“La noche de 12 años” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

Apuntes a propósito del estreno

José “Pepe” Superstar

Bajo el nombre de Pepe Mujica, el bien documentado IMDb (Internet Movie Database) registra un total de catorce films y series televisivas, en que con variable tiempo en pantalla aparece el ex Presidente uruguayo José Mujica Cordano representándose a si mismo. El primer título es el documental español Tupamaros (1997), de Rainer Hoffman y Heidi Specogna, y el más reciente El Pepe, una vida suprema (2018), coproducción de Uruguay, Argentina y Serbia con dirección del talentoso Emir Kusturica, exhibida en el reciente Festival de Venecia, donde un jurado paralelo de la UNESCO premió al film que, tras su proyección, obtuvo un aplauso de casi media hora por parte de un público entusiasta. Fuera de la sala, cuando circulaba sobre la alfombra roja, el viejo tupamaro fue asediado por cazadores de autógrafos cual si fuera una luminaria de la pantalla.

Una de las primeras críticas publicadas fue la de Jonathan Romney, en la revista “Screendaily” quien señaló al film de Kusturica como “retrato poco minucioso y en ocasiones poco informativo”, con “una visión tierna y vívida” de Mujica. Si bien “Lo que la película no logra es dar un sentido real y sustancial de los antecedentes de Mujica en los Tupamaros, así como de la naturaleza especifica de sus actividades guerrilleras.”

En la filmografía precedente hay empero dos notorias ausencias, ya que existe otra entrada donde el ex presidente y ex guerrillero irrumpe en el género denominado ficción, figurando como José Mujica. Esos films son, casualmente, producciones nacionales.

Una es La noche de 12 años, también exhibida en Venecia. Coproducción de Uruguay, Argentina y España, con dirección y guión de Alvaro Brechner, basada en el libro Memorias del Calabozo, de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, en que se reconstruye la brutal reclusión y torturas de que fueran objeto los autores del libro junto a José Mujica, por parte de la dictadura militar. El otro film uruguayo es la divertida caricatura Misión no oficial (2017), coproducida entre Uruguay y los EE.UU. con dirección y guión de Denny Brechner (primo de Alvaro Brechner), Alfonso Guerrero y Marcos Hecht.

Traigan la hierba

Misión no oficial (exhibida en España como “Traigan la hierba”), puede catalogarse de descacharrante e irreverente caricatura cinematográfica. Sin embargo en ella hay componentes que juguetean con lo que es caricatura fílmica y cuanto hay de realidad (pública o desconocida).

Ante el desabastecimiento de marihuana en farmacias que la expenden legalmente, el Presidente de un país viaja a los EE.UU. a efectos de obtener la droga. En su peregrinar, utilizará los servicios de su embajador en Washington y hablará personalmente con quien ocupa la Casa Blanca. Con inteligente humor y ritmo alocado, transcurre esta historia donde el Presidente que viaja para obtener la droga es el mismo José Mujica, el embajador es Carlos Pita, quien detenta ese cargo, y el que está en la Casa Blanca es el mismo Barack Obama.

La culminación del film parece querer difuminar aún más el desleído límite entre invención y realidad (quizás no en los hechos pero sí en su significación), con un final en la chacra de Mujica, con perrita y Fusca, y una frase que en el cine nacional equivale al “Nobody is perfect”, de Una Eva y Dos Adanes, cuando Mujica exclama: “A Lucía, le va a encantar”.

¿Quo Vadis, Mujica?

Alejado de la ortodoxia de antaño, el pragmatismo o la volatilidad del pensamiento del Mujica contemporáneo, se ha sintetizado en su famosa frase “como te digo una cosa, te digo la otra”.

Ante la querella de las candidaturas en el Frente Amplio, surge la voz de Mujica señalando que no se postulará a una próxima presidencia nacional. Pero, “como te digo una cosa, te digo la otra”, partidarios y rivales del astuto ex guerrillero, dentro y fuera del Frente Amplio, muy bien saben de su arraigo que puede permitirle otra voltereta y postularse. O bien, sin ser candidato, ejercer la presión necesaria para impulsar a tal o cual figura.

Y el CINE, una vez, más se convierte en formidable arma política. Mujica “se roba” el Festival de Venecia con el film de Kusturica. Irrumpe en el mismo evento con la estremecedora realidad de la prisión de los 70, de Brechner. Kusturica en lo internacional y Brechner en lo nacional pero proyectándose hacia dentro y hacia afuera, son talentosos cineastas que por casualidad, o debido a una muy precisa estrategia electoral, apuntalan al “Pepe” en el lugar y momento necesarios.

Brechner, una carrera

Nacido en Montevideo en 1976, Alvaro Brechner, hoy residente en España, se fogueó en la televisión de los EE.UU. realizó cortos en España y debuta en el largometraje con Mal día para pescar (2009), sobre cuento de Onetti, aunque felizmente poco “onettiana”. Un muy logrado film, intransferiblemente uruguayo, sin el “bajón” y los intentos ampulosamente trascendentalistas de nuestro cine. A este le sigue Mr. Kaplan (2014), cine uruguayo en su historia, si bien en relación con la persecución a los judíos por el nazismo. Se vio parcialmente perjudicado, ya que su legítimo llamado de atención acerca de un antisemitismo no extinto, coincidió con una embestida israelí contra civiles palestinos. La noche de 12 años es su tercer largometraje.

Alvaro Sanjurjo Toucon (especial para página web de ACCU, 10/09/2018)

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