“La noche de 12 años” (Paula Montes)

Vivir

¡Cuanto nacer y morir

Dentro la muerte inmortal!

Jugando a cunas y tumbas

estaba la soledad…”

Si hay una película a destacar, es el film de Álvaro Brechner, hacedor de obras relevantes como Mal día para pescar y Mr. Kaplan.

La noche de 12 años retrotrae a la oscuridad, a la soledad total -una suerte de descenso a los infiernos-, que padecieron los tres rehenes de la dictadura uruguaya, José Mujica, Fernández Huidobro, Mauricio Rosencof, durante sus torturantes encierros carcelarios; y la lucidez, la voluntad, que día a día tuvieron que ir buscando, para así no caer en la desesperación, la locura, que eran los fines inmediatos del poder, hasta su liberación en 1985. Si el análisis más elocuente, más actoral, se plasma sobre el ex-presidente José Mujica, sus compañeros no le quedan a la zaga.

Pero lo más significante es el clima, la atmósfera de la película, el cómo poderse rehacer en tanto se les ha quitado las mínimas referencias humano-personales.

El opus se apoya en Memorias del calabozo de Eleuterio F. Huidobro y Mauricio Rosencof, en lo padecido, vivido humillantemente por los rehenes de la dictadura.

Alfonso Tort encarna a Fernández Huidobro, Chino Darín a Mauricio Rosencof y Antonio de la Torre, el actor español, a José Mujica.

La condición humana en condiciones extremas, es el leitmotiv del film de Brechner, de su postulación fílmica.

A estos hombres se les quitó todo, incluso el lenguaje, la casa donde el hombre habita y la obra “brechneriana” muestra como fueron capaces de existir, de sobrevivir en calabozos atemporales, o “kafkianos”.

La cámara adquiere un rol fundamental en especial al comienzo y hacia el final o desenlace. La cámara fija llegara a girar alrededor de 360º grados, configurando un “travelling” circular, que anticipa metafóricamente el tiempo interior de los protagonistas.

Según el director, es una historia que cala profundo sobre el sentido de la existencia y la condición humana, que puede debatirse desde lo cinematográfico, lo filosófico, lo psicológico, lo fisiológico y hasta lo poético. Y lo político está latente así como los desafíos éticos innumerables que les tocó vivir a los agonistas, en aras de una inquebrantable voluntad.

La escena de la madre de Mujica (interpretada por Mirella Pascual), esperando noticias de su hijo en las inmediaciones de un cuartel y bajo la lluvia, es altamente conmovedora. O la visión de Rosencof de su hija desde detrás de las rejas, apuesta a la sensibilidad, y/o a la interioridad de los agonistas.

El papel represor, interpretado por César Troncoso, no deja de ser difícil para un actor de su talla.

Hasta el humor se presentifica en la escena de los baños, no sin dejar de lado una cuota malsana.

Se recomienda ampliamente acercarse a este film sobre la historia uruguaya reciente, puesto que permite al espectador reflexionar sobre una experiencia abisal con serenidad, acerca de un drama que emociona ya que cinematográficamente es una luz que no se apaga fácilmente.

La noche de 12 años” Uruguay, Argentina, España, 2018. Guión y dirección: Álvaro Brechner. Elenco: Antonio de la Torre, Chino Darín, Alfonso Tort, César Troncoso, Soledad Villamil, Mirella Pascual.

Paula Montes (21/11/2018)

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