“Venganza” y “Por órden de desaparición” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

El órden de los desaparecidos

Tras la muerte de su hijo, el encargado de guiar enorme barrenieve en zona montañosa, emprende la búsqueda de aquellos narcotraficantes responsables de la muerte del joven, iniciando su cadena mortal de venganzas.

Este clásico “thriller” norteamericano transcurre sin el brío que el mismo realizador noruego Hans Petter Moland, imprimiera a la producción sueca-noruega-danesa, de 2014, Kraftidioten (El órden de los desaparecidos) que no es otra cosa que la versión original de Venganza.

Exhibida en el festival argentino “Pantalla Pinamar”, en 2015, como Por orden de desaparición, y sin estreno montevideano, Kraftidioten puede verse en el sitio web “gnula.nu”.

En ambos casos el guión pertenece al danés Kim Fupz Aakeson, si bien en Venganza se agrega el nombre del casi debutante y escasamente conocido Frank Baldwin, que no debe confundirse con el actor del mismo nombre.

La violencia extrema de la original Kraftidioten evoca al cine de Tarantino, a la vez que su subyacente y truculento humor negro parece provenir de los hermanos Coen, una formidable simbiosis entroncada directamente con el policial negro del actual cine nórdico, cuya expresión más notoria está constituida por la serie de films basados en novelas del emblemático Stieg Larsson.

Hans Petter Moland en Kraftidioten se refiere a seres que le son próximos, para los cuales ha elegido intérpretes alejados de todo rasgo elegante. Tipos extremadamente rudos, así actúen en nombre del bien o del mal, totalmente veraces, en un reparto donde sobresalen Bruno Ganz y Stellan Skarsgard. En Venganza, los estallidos de violencia parecen responder a los habituales parámetros infinitas veces manejados con rutina por un cine inserto en los canales de la gran industria fílmica norteamericana.

El muy correcto Liam Neeson no abandona al clásico “héroe hollywoodiano” y tiene su debido complemento en Laura Dern.

No debe confundirse al “bacalao de noruega”, con el humilde y digno “tiburón charqueado” de Punta del Diablo.

Addenda.

Las minorías postergadas, la desaparición de la sociedad del bienestar, irrumpen con diferente vigor en ambos títulos. En la “remake”, dicen presente las imprescindibles dosis de DD.HH. aunque quedan desligadas de una rigurosa actualidad. Lo contrario ocurre en el original, donde las referencias son directas respecto a una Escandinavia en la que resurgen pasados rasgos nazi-fascistas que anidan en sectores a veces decididamente delictivos, si bien van ganando terreno en una sociedad peligrosamente permeable. No se trata de una apreciación puntual de un film, y al respecto conviene revisar Expediente 64: los casos del departamento Q (Dinamarca-Alemania 2018: dir. Christopher Boe), parte de una saga policial creada por el escritor Jussi Adler-Olsen, en torno a dos detectives que trabajan conjuntamente: uno de ellos “nórdico puro”, el otro proveniente de la cultura islámica.

Curiosamente, es el cine policial escandinavo el que se ha encargado de colocar sobre la mesa discriminaciones que durante décadas fueron escondidas por una sociedad socialdemócrata, creadora de un envidiable sistema social, que empero contenía en su interior un racismo que no afluía a la superficie por tratarse de sociedades homogéneas, sin extraños que resucitaran un pasado pro-nazi o al menos tolerante con aquella ideología.

No debemos caer en la simplificación de enrostrar a los países nórdicos la buena voluntad neutralista para con los nazis. Dinamarca fue terriblemente castigada durante la ocupación nazi y su protección hacia los judíos fue notoria. Noruega, enfrentada al imperialismo soviético, combatió junto a los alemanes. Suecia practicó un seudo neutralismo ya que gobierno y población eran entusiastas y callados partidarios de Hitler (ver Memorias de Ingmar Bergman) y en complicidad con comerciantes de los EE.UU., mediante un sistema de triangulación, hizo posible que desde los EE.UU. se permitiera la adquisición de alambres de púa para los campos de concentración por parte de los germanos, quienes no podían destinar para esas alambradas el acero requerido por la fabricación de tanques Panzer, efectuadas por las empresas Krupp, Daimler Mercedes, Henschel, Porsche, etc.

Venganza” (Cold Pursuit). EE.UU. / Reino Unido / Canadá / Noruega 2019. Dir.: Hans Peter Moland. Con: Liam Neeson, Laura Dern, Michael Richardson.

El orden de los desaparecidos” / “Por orden de desaparición” Suecia / Noruega / Dinamarca 2014. Dir.: Hans Peter Moland. Con: Bruno Ganz, Stellan Skasgard

Álvaro Sanjurjo Toucon (13/02/2019)

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