“La mula” (Alberto Postiglioni)

Un personaje a la medida de Eastwood

Lejos está en años y experiencia el Clint Eastwood actor de los Spaghetti Western filmados en Italia; Por un puñado de dólares (1964), Por unos dólares más (1965), Lo bueno, lo malo y lofeo (1966) todas dirigidas por Sergio Leone. Y, de otras películas rodadas en EE.UU. Del director talentoso de Bird (1988), Los imperdonables (1992), Medianoche en el jardín del bien y del mal (1997), Río Místico (2003), Million dollar baby (2004). Claro, la lista está incompleta, tampoco es la intención de confeccionar una filmografía, pero para este cronista son las más destacadas, pueden estar de acuerdo o no, eso es otro tema.

Es simplemente un recordatorio de aquel actor delgado, joven, vigoroso, recio como su detective Harry Callahan. A éste director, productor, compositor musical actual, capaz de interpretar a un anciano casi de su misma edad, el 31 de mayo cumplirá 89 años, y dar la credibilidad que conmueve.

La mula, se basa en hechos reales a partir de notas publicadas en The New York Times, sobre un hombre de 90 años que había ganado fama entre narcotraficantes como chofer (mula) que transportaba más cantidad de droga, apodado El Tata.

Con estos datos Eastwood y su guionista Nick Schenk (que lo acompaño en Gran Torino, por el cual ganó el Oscar a mejor guión) arman una historia que tiene mucho de thriller con cuotas bien distribuidas de humor negro. Earl Stone, así se llama el personaje, tiene semejanzas con el Walt Kowalski de Gran Torino, que el mismo Eastwood encarnó. En cuanto los dos son seres solitarios, algo egoístas, alejados por voluntad propia de sus familias, veteranos de la guerra de Corea.

Poco a poco los espectadores nos vamos enterando de la personalidad de Earl Stone; horticultor especializado en lirios que cultiva en su pequeño establecimiento, generoso con su personal mexicano, distante de su familia (esposa, hija, nieta), falta al casamiento de su hija por concurrir a un certamen de cultivadores de flores.

¿Por qué este hombre se mete a delinquir? Bueno, la respuesta está bien resuelta por el eficiente guión y la mano experta de Eastwood (posiblemente haya sucedido tal cual). El negocio da pérdidas, debe cerrar la granja, las deudas lo agobian y alguien le dice que por ser chofer y “entregar” cierta mercadería le pagarán muy bien. Claro, hasta ahí él no sabe de que se trata y no lo sabe hasta después de algunas “entregas”.

Empero, ese descubrimiento en vez de rechazarlo Stone lo convierte en una etapa diferente de su vida; dinero abundante, que le permite pagar deudas, volver al cultivo de lirios, ayudar al club de veteranos de guerra, comprar una camioneta cuatro x cuatro y darse gustos carnales en hoteles carreteros con mujeres desconocidas.

Para entonces el relato tiene un vuelco que lo aproxima a un “road movie”, mientras Stone recorre distancias va conociendo personajes, algunos peligrosos. Paralelo a ello ocurren tres hechos importantes: 1) Comienza una investigación policial sobre las actividades del desconocido “chofer”. 2) El jefe narco le pone a dos secuaces para que vigilen de cerca a Stone. 3) La esposa de Stone está enferma muy grave y es una de las partes que precipita el desenlace.

Estos tres puntos marcan el acontecer por donde transita el relato. El primero, porque entre el agente a cargo de la investigación y Stone hay una conversación, sin conocerse uno ni otro, que de alguna manera los acerca a cierto comportamiento de ellos con sus respectivas familias. En el segundo, Eastwood despliega un humor negro que tiene que ver con uno de los pandilleros, que del rechazo del primer encuentro luego se convierte en una mirada complaciente hacia el anciano. El tercero, es el más importante porque la enfermedad de la esposa (nunca se aclara si están divorciados, si separados) lo reconcilia con el pasado egoísta que lo alejó de sus seres queridos.

Estos hallazgos emotivos son distribuidos en la narración de manera tal que llegan al espectador estableciendo la comunicación necesaria y una empatía a ese anciano, que vive una realidad diferente y que es capaz de decir “lesbianas” en tono burlón a un grupo de mujeres de esa orientación sexual y cierto racismo cuando se refiere a los latinos, “que son todos iguales físicamente”. A pesar de ello Earl Stone “cae bien” y eso es merito de Clint Eastwood y de su composición. Al igual que Dianne Wiest (la esposa), Alison Eastwood (la hija en la ficción y en la realidad), Bradley Cooper (el agente especial), Ignacio Serricchio (actor argentino, en el film el guardia narco) Andy García (el jefe mafioso). Todos ellos aparecen en breves secuencias, pero sus intervenciones aportan momentos importantes en la vida del protagonista.

La mula” (The Mule) EE.UU. Director: Clint Eastwood. Guión: Nick Schenk (colaboró Sam Dolnick, autor de las notas en The New York Times). Fotografía: Yves Bélanger. Montaje: Joel Cox. Música: Arturo Sandoval. Elenco: Clint Eastwood, Bradley Cooper, Dianne Wiest, Alison Eastwood, Taissa Farmiga, Michael Peña, Ignacio Serricchio, Laurence Fishburne, Andy García, Cilfton Collins Jr.Preestrenada el jueves 3 de enero de 2019. Estrenada el jueves 10 de enero de 2019.

Alberto Postiglioni (10/01/2019)

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