“Guardianes de la galaxia” (Diego Faraone)

Antihéroes Marvel

Abocado frecuentemente al cine de superhéroes, el estudio Marvel Films ya había metido un golazo con Los vengadores, un largometraje de los más adictivos, de esos que huelen a matiné, que mantienen al espectador al borde de la butaca durante todo el metraje, encandilado con ritmos trepidantes y un espíritu lúdico desbordante. Este año los blockbusters vinieron muy flojos, desplegando fuegos de artificio rutinarios y repletos de lugares comunes, pero esta película retoma el nivel de lo mejor de Marvel Films y supone un dichoso reencuentro con el gran espectáculo.
Un grupo de marginados e inadaptados vaga por un remoto universo sideral: son ladrones, mercenarios, cazarrecompensas, bandidos de la más baja calaña que, como no podía ser de otra manera, coinciden en un mismo lugar queriendo matarse unos a otros, y comienzan a conocerse en una forzosa estadía juntos, al interior de una cárcel. El grupo no podía ser más disímil: Zamora, de lustrosa piel color verde, es una asesina perfecta; Quill, un aventurero mujeriego detestado y requerido por media galaxia; Groot, un humanoide con forma de árbol (o viceversa); Drax el destructor, un mastodonte que, consecuente con su apodo, sólo piensa en venganza y, no menos intimidante, Rocket es un pistolero mapache de capacidades intelectuales asombrosas, como resultado de experimentos genéticos. El trazado de los personajes es perfecto (y eso que dos de ellos son íntegramente digitales), cada uno presenta su atractivo y su escondida dosis de humanidad, y la conjunción supone una mezcla explosiva e hilarante, cuyo mayor interés radica en su incorrección. En un universo donde los valores morales no son claros, la vocación auténticamente antisocial de estos energúmenos se convierte en una fuente inagotable de efectivos chistes.
Si esta base de personajes (auténticos antihéroes dignos de las novelas negras) ya tiene un gran atractivo, el guión en su conjunto se presenta como un efectivo ejercicio lúdico. Quill, el protagonista, trae consigo un walkman a pilas con una selección grabada en casete, cuyo rótulo escrito a mano reza “música buenísima Vol 1” (el homenaje a la cultura pop de los años ochenta es constante) y todo el libreto está construido en torno a este artefacto y a las canciones allí contenidas, como “Hooked on a Feeling” de Blue Swede y “Cherry Bomb” de los Runaways, que se acompasan con la acción y dan fuerza al relato. Como en la vieja trilogía de
La guerra de las galaxias, la ciencia ficción espacial es una excusa para dejar volar la imaginación y construir un universo brillantemente orquestado de batallas espaciales, tiroteos con armas láser, peleas cuerpo a cuerpo y monstruos de diverso calibre.
Sobre el desenlace el buen nivel decae un poco, con reiteradas invocaciones a la amistad y a la comunión grupal que caen un poco en lo cursi y echan a perder un poco ese encanto anárquico de los personajes. Por supuesto, esta es la primera parte de una nueva franquicia, y visto el taquillazo que viene significando esta primera entrega, es de esperar que vendrán algunas más. Pero de mantenerse el ingenio, el pulso y las ganas de hacer presentes –afortunadamente el director británico y coguionista James Gunn también estará encargado de la secuela– no habría que dejarlas pasar. 

Guardians of the Galaxy” Estados Unidos/Reino Unido, 2014. Director: James Gunn. Elenco: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Vin Diesel, Bradley Cooper, Lee Pace, Michael Rooker, Karen Gillan, Djimon Housou, John C. Reilly, Glenn Close, Benicio Del Toro, Stan Lee. Duración: 121’

Diego Faraone (Brecha, 29/8/2014)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *