“Ant-Man: El hombre hormiga” (Nicolás Tabárez)

La gran historia de un pequeño héroe

Ant-Man es una divertida aventura de superhéroes, aunque a menor escala que las de sus colegas.

Iron Man fue el puntapié inicial del universo cinematográfico de Marvel, ese creciente conglomerado de películas, series de televisión y series vía streaming sobre superhéroes que están interconectadas entre sí. Eso fue en 2008. Cinco años antes, Marvel ya estaba trabajando en el desarrollo creativo de Ant-man: El hombre hormiga, que se vino a estrenar recién hoy, tras una producción aquejada por los problemas.

Esta era la candidata ideal para que el proyecto de Marvel finalmente enfrentara un fracaso. El director original de la película, Edward Wright, renunció un mes antes de iniciar el rodaje. La película sufrió cambios en su guión de forma casi constante, pero el producto final, si bien no es un producto excelente como Guardianes de la Galaxia (también de Marvel), es una sorpresa agradable.

A El hombre hormiga le cuesta arrancar. Tiene un inicio algo confuso, presentando en paralelo a dos personajes. Uno es el viejo Ant-man, Hank Pym (Michael Douglas), un científico que descubre una fórmula que le permite encogerse al tamaño de un insecto y aumentar la fuerza del individuo, al tiempo que desarrolla tecnología que le permite “hablar” con las hormigas. Pym fue superhéroe durante la guerra fría, pero la desaparición de su esposa Janet (también heroína) le deja un rechazo por los individuos con poderes. El otro personaje es su sucesor, Scott Lang (Paul Rudd), un ladrón de guante blanco que acaba de salir de prisión y quiere reformarse para darle una mejor imagen a su hija Cassie.

Pym recluta a Scott para que porte el traje de Ant-man y robe una tecnología similar desarrollada por su protegido, Darren Cross, un villano que tiene los mismos problemas que la mayoría de los villanos de Marvel: es demasiado chato y unidimensional.

Un superhéroe diferente

La aventura en la que se embarca Scott es delirante y bastante “rara”, lo que llama la atención en un mundo con dioses nórdicos y extraterrestres de todos los colores. Ant-Man es un superhéroe de segunda línea dentro del mundo Marvel y la película es consciente de eso. De hecho, lo usa a su favor y hasta se burla de ello.

De todas maneras, Ant-man no deja de ser una película del universo Marvel, que sigue una determinada fórmula narrativa. En algunos puntos se nota demasiado y se hace repetitivo, pero la cinta tiene un giro propio a esta fórmula que la hace más llevadera. Es que Ant-man es una historia más “chica”, no solo por la capacidad de su protagonista.

Scott Lang no busca salvar al mundo, sino que busca salvarse a sí mismo y a la gente que le importa, a su familia y a la de Pym. Esto se ve apoyado por la capacidad actoral de Douglas, Rudd y Evangeline Lilly, quien interpreta a la hija de Pym, Hope, y es uno de los personajes femeninos más fuertes del mundo Marvel, en una época donde los roles de las mujeres se miran con lupa. Otro punto alto a nivel de actuación es Michael Peña, cuyo personaje Luis se roba la escena con cada aparición.

Es innegable que Marvel (y Disney, su propietaria), cada vez tienen un mayor control sobre sus productos y se nota. Wright se fue del proyecto original aduciendo “diferencias creativas”, algo similar a lo que le sucedió a Joss Whedon. El director de las dos primeras películas de Avengers terminó su relación con Marvel por el desgaste que le significaba producir esas películas, donde la libertad creativa no es absoluta.

Con guiños

Parte del encanto de las películas de Marvel es la combinación de instancias habituales del cine de superhéroes con aquellas propias de otros géneros. En Ant-man hay guiños a las películas de robos y estafadores, así como una mayor presencia de la comedia, que la hacen diferente a las aventuras más solemnes del Capitán América o Iron Man.

Pero a pesar de ser una historia más pequeña y humana, Ant-man no deja de estar inserta dentro del Universo Marvel, por lo que están las infaltables menciones y apariciones de personajes de otros filmes de la saga, así como adelantos a las películas que vendrán (incluyendo el regreso de Scott Lang). Es que Ant-man es el final de la segunda fase de películas de Marvel, un final digno, pero dejando los puntos suspensivos para lo que se viene, una marca registrada de la casa.

Ant-Man: El hombre hormiga” (Ant-Man) Estados Unidos, 2015. Director: Peyton Reed. Elenco: Paul Rudd, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Bobby Carnevale, Michael Peña, Michael Douglas. Duración: 117’

Nicolás Tabárez (El Observador, 16/07/2015)

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