“Latin Lover” (Álvaro Sanjurjo Toucon)

El cine y sus estrellas

El realizador italiano Luigi Comencini (1916-2007), desarrolló una vasta carrera iniciada en el cine de ficción en 1948 (con un par de documentales previos) y culminada en 1991. Los títulos más representativos de su trayectoria, son los realizados en los años 50, 60 y comienzos de los 70, entre los que se encuentran Pan, amor y fantasía, Mujeres peligrosas, Regreso a casa, films, estos y otros, que cobijaran repartos con figuras emblemáticas: Gassman, Pampanini, Lollobrigida, de Sica, Sordi, Antonelli, Mastroianni y Tognazzi entre muchos más. Su cine, si bien incursionó en asuntos de fondo en algunas oportunidades (Regreso a casa), se caracterizó por una impronta neorrealista al servicio de muy recordables comedias. Fórmula asiduamente transitada por otros de sus muy representativos coetáneos: Monicelli, Risi, Emer, Camerini, Steno, Soldati, Zampa.

Latin lover, dirigida y colibretada por Cristina Comencini (1956), hija de Luigi, es un homenaje al cine italiano de los años 50 a 70 aproximadamente, en particular a ese estilo de comedia agridulce, cultivado por su padre y las figuras citadas.

Un pequeño pueblito italiano de hoy, se apresta a rendir homenaje póstumo a uno de sus hijos. Un actor que frecuentara las comedias peninsulares de los años 50, incursionara en la “Nouvelle Vague” francesa, en complejos dramas psicológicos del cine nórdico, y también en westerns olvidables según fórmulas establecidas por la variante “spaghetti”. Películas cuyos ficticios fragmentos irrumpen a lo largo de Latin lover reproduciendo fielmente el estilo visual e interpretativo de las corrientes que dicen representar.

Ese homenaje del ignorado pueblito a uno de sus ciudadanos ilustres, reúne en una elegante “villa” local, residencia de una de sus viudas, a otra de sus ex cónyuges así como a las hijas habidas con estas mujeres y otras provenientes de uniones a veces fugaces.

Ese grupo de mujeres, con sus recuerdos, abrirá paso a una jocosa reconstrucción del “héroe”, en definitiva reveladora de una personalidad muy diferente (o no tanto) de la real. A su vez, esas confesiones de ex esposas e hijas, abren paso a rivalidades, confesiones e indiscreciones presentes y pasadas que en algún caso incluye maridos y/o amantes de las hijas. Ese entramado es abordado con el mismo tono risueño del cine de Luigi Comencini, que ahora su hija Cristina reconstruye en lo que también es un homenaje a la figura paterna, homenaje en cierto modo similar al que actúa como disparador de esta regocijante comedia.

Un impecable conjunto de actrices se pliega al estilo interpretativo ágil y desenfadado que recorre Latin lover de un extremo al otro, elenco en el que se incluye, a modo también de homenaje por haber sido una de las divas de la comedia italiana de los 50 y 60, a una crepuscular Virna Lisi. Tributo que hace confluir lo risueño a través del personaje, y lo dramáticamente amargo en la ajada presencia de la actriz.

Un título que sabe desdoblarse en una comedia actual, y en una nostálgica recreación de un mundo del cual la realizadora Cristina Comencini y su padre Luigi, fueran parte.

Latin lover” Italia, 2015. Dir.: Cristina Comencini. Con: Marisa Paredes, Valeria Bruni-Tedeschi, Candela Peña, Virna Lisi, Lluis Homar.

Álvaro Sanjurjo Toucon (Semanario Crónicas)