Cormac McCarthy: el favorito de todos (Gonzalo Palermo)

Uno de los más grandes escritores de la actualidad, al cine con Ridley Scott

El próximo estreno de The Counselor, dirigida por Ridley Scott y con guión de Cormac McCarthy, confirma al escritor estadounidense como uno de los fenómenos literarios más importantes de los últimos tiempos.

El caso de McCarthy es atípico para los tiempos que corren. Nacido en Rhode Island en 1933 y crecido en el sur profundo de Tenneessee, disfruta a sus 80 años de un estatus de escritor de culto, con sus fieles seguidores y las alabanzas de la crítica, y, al mismo tiempo, de bestseller. Ahora, tras varias adaptaciones al cine, su guión original para The Counselor, la próxima película de Ridley Scott, confirma su aterrizaje en la industria cinematográfica.

Su obra suscita comparaciones con la de William Faulkner por el universo sureño en el que se desarrollan muchas de sus historias y ese realismo donde la fatalidad es inevitable; en menor medida, también, con la de Jack London por la inmersión en el mundo animal. Su rechazo a la exposición —apenas concede entrevistas y se conocen pocas fotos— lo inscribe en la corriente de escritores ermitaños reservada para J.D. Salinger y Thomas Pynchon. De hecho, lo que se sabe de su vida está en el territorio de la leyenda: de joven, dicen, vivió como un vagabundo y nunca se graduó; como parte de la Fuerza Aérea permaneció dos años en Alaska; se casó tres veces y tuvo dos hijos; con su primera esposa, Lee Holleman, vivió en una casa junto al río Tennessee construida por él mismo.

Pero antes de convertirse en el curioso fenómeno que es hoy, McCarthy era un escritor que vendía unos 5.000 ejemplares al año en Estados Unidos y cuyos lectores se reducían a un círculo de elite. Aquella etapa temprana de su obra, signada por el ambiente pueblerino del sur de su infancia y la brutalidad de personajes borders, abarca dos décadas y está comprendida en las novelas El guardián del vergel (1965), La oscuridad exterior(1968), Hijo de Dios (1974), Sutree (1979) y Meridiano de sangre(1985). Ya en esta última novela empezó a practicar el western moderno y a configurar las grandes coordenadas que atraviesan prácticamente toda su obra: el asunto de los nativos americanos, los problemas fronterizos y la visión pesimista (o más bien realista) de un mundo cada vez más brutal en el que, a pesar de todo y aunque a veces casi no se llegue a distinguir, hay una luz de esperanza.

El gran cambio fue en 1992 con Todos los hermosos caballos, novela de viaje iniciático donde su obra empezó a abrirse lentamente hacia el público masivo. Aquel libro se llevaría el National Book Award y se convertiría, en el 2000, en la primera adaptación cinematográfica de una obra suya (conocida acá como Espíritu salvaje), dirigida por Billy Bob Thorton y protagonizada por Matt Damon, Henry Thomas y Penélope Cruz. A los 59 años, McCarthy sonaba fuerte por primera vez. En la frontera (1994) y Ciudades de la llanura (1998) completaron la Trilogía de la frontera, segmento capital en su obra y punto de equilibrio entre el hermetismo de los primeros tiempos y las superventas que llegarían después con No es país para viejos (2005) y La carretera (2006). Estas dos, las últimas novelas que ha editado, fueron inmediatamente llevadas al cine: la primera por los hermanos Joel y Ethan Coen bajo el título en castellano Sin lugar para los débiles (2007), con grandes actuaciones de Javier Bardem, Josh Brolin, Tommy Lee Jones, Woody Harrelson y varios Oscar; la segunda en 2009 por John Hillcoat, protagonizada por Viggo Mortensen, Kodi Smith-McPhee y Charlize Theron. No es país… condensa la épica de sus westerns clásicos con la tensión del thriller moderno, en una persecución implacable entremezclada con asuntos de narcotráfico en la frontera. Por su parte, La carretera, que le valió el Pulitzer, aparenta a primera vista ser la excepción de su carrera: ambientada en un futuro apocalíptico, es la historia de un padre y su hijo que recorren las calles arrasadas de un mundo devastado por algún cataclismo no especificado. Más que ciencia ficción, se trata de la historia del amor de un padre por su hijo mientras ambos huyen hacia ninguna parte, porque ya no queda lugar a dónde ir.

Con 80 años, favorito de Hollywood, reconocido por la crítica y elegido por la gente, McCarthy vive su mejor momento. Pero sigue sin dar entrevistas ni sacarse fotos; prefiere dedicarse a escribir. Hay cosas que nunca cambian.

EL GUIONISTA ORIGINAL. Cuando los agentes del escritor recibieron un nuevo manuscrito, se sorprendieron al ver que se trataba de un guión. Nick Wechsler, Steve y Paula Mae Schwartz, productores de Sin lugar para los débiles y La carretera, compraron los derechos del filme que dirigió Ridley Scott. La historia gira en torno a un joven abogado (Michael Fassbender) que, inmerso en problemas económicos, termina metiéndose en el mundo del tráfico de cocaína. Ahí se asocia con Reiner (Javier Bardem), un poderoso y excéntrico empresario que trabaja al lado de Westray (Brad Pitt), otro inescrupuloso «hombre de negocios». Cameron Diaz, Penélope Cruz, Natalie Dormer y John Leguizamo completan el reparto.

Gonzalo Palermo (El País, 23/08/2013)

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