mañana viernes 7 en los cines Ejido, Punta Carretas y Movie Center de Portones), una divertidísima comedia policial plagada de equívocos, vueltas de tuerca y humor negro, características sin las cuales alguna gente no podría vivir, entre ellos Joel y Ethan Coen.

El gran Lebowski es una deliciosa pasarela de personajes por un alocado argumento que se dispara a altas velocidades (esperen a ver la intervención de John Turturro, con una versión de «Hotel California» de Gypsy Kings de fondo). La escenografía global es la ciudad de Los Angeles, y en particular el interior de un bowling, con sus pisos relucientes, con ese ir y venir de las bolas y los bolos, con los acrobáticos y amanerados movimientos de los jugadores. Esa plasticidad llega a su extremo en uno de los sueños delirantes de Lebowski, donde los Coen rinden homenaje claramente al coreógrafo Busby Berkeley.

Estos hermanos cuyo perfil cinematográfico es decidido e inconfundible, llegan al séptimo largometraje como si se tratase del primero: con espontaneidad, ideas nuevas y empuje. Cada historia de los Coen es la historia; cada personaje de los Coen es el personaje. El estilo, lejos de traslucir algo de rutina (al fin y al cabo ya llevan 15 años dentro de la industria, independiente o no tanto), parece apuntar a una diversión básica que primero debe satisfacer a los propios autores para luego funcionar en el público.

Cada realización de los Coen es un gusto que ellos se quieren dar, y la audiencia responde con chiflidos de aprobación y pataleos de alegría en cuanto se aproxima una nueva película de estos hermanitos. Cameron, Scorsese, Coppola y Altman tienen sus seguidores incondicionales. Pero los Coen tienen hinchada pesada, de la que se cuelga del alambrado. ¡Aguante Joel, aguante Ethan!

«El gran Lebowski» (The Big Lebowski) EE.UU., 1998. Dirección: Joel Coen. Guión: Joel y Ethan Coen. Fotografía: Roger Deakins. Con Jeff Bridges, John Goodman, Steve Buscemi, Julianne Moore, Philip Seymour Hoffman, John Turturro, Tara Reid, David Huddleston, Peter Stormare, David Thewlis, Sam Elliott, Ben Gazzara, Jon Polito. Estreno: mañana viernes 7 en los cines Ejido, Punta Carretas y Movie Center de Portones.

E.A.L. (Búsqueda, 06/05/1999)

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