“La casa de las mil luces” (Homero Alsina Thevenet)

De esa madeja enredada que es el espionaje, sale una película más que pese a su deslumbrante título no brilla lo suficiente y nos deja a menudo a oscuras sobre las proyecciones catastróficas que podría haber tenido para el mundo si un mensaje -el “4-32”- (hermosa cábala para la del cuarto millón) llega a caer en manos de los empeñados en traficar con los sobresaltos de la humanidad. Pero el asunto, que en sí no quita el sueño a nadie y hace sus méritos para suministrarlo, presenta una característica esencial: el no tener como ambiente el de la guerra mundial, meta inevitable a la que van a parar las películas de este género.

Rosita Moreno, luego de filmar repetidos y “repetidísimos” films en español, vuelve a utilizar el inglés y se adelanta a sus compañeros al presentarse en primer término pero no artísticamente sino en el “cast”, y de todos ellos el que más hace por la brega es Irving Pichel que se gana toda una tonelada de antipatía colectiva.

Y amén de este señor, que justifica un tanto el haber filmado los correspondientes siete actos, saltan a la vista -quizá por lo escasos- algunos detalles bien observados. Tal esa “taza de oro” hecha con una naranja y que sirve para embaucar al héroe y sustentar de algún modo la trama; tal el valet -tenía que ser un valet- científicamente desmemoriado, según él por la guerra mundial, y cuya consecuencia es su cleptomanía, y dos o tres buenas carcajadas que provocan las pequeñas frases de diálogo, entre ellas una en que se antepone la paz internacional a la seguridad de determinada nación (no se explica cuál) y se emplea la frase: “Debes ser internacionalmente patriótico”.

Pero estos pequeños detalles llevaderos no consiguen sacar a flote la consecuencia que se extrae del film. Y es que, si no nos informan a tiempo de la existencia de La casa de las mil luces estaríamos actualmente en guerra con quién sabe qué países. Dichas naciones no sabemos cuáles son, pero, de cualquier modo, felicitémonos.

“La casa de las mil luces” (The House of a Thousand Candles) EEUU, 1936. Director: Arthur Lubin.

Homero Alsina Thevenet (Cine Radio Actualidad, 30/07/1937)

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