35º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay (Paula Montes)

Premiaciones, Menciones

Ha finalizado el 35º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay, organizado por un equipo de personas admirables de Cinemateca Uruguaya, que una vez más lo ha hecho posible, por el esfuerzo, amor y fe por el cine que profesan, continuando el magisterio, el legado del crítico Don Manuel Martínez Carril, siempre tratanto de difundir el cine autoral, creativo, que se realiza en diferentes partes del mundo.

El pasado 6 de abril, en la ceremonia de apertura, se exhibió el opus francés El porvenir, de la directora Mia Hansen-Love, cuya heroína es nada menos que la gran actriz Isabelle Huppert, asediada, resquebrajada en su intimidad por valores que no son decididamente los suyos. Notable periplo que tendrá que sortear la exquisita actriz francesa en su protagonismo, en su libertad.

Los cineastas belgas, los hermanos Dardenne (Jean-Pierre y Luc), se hicieron presentes metafóricamente, la noche del 15 de abril, en el contexto de la clausura del evento, con el film La chica sin nombre (Bélgica, 2016), que será motivo de un análisis más exhaustivo en una nota posterior.

Varios prestigiosos jurados se encargaron de seleccionar, dar menciones, elegir los mejores films en competencia en los diferentes rubros y secciones, pero privilegiando la elección, la votación del público, el destinatario esencial de las obras proyectadas, que colmaron la sala con devoción, fervor casi religioso.

Así el premio del público fue para Mister Universo (Italia, 2016), una suerte de “road movie” circense y más allá, dirigido por la italiana Tizza Covi y el austríaco Rainer Frimmel, poniendo en escena un extraño universo que está en vías de extinción.

La mujer del padre de Cristiane Oliveira, coproducción uruguayo-brasileña (2016), que se estrenará el próximo 25 de mayo, se erigió como mejor largometraje iberoamericano, film que viene siendo distinguido por su conmovedora veta intimista en el Festival Internacional de Río de Janeiro y en la 40º Muestra Internacional de Cine de San Pablo.

Hubo también por el jurado afiliado a Fipresci, una mención para el “falso” documental ecuatoriano, Un secreto en la caja. Por la reflexión que comporta acerca de la amistad y las visiones no panfletarias sobre la sociedad cubana de hoy, el film Últimos días en La Habana (Cuba-España, 2016), fue merecedora de otra mención.

El largometraje Pendular (Brasil-Argentina-Francia, 2017), dirigido por la directora brasileña Júlia Murat, obtuvo una mención por su creatividad, esteticismo y originalidad. Los personajes – una bailarina, un escultor -, conviven en un territorio, en un galpón abandonado, demarcado por una cinta adhesiva que los separa, y que los llevará con gran fuerza a la muy dramática confusión espacial, artística, sensual, sentimental.

El Jurado de cortometrajes internacionales, premió a Raisa, un corto procedente de Moldavia-Rumania-Austria, 2016, y a Fajr coproducción España-Marruecos 2016, que fuese privilegiado con una mención.

El Jurado de Cine por los Derechos Humanos otorgó dos menciones. Una para Los días ahogados (España, 2016), dirigida por César Souto y Luis Avilés, sobre lo acontecido en España en el año 1992, donde dos aldeas de Galicia fueron anegadas por la construcción de un embalse portugués. Es un “valioso documento histórico y etnográfico”, filtrado por las filmaciones acerca del poder. El Amparo (Venezuela-Colombia, 2016), del director Robert Calzadilla, tiene como tema ominoso la suerte del campesinado inocente, victimizado como guerrilleros, y la consiguiente resistencia del pueblo.

La premiación para la ópera prima de la realizadora Lissette Orozco, El pacto de Adriana (Chile, 2017), es la búsqueda de una horrísona verdad, silenciada por el ámbito familiar.

Como mejor largometraje iberoamericano en competencia, se le otorga una mención a Cuatreros (Argentina, 2017). Se la ha visto por la crítica como un film “inclasificable” que está en el límite entre el documental y la ficción. La evocación del último gaucho rebelde contra el gobierno argentino, es el pretexto de la directora, Albertina Carri, para plasmar una vasta explanación de la memoria historiográfica, personal.

Se da un primer premio compartido a dos films: La ciudad donde envejezco (Brasil-Portugal, 2016) de la realizadora, Marilia Rocha, que apunta a la relación entre dos amigas diferentes psicológicamente, y la relación de ambas con el país de origen, Portugal y el que las acoge, Brasil. La soledad y la añoranza que entrañan el arraigo en tierra extranjera, son los tópicos recurrentes. La distinción es compartida con el opus Un secreto en la caja (Ecuador-España, 2016) de Javier Izquierdo. La creación imaginaria del escritor ecuatoriano Marcelo Chiriboga, un invento del “boom” literario de la década sesentista, hecha por los escritores José Donoso y Carlos Fuentes, es la excusa inevitable para indagar en el pasado literario, histórico de Ecuador, un hilo conductor que sirve para explicar el presente.

La mirada a los “Nuevos Realizadores” se resolvió en dos menciones otorgadas a los films Out of love, El alfiler negro, y el premio del Jurado fue para Alba.

Out of love (Holanda-Francia, 2016) de Paloma Aguilera, pone en escena la convivencia de una pareja que transita por varios estados anímicos, en una suerte de amor enfermizo, oscilante entre el amor y el odio.

La ópera prima de Ivan Marinovic, El alfiler negro (Montenegro-Serbia, 2016), tiene como protagonista a un sacerdote que regresa a su pueblo, y tiene que vérselas con circunstancias adversas. La pintura de esta historia costumbrista no carece de humor negro, con una espléndida fotografía del paisaje balcánico.

Alba (México-Ecuador-Grecia, 2016) de Ana C. Barragán, como primer largometraje obtuvo el Primer Premio Fipresci y es premiado en esta competición. Plantea el difícil oficio de crecer. Con una madre hospitalizada, y un padre tímido e introvertido que apenas conoce, Alba, un film con escasos diálogos se resuelve por la agonista en la aceptación de la familia y de la adolescencia.

La premiación a Largometrajes Internacionales, distinguió al film La región salvaje (México-Dinamarca-Francia-Alemania-Suiza, 2016) de Denze Amat Escalante. Una pareja, sus hijos, un hermano serán empujados a lo inquietante desconocido. El film es una suerte de thriller de terror sexual, de corte feminista.

La idea de un lago (Argentina-Suiza-Qatar, 2016) dirigido por Milagros Mumenthaler, se centra en la historia de una fotógrafa embarazada, que ansía finalizar su libro antes del nacimiento de su bebé. Pero el recuerdo de la casa de su infancia y de su padre desaparecido en la dictadura militar no la abandonarán fácilmente.

Fue premiado el cortometraje uruguayo A sus ojos de Vanessa Guala. El tema es de una liceal que siente atracción por su profesor.

Muy buenas películas quedaron por el camino, pero elegir connota siempre sacrificar algunos films de gran valía. Historia de una pasión (Reino Unido, 2016) de Terence Davis que logra recrear la vida y obra de la gran poeta norteamericana Emily Dickinson, sería una de ellas. Y la notable película La chica sin nombre de los realizadores belgas sería otra, entre varias más.

Es de esperar que algunas películas sean estrenadas en el decurso de este año, ya sea por Cinemateca Uruguaya o por salas comerciales adherentes al buen cine. Excelente Festival.

Paula Montes

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