“Djam: Una joven de espíritu libre” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

Un temido infierno

La veinteañera griega Djam, como lo dice directamente el título en castellano del film, es una criatura liberal en todos los órdenes de su existencia, transcurrida en la isla de Lesbos. Su tío, propietario de un barco que servirá a futuros excursionistas, necesita de un repuesto que artesanalmente podrán fabricar obreros de Estambul, hacia donde parte Djam con el propósito de obtenerlo.

Se inicia así una simpática y amable “road movie”, que sabrá aprovechar paisajes y especialmente la música. En la banda sonora resuenan a cada instante los compases de música y canciones rebéticas, un estilo musical griego cuya cadencia nostálgica y las letras remiten al “blues”, el “fado” y el “tango”. Teniendo en común con estos su origen arrabalero y su volcarse a historias románticas, a menudo dramáticas, pobladas por personajes barriobajeros.

El realizador y guionista francés de origen argelino Tony Gatlif (seudónimo de Michael Dahmari, Argel 1948), se aparta de su cine previo, donde el compromiso social tenía su espacio, optando por una perspectiva idílicamente falsa y optimista, expuesta con tal dinamismo y simpatía, que resulta difícil no acceder a su juego de intrascendencia no totalmente desligada de un trasfondo dramático y real. Incluyendo la cuestión de los pueblos que huyen de su hábitat natural, donde no faltan los voluntarios llegados del exterior, como la amiga de Djam en esta correría, que el autor socarronamente convierte en colaboradora finalmente auxiliada.

Ese vivir el momento, buscar la rápida solución que el ingenioso guión facilita, sortean indemnes la reiteración de finales felices y convencionalismos de “happy ends” hollywoodianos. Sin la incisividad de Dino Risi, pero contando con una figura carismática como Patakia, evocadora del memorable Vittorio Gassman de Il Sorpasso (1962), este título es producto de quien sabe hacer cine de modo inteligente y divertido. Un cine que sin pretenciosidad es a su vez testimonio de su tiempo y región.

Tony Gatlif nacido en Argelia, es un cineasta francés con fuerte impronta de sus ancestros. Ese rasgo, más su interés por los gitanos, nos remiten a un cine, francés en este caso, pero también aplicable a otras cinematografías del Viejo Mundo, donde la realidad de la inmigración de los ciudadanos de las excolonias hacia la antigua metrópolis imperial, abren paso a un sincretismo cultural y multiétnico. Ese aporte, o mixtura para ser más exactos, halló una forma visible a través de los equipos que disputaran el reciente mundial de fútbol en Rusia, donde los jugadores de piel negra son tan europeos como Vladimir Putin o la efusiva presidenta de Croacia.

Djam: Una joven de espíritu libre” (Djam). Francia 2018. Dir. y guión: Tony Gatlif. Con: Daphne Patakia, Maryne Cayon, Simón Abkarian.

Álvaro Sanjurjo Toucon (Semanario Crónicas)

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