“La noche de 12 años” (Hugo Acevedo)

Rehenes de la dictadura

La prepotencia, la tortura, la humillación, la degradación, el coraje y la resistencia son las seis claves temáticas de La noche de 12 años, el monumental largometraje testimonial uruguayo que recrea el descarnado y lacerante calvario de los rehenes de la dictadura.

La película, que es una coproducción entre nuestro país, Argentina, España y Francia, está inspirada en Memorias del calabozo, el contundente documento histórico nacido de la inspiración y la sensibilidad literaria de las plumas de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, dos de los tres protagonistas de esta historia real.

El libro condensa la espeluznante peripecia de encierro de los dos autores y del ex presidente José Mujica Cordano, ex guerrilleros del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.

Los tres permanecieron encarcelados en condiciones de absoluto aislamiento en las bastillas de la dictadura liberticida, entre 1972 y marzo de 1985, cuando fueron liberados en el marco de la Ley de Amnistía que permitió la excarcelación de los presos políticos.

En idéntica condición padecieron la cárcel y la violencia física y psicológica otros seis combatientes: Henry Engler Golovchenco, Julio Marenales Sáenz, Raúl Sendic Antonaccio, Adolfo Wasen Alaníz, Jorge Zabalza Waskman y Jorge Manera Lluveras.

Esta historia de valentía y sacrificio fue publicada por primera vez en 1986, a poco más de un año de la restauración democrática y en el mismo año de la sanción de la Ley de Caducidad, que institucionalizó la impunidad de los delitos de lesa humanidad. La obra fue ulteriormente reeditada en 2016.

Según el prologuista del libro, que fue el fallecido escritor Eduardo Galeano, la obra celebra la victoria de la palabra humana, ya que los rehenes –que fueron condenados al silencio por los inquisidores uniformados- rememoran lo que fue su experiencia de vida en el cruel encierro al que fueron sometidos en condiciones realmente infrahumanas

Esta obra es el tercer largometraje del cineasta uruguayo Álvaro Brechner, autor de la recordada Mal día para pescar (2009) – inspirada en un cuento del brillante narrador Juan Carlos Onetti-y seleccionada para el Festival de Cannes- y Mr. Kaplan (2014), una desenfadada comedia dramática presentada en numerosos festivales y seleccionada para los premios Goya.

El film -que es rico en apuntes históricos que recuperan la memoria de la tragedia colectiva padecida por nuestro país en los años de plomo- privilegia naturalmente la experiencia de confinamiento de los tres combatientes tupamaros en establecimiento militares.

No en vano la historia comienza con la captura y reclusión en el Penal de Libertad de los tres protagonistas, interpretados por el uruguayo Alfonso Tort (Eleuterio Fernández Huidobro), el argentino Ricardo “Chino” Darín (Mauricio Rosencof) y el español Antonio de la Torre (José Mujica).

Las primeras escenas, magistralmente filmadas como toda la película, trasuntan la brutal prepotencia de la represión institucionalizada durante la predictadura y el ulterior gobierno autoritario, que pulverizó literalmente todas las libertades públicas y garantías individuales.

Las imágenes recrean el tormento de los presos esposados, encapuchados y supliciados por sus verdugos, desde el régimen de alta seguridad del penal hasta el calvario de los cuarteles, donde fueron despojados de todo resquicio de humanidad.

Mediante una caligrafía cinematográfica que prioriza el trabajo visual y el sonido, el relato se torna una experiencia sensorial realmente agobiante y rayana en lo pesadillesco.

En tal sentido, la filmación en espacios acotados apenas iluminados y semejantes a cuevas sugieren una sensación de asfixia, en una estética que parece arrancada de las entrañas mismas del infierno, tal cual lo imaginó el poeta italiano Dante Alighieri, en su inmortal obra maestra La divina comedia.

La cámara hurga en el interior de esas celdas subterráneas, donde yacen cuasi inmóviles los cuerpos extenuados y lacerados por la tortura y el hambre de tres hombres que no sucumben.

Empero, el drama también se proyecta a la compulsiva ruptura de los vínculos afectivos, con familiares humillados o bien limitados durante las breves visitas a un contacto mínimo con sus seres queridos.

Tal vez el personaje del oficial militar encarnado con singular intensidad interpretativa por César Troncoso, constituya un cabal testimonio de todo el cinismo, el odio y la crueldad de los mastines de la dictadura.

Es, sin dudas, el correlato de la alienación de un régimen que intentó vanamente quebrar la resistencia de un grupo de hombres que soportaron lo insoportable, hasta las últimas consecuencias.

Incluso, estos estoicos luchadores lograron derrotar al silencio del aislamiento, al comunicarse a través de golpes en las paredes de las celdas, en una suerte de código Morse que reprodujo hasta las más inenarrables emociones.

Hay impactantes secuencias que recrean momentos históricos clave, como el feroz tiroteo que condujo a la captura de Mujica, las despiadadas ejecuciones de la finca de la calle Amazonas del 14 de abril de 1972 y el plebiscito de 1980 que marcó la derrota, en las urnas, de la reforma constitucional impulsada por la dictadura, entre otros episodios no menos relevantes.

Empero, tal vez el momento más emotivo y conmovedor sea la reconstrucción del ansiado reencuentro, en un inmenso abrazo, de los presos políticos con sus familiares y su pueblo, en marzo de 1985.

Los sonidos del silencio”, la inmortal página musical de Simon y Garfunkel que le otorgó vida a la banda sonora de la no menos inolvidable El graduado (1967), adquiere, en este caso, una singular connotación simbólica.

La noche de 12 años es un friso histórico de lenguaje crudo pero a la vez entrañable, que condensa –en clave dramática- la rebeldía de combatientes que fueron sometidos a terribles vejámenes por el monstruo autoritario, en el marco de una horrenda experiencia de prepotencia, sumisión y degradación.

Esta película es un trabajo de alta factura cinematográfica, que destaca por sus excelencias en materia de fotografía, sonido y montaje y por las brillantes interpretaciones de los tres actores protagónicos.

La noche de 12 años” Uruguay, Argentina, España, Francia 2018. Dirección y guión: Álvaro Brechner. Montaje: Irena Blecua. Fotografía: Carlos Catalán. Música: Juan Federico Musid. Sonido: Martín Touron y Eduardo Esquide. Reparto: Antonio de la Torre, Chino Darín, Alfonso Tort, César Troncoso, Soledad Villamil, Sílvia Pérez Cruz, Mirella Pascual y Nidia Telles.

Hugo Acevedo (Revista Onda Digital)

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