“The Disaster Artist: Obra maestra” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

Convencional historia de un film anticonvencional

Ed Wood (1924-1978), director, guionista, montajista y productor norteamericano, se ganó justicieramente el título de peor realizador de la Historia del Cine. Lo cual no impidió que buena parte de sus dos docenas de películas se transformaran en “films de culto” (Glen o Glenda, Plan 9 del espacio sideral, etc. etc.).

Film de culto” es una denominación de amplio espectro, destinada a films difíciles y/o polémicos admirados por pequeños grupos de espectadores comunes y/o críticos. El abanico va de algunas manifestaciones del “expresionismo alemán”, a producciones de clase “B” y también films caracterizados por su precariedad formal y conceptual.

Dentro del “film de culto” podemos ubicar al cine del binomio Bó-Sarli y, entre otros, a la ya citada filmografía de Ed Wood, personaje admirablemente recreado por Tim Burton (realizador) y Johnny Depp (intérprete) en el film homónimo de 1994.

Años atrás, el entonces Canal 5 del SODRE, exhibió un ciclo Ed Wood, acompañado de la correspondiente ubicación crítica.

En 2003, Tommy Wiseau (1955), un polaco con estudios de teatro y cine, marcha a Los Angeles junto a otro aspirante a actor, Greg Sestero, y tras no poder trasponer la fortuita y delgada línea que separa la fama del anonimato, Wiseau, de personalidad delirante y considerable fortuna, se erige en realizador, productor, guionista e intérprete del film The Room (estrenado en 2015, en Cinemateca Pocitos).

Sestero, escribirá un libro acerca de su relación íntima con Wiseau, el que será base de The Disaster Artist. Un film implacable en su retrato de la industria del cine y la TV norteamericanas, desmitificador del “glamour”, cuyo mensaje parece concentrarse en que si posees el dinero para comprar equipos de rodaje, técnicos y actores, lo puedes casi todo.

Los delirios fílmicos de Ed Wood, revelan una persona atolondrada, que gusta vestirse de mujer (adora la angora) sin ser homosexual, abordando sin drama las opiniones contrarias y el destino de sus trabajos. Wiseau es también un atolondrado, como Wood carece de la más mínima autocrítica, mientras hace de sus desvaríos parte de la tragedia del eterno fracasado. Rasgos que han de tomarse con pinzas, ya que los mismos provienen de Greg Sestero, quien se reserva un honroso sitial más allá de algunas humanas claudicaciones.

El californiano James Franco se sobrepone a larguezas y reiteraciones del guión, con el interés inherente a la industria del cine y la personalidad de Wiseau.

Un elenco solvente, completa esta atractiva página de la Historia del Cine de Culto. Una modalidad que no está libre de los “snob”, deseosos de notoriedad obtenida por su incondicional tributo a películas y autores las más de las veces despreciados por las “mayorías cultas”.

Irónicamente, The Disaster Artist es un buen film convencional, acerca del rodaje de otro que no lo es (The Room).

The Disaster Artist: Obra maestra” (The Disaster Artist). Dir.: James Franco. Con: James Franco, Dave Franco, Ari Gaynor.

Álvaro Sanjurjo Toucon (Semanario Crónicas, 19/01/2018)

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