“Cincuenta sombras más oscuras” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

 

Iluminen… por favor

Este film, Cincuenta sombras más oscuras, es la segunda parte de una trilogía iniciada en 2015, con el film Cincuenta sombras de Gray (Fifty Shades of Gray), culminando la misma con la tercera (y esperemos que última) parte a estrenarse en 2018.

Su trama puede resultar algo confusa para quienes no vieron el film de 2015, por lo que creemos conveniente –del mismo modo que en las funciones de ópera- dar a conocer el argumento, según “filmaffinity”:

Esta…”Segunda entrega de la trilogía que describe la relación entre la recién graduada universitaria Anastasia Steele (Dakota Johnson) y el joven magnate de los negocios Christian Grey (Jamie Dornan), y que continúa justo después del desenlace de la primera, cuando Anastasia se encuentra abrumada y desolada ante el poder que ejerce sobre ella el misterioso Christian. Su inicial magnetismo se ha transformado en un peligroso juego de dominación sexual, y por eso la joven decide alejarse de él lo máximo posible y empezar desde cero una nueva vida. Tras su ruptura con Christian, aceptará un trabajo en una editorial de Seattle. Allí conocerá a Jack Hyde (Eric Johnson), su jefe, que poco a poco se irá encaprichando con ella e intentará seducirla a toda costa, para disgusto de Christian. Mientras lucha contra sus propios demonios del pasado, el joven no dejará de pensar en Ana. Y ella, por su parte deberá enfrentarse a la ira y la envidia que le provocan las mujeres que la precedieron como amante de Grey”.

La primera parte tuvo un éxito de público inesperado, por lo que no es de extrañar que se planificaran varios títulos más sobre esta barroca historia proveniente de una novela de la inglesa E.L. James, que fuera un best-seller.

La anécdota es pródiga en personajes y situaciones algo complicadas para ubicar en ese contexto (quizás los lectores puedan hacerlo, este cronista no) donde la fotografía llega a ser tan oscura como la historia.

Uno de los caballitos de batalla del film, fue y es, el señalamiento (seguramente por parte de los encargados de publicidad) de “audaces” escenas eróticas. Quienes supusieron esto, seguramente no buscaron en el “Google” la página “cerdas”.

Por momentos, la realización logra parecerse a algunos instantes de Ojos bien cerrados. En el film de Kubrick, Eros era una presencia dramáticamente necesaria. En, en esta oscura (en todo aspecto) película, no va más allá de un gancho publicitario que no es más que eso. El éxito de este nuevo “Opus” de Gray, depende en gran medida de los encargados de “marketing”, explicándose así la innecesaria venta anticipada de entradas en algunas salas.

Conviene aclarar que el film Cincuenta sombras negras (dir.: Michael Tiddes, 2016), nada tiene en común con los títulos citados en esta nota.

Cincuenta sombras más oscuras” (Fifty Shades Darker). EE.UU. 2017. Dir.: James Foley. Con: Jamie Dornan, Dakota Johnson, Kim Basinger.

Álvaro Sanjurjo Toucon (Semanario Crónicas)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *