“Asesinato en el Expreso de Oriente” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

Agatha, en la vía nuevamente

Orient Express.- Nombre (en inglés) del Expreso de Oriente, tren francés que alcanzó su máximo trayecto en 1889, uniendo París con Constantinopla (actual Estambul). En él viajaban las personas más adineradas. A principios del siglo XXI, y perteneciendo al grupo Accor, se suprimió definitivamente; su recorrido era menor al del período de auge. La aviación le derrotó.

Agatha Christie.- Nacida en Gran Bretaña en 1890, como Agatha Mary Clarissa Miller, adoptó el seudónimo que la haría popular tras casarse con Archibald Christie, del que se divorciaría después. Estando aún casada desapareció misteriosamente: se la halló en un hotel registrada con el nombre de una amante de su marido. Escribió sesenta y seis novelas policiales y algunas románticas firmadas como Mary Westmacott. Su producción literaria fue adaptada en más de centenar y medio de ocasiones para cine, TV y videojuegos . Támbién autora teatral; es responsable de “La ratonera” y “Testigo de Cargo”.

Hércules Poirot.- Personaje de las novelas de Agatha Christie, aparece en 1920. Investigador al igual que sus congéneres Miss Marple y otros menos conocidos. Las deducciones de Poirot, tan fárragosas como las novelas, parecen torpemente inspiradas por las ingeniosas deducciones del Sherlock Holmes de Conan Doyle, creado en 1887. Elemental, Watson.

De todo el material de Agatha Christie llevado a la pantala, el más valioso, y quizás el único que merezca tal consideración es Testigo de cargo (1957), dirigida y coadaptada por el maestro Billy Wilder, con luminoso elenco (Charles Laughton, Marlene Dietrich, Tyrone Power y Elsa Lanchester).

En 1974, Sidney Lumet, que había sido un realizador inquieto, dirige una primera versión de “Asesinato en el Orient Express” (Crimen en el Expreso de oriente), donde misteriosamente no figura Agatha Christie. Las numerosas primeras figuras del elenco eran, por anteriores trabajos, tan refulgentes que ocultaban las endebleces del film: Albert Finney, Lauren Bacall, Martín Balsam, Ingrid Bergman, Jacqueline Bisset, Jean-Pierre Cassel, Sean Connery, John Gielgud, Wendy Hiller, Anthony Perkins, Vanessa Redgrave, Rachel Roberts, Richard Widmark, Michael York, Colin Blakely, y George Coulouris, entre otros.

En el 2001 hubo un “Asesinato en el Orient Express” para TV, con dirección de Carl Schenkel (Las noches sexuales de Drácula) e interpretación de Alfred Molina.

Asesinato en el Expreso de Oriente, de 2017, está dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, excelente figura shakespeariana que, como todo mortal debe comer y como muchos de ellos ha de trabajar en lo que sea cuando las papas queman. Otro tanto podría pensarse acerca de Penelope Cruz, Willem Dafoe, Judi Dench, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer y elenco.

La novela original y el guión que la adapta, siguen el rutinario esquema de un ámbito cerrado (el Orient Expres varado en la nieve), multiples personajes, siendo uno de ellos asesinado y sospechosos todos los sobrevivientes (distinguidos pasajeros, que la tripulación no cuenta), mientras el Inspector Poirot, habla, habla y habla hasta convertir a todos y cada uno en potencial culpable, para finalmente desenredar su propio embrollo y culminar con un largo, larguísimo, discurso moral.

Alambicado y ceremonioso, este apolillado tercer viaje cinematográfico del “Asesinato en el Orient Express”, es aplanadoramente aburrido. Para colmo, el Inspector Poirot –concebido como mixtura de Clouseau con payaso circense- luce un tosco bigote rígido como la sustancia de que está hecho. Si la intención fue dar una versión humorística, caricatural, del asunto (la presencia de Johnny Depp permite la interrogante) es más decepcionante el resultado. Y todavía peor si la ve doblada al castellano.

Prosigamos entonces por los caminos del hambre. Si esta fue la que empujó a tanto talento a sucumbir en este aborto fílmico, seguramente los productores no son una institución de caridad. Se trata de compañías que pagan impuestos. Y esta es una coproducción entre los EE.UU. -con casi diez millones de kilómetros cuadrados de superficie y 324:289.210 habitantes (no incluye ilegales)- con notoria política impositiva, y, por la otra parte, la isla de Malta (apenas sobrepasando los 300 kilómetros cuadrados de superficie y una población que no alcanza al medio millón de habitantes) considerada uno de los cuestionados paraísos fiscales. “That is the question” como dijera en cierta ocasión el realizador Branagh. El Orient Express ha vuelto a ser redituable (y no necesitó de empresas chinas). Los caminos del capital son infinitos.

Asesinato en el Expreso de Oriente” (Murder on the Orient Express). EE.UU. / Malta 2017. Dir.: Kenneth Branagh. Con: Kenneth Branagh, Penélope Cruz, Judi Dench, Johnny Deep, Willem Dafoe, Michelle Pfeiffer, Daisy Ridley, Derek Jacobi.

Álvaro Sanjurjo Toucon (Semanario Crónicas, 17/11/2017)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *